Pasaría la tarde mustia
deshojando tú boca angora,
besando pétalos viento
mientras las hojas vuelan muertas.
Succionando tú copa lengua
y peinando tus prados seda,
acurrucando tus hombros astro
y aplastando tus senos marea.
Pasaría la tarde agusta
destejiendo dedos madera,
abriendo tus ojos a la fuerza
y cerrando el eco entre tus piernas.
Atravesaría la desolación,
la melancólica tristeza,
esta tarde inmensa
con un sonido de tú voz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario