Inefable amor niño
que no entiendes la vida
ni al aciago repentino
que propicia una herida.
Subyugante idilo terso
capricho de mi destino,
inmarsecible y perverso,
pequeño corazón inquino.
Amor de flores rancias
amarga miel de tu placer
que me enloquece en ansias,
amor chiquito, amor padecer.
Tu mayor placer herirme
el mio no defender.
Azotarme contra el vacio,
yo dejarme corromper.
Amaru castelA.