Mostrando entradas con la etiqueta poesía ecuador. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta poesía ecuador. Mostrar todas las entradas

martes, septiembre 04, 2018

Me entregué al arroz como aspavientos
por pensar que es mejor una grieta fresca, cálida, con provisión. Que arrastrarme por el áspero muro desolado y de inconmensurable fastidio. Me entregaré al afrecho del suelo, desecho de la pocilga antes que a la dolorosa mirada de mi propia opinión.

Todos se arrastran. Los que dicen mejor vida se arrastran. Los que se muestran dignos se arrastran más, los del orgullo pintado con sangre en la frente fueron arrastrados inclemente mente. Los que se dicen opuestos y libres, revedles, inmisericorde mente todos se arrastran.

No queda, como verás, grieta de donde sujetarse por eso lo siguiente es lanzare al vació con un grito heroico y esperar la vejez para disimular una vida moderada de esfuerzos y satisfacciones aunque haya sido un canalla.


martes, junio 05, 2018

La Vida

Son los momentos de la existencia en que uno siente, se admira y pierde la noción del existir.
ME PREGUNTARON SÍ CREO EN DIOS.

EN TODOS Y CADA UNO DE LOS DIOSES RESPONDÍ.

Por que tenemos la concepción del theos?

Cuando un humano solventa sus necesidades y adquiere comodidad y cálidas de cualquier forma, él recrea un sentimiento inculcado aun antes de nacer, el feto al recibir alimento y condiciones positivas adquiere la conciencia de que la madre lo protege y sustenta. Que esta ahí todo el tiempo rodeándolo, escucha su voz, la siente.
Las personas que aducen y sustentan su creencia espiritual "en que sienten" a dios. Solo evocan aquel recuerdo. De aquel estado de protección integral.
Para el ateo que no es ateo por que odia a dios, para el ateo que no refleja sus complejos en su resentimiento coyuntural o pretérito. Para el ateo que buscó iluminación en el pensamiento y conocimiento.
Para el ateo natural que no ha sido contaminado por el engranaje de cadenas que son las religiones. Para esta persona que enfrenta, los problemas y al medio, en desarrollo sano y equilibrado. Cociente que es igual y parte con cada elemento que conforma su universo. Sabe que en definitiva la superposición de su ser frente a los otros animales, plantas, cosas que componen la naturaleza hacen que el ser humano necesite crear un dios, para justificar su deseo de dominio y propiedad.
Más late en lo profundo del ser humano el lugar de un "ser superior", un ser compendio de bienestar y bondad. Es el lugar a donde la inteligencia debe llevar al propio ser humano para inagurar una vida de bienestar y equilibrio.

He muerto, he muerto en una felonía. He muerto de melancolía, de vehemencia, de ilusión.

A los viejo vicios que me transportaban por el aplauso limpio del buen parecer.
Con la buena imagen del desacato a la compasión.

He salido del pensamiento sano, de la civilización, de sus estratos morales y decoro.

Infante vano, inexistente oleaje del estío sobre la bruma del carruaje que transcurre en mi destino sombrío.

Morí antes de ser concebido. Alla quinientos años del sacrificio.

He muerto. Así lo decido por la repugnancia que me produce vivir en estos congéneros.

domingo, junio 03, 2018

A veces estoy soleado
a veces tormenta
a veces en llovizna.

Otras brisa océano y cielo.
Ya no tomo las cuestas, solo bajadas,
soy quebrada, montaña, pozo seco.

Mas cerca de la hucha
que de las estrellas.

Pero el agua sigue y a veces soy trino, del pájaro de invierno. Soy camino de la oruga muerta
antes de creer en su vuelo.

Soy torrente y huracán
sin motivo.


domingo, julio 31, 2011

(poema) EL CANTAR DE LOS CAÍDOS

Ella ha descendido, recorre un monte petrificado y se planta al pie de una enorme roca negra:


-  Recorre salífera la piedra        ¡agriétala!           Que emane su oscuridad.
-  Lágrima de mi angustia abre la fosa;         el inframundo,               su hogar.



Bulle el polvo a sus pies; sombras siniestras emergen a elevar una plegaria:


-         ¡Detente!         Deja a un lado el bien y el mal
-         Todo el que entre o salga        nada ha de llevar.


Ella sollozando entre llanto:

-         Desnudo mi cuerpo como desnudo mi naturaleza
Desgarro mi honra
Despojo mi alma
Dejo atrás la sensatez,           ya no oigo a la vergüenza
¡Dejo atrás el muro que nos separa!



Él sumido entre cenizas, en una cueva de carbón:

-         Ahonda profunda esperanza.
Dame fuerzas para esperar,
el vacío consume mi queja,
la luz infecta mi carne
y el aire me infringe dolor.

-         ¡No sé sí algún día vuelva a verla!
¿Algún día, podré escapar?

-         Escóndete de su palabra
No escuches su razón
Que los sabios busquen su agua
Y los necios se sacien de pan

¡Tú, desciende a mí!
¡Olvida tú alma!
Que con la mía debe estar.

Ella caminando en la absoluta oscuridad:

-         ¿Dónde limo, ocultas mi vida?
¿Dónde? Misterio refugias mi dolor:
El espacio y tiempo sin su boca.

¿Dónde? tenebroso paraje, secuestras su voz.

-         Tétrico presidio de lamentos y sangre
Sí no lo devuelves ¡he de pintarte en llanto!

-         Óyeme amado, escucha mi pensamiento
¿Es qué ya no sientes mi corazón?



Un susurro a su oído, es Él de lejos:

-         Deja allá afuera la paz
La inocencia, su luz.

Entra ahora en mi hoguera
Incéndiame la carne con las llamas de tú aliento

Hélame la sangre al tacto de tus dedos.

Él frente a ella:

-         Abre tus alas blancas
Yo cerraré las mías negras
Arrancaré la tibieza muerta.

¡Me entrego a ti total!

Ella en éxtasis sublime:

-         Abre tus alas negras
Yo las extirparé
Desmenuzaré tú corazón de piedra.
Me entrego solamente a ti.


Los dos desmoronándose al tacto, él se vuelve cenizas y ella tierra.

Ella consumiéndose en amor y muerte:

-         Yo hoz conjuro cielo y tierra
Nadie nunca nos ha de separar.


Él lleno de amor e inmensidad, antes de desvanecerse:

-         Yo hoz conjuro luz y oscuridad
Nuestras almas,
Al tiempo;
 Se han de encontrar.

(poema) GARGOLA

Una inmensa montaña,
Un nevado de seda
Un Témpano blanco
De Azul cubierta.

De cristal un lago
De bosque la ladera,
Cipreses verdes y altos
Cafés como la tierra.

Imponente pared de barro
Barrera  sobre la arena
En lo más alto del  acantilado
Una piedra,
Un monolito,
Una estatua negra.

Una gárgola inmuta,
Indolente
Sin promesa
Las alas apagadas,
Mirada sempiterna
Fija melancólica el mover de la marea
Las olas, hondas
Las aguas espejuelas.

La lluvia pasa, el viento golpea
Transcurre la luna,
El sol,
Otra era
Hasta que una tarde
Llena  de estrellas
Al incendiarse la frontera
Un rayo lo asesta.

Como tierra de desierto
Dura seca,
Se quiebra
¡Del interior la luz ciega!
Es de un ángel la silueta.

Una lagrima al lago
La profundidad centellea
Es un ángel en espera,
De mirar el lago no deja,
Busca su hada que en el agua
Su escondite fue condena.

Llora y canta
Y estremece
El alma de la tierra
Su amor prohibido
No aparece…

Esperará otra era.

(poemario) A ERILUNA MI HADA

I

Aunque el mundo no este
Y aunque el cielo se cierre
Nunca nadie podrá
Apartarme de ti.

Aunque el amor no pueda
Y la amistad se niegue
Un sentimiento nuevo
Hallaremos tú y yo.

Y sí lo arruino todo
Y sí me porto tonto
Apelaré a tú perdón.

Y sí en un abismo caigo
Y el tiempo duele
Buscaré tú corazón.

II

En las aguas del tiempo
Mi destino se dilata
Se hunden mis sueños
Zozobra mi barca.

Un dolor empecinado
Doscientos años de diferencia
Nos separa el pasado
Sin hallar quien nos entienda.

Y ya no tengo esperanza
Me aferrare a una luz
Aunque las sombras me espantan
Resistiré…

En un mundo que nos mira
Que te juzga y cuida
Soy quien no debe ser.

Y como fugaz espejismo
Desde este oscuro abismo
Siempre te querré.





III


No te olvides de ser feliz
Y de sentir que estas viva
De mirar como solo tú
Vivir como nadie más sabría.

Mira al norte a las estrellas
En el este como nace el sol
En el oeste el viento juega
Y al sur, te miro yo.

Escucha al viento susurrar
Oye del árbol la voz
La risa quinde al volar
Canción del agua y de amor.

Ya sé que respetas el dolor
Y la tristeza es vida
Pero hagamos de los dos
Felicidad sin tregua.


IV

En el cieno pútrido y perpetuo
Que mi mundo adorna
Entre aguas suspendidas
Un día una flor yo vi.

Y la flor tenía alas
Y la más hermosa mirada
La belleza más cara
Y la inocencia del amor.

Era una bella hada
Que vino en busca de su sueño
Y al tocar la fría agua
Todo el pantano ilumino.

Hoy es otro el paisaje
Un bosque de ensueño
Y aunque no se hablarle
Basta con que ella llego.



V

En la casa del olvido
de  estancia recelada
En el patio del delirio
Está la alcoba del dolor.

Donde se esconde la apariencia
Y el llanto canta
La mentira se dispersa
Y el sueño espanta.

Ahí en mi hastió
En aletargado estiaje
Donde perdí el rumbo,
Ahí, me encontraste.

Un sol dibujaste
En el techo impreciso
Un lago, una fuente
Y una sonrisa en el mundo

Gracias infanta
Por tu insolente nobleza
Gracias niña bella
por tu ilusión.


VI


El alma no escucha
No mira
No busca,
Ella no entiende
No se preocupa
Camina hacia adelante,
Sin miedo
sin escusas
solo sabe una cosa
que hallará
lo que busca.
Màs aun mi alma
Ciega
Terca
Locura
No conoce dificultades
Ni entiende la vida
No sabe de edades
De diferencias
Ni estigmas
Lo imposible no acepta
No se rinde
La realidad permuta.



VII


No sabría describirte
Más, yo sé cómo tú eres
Exactamente sé lo que sientes
Y perpetuamente confió en ti.

Sí tuviera que expresarte
Contarle al mundo con mi vos
Formar con palabras tu figura
Tan solo diría, es el amor.

Gritaría con el viento tu integridad
con el mar cantaría tu pasión
tu inocencia con un dulce trinar
y tu coraje con la fuerza de una flor.

Sì tuviera que develarte al mundo
Diría: ella es como un rayo del sol
Suave como pétalos y plumas,
Brava como el águila y el dolor,

Sí debiera escribir lo que eres
Artífice diestro, no podría, solo Dios



VIII


Sueña, nunca dejes de soñar
Sin cerrar tus ojos
Tampoco mires la realidad,
Mira lo oculto y elemental.

Mira el emerger de la luz
 Ondular al viento dócil
Mira el sonido de su voz
Y el lamento de su genio.

Y cuando se desgarre
El interior de tu aliento
Escucha, a lo lejos la mía
O en sueños mi companía.

Enfrenta tu rostro a la oscuridad
La inmensa pujanza de la razón
El feroz zarpazo de la necesidad,
Ya vencimos juntos la soledad.

Añadir leyenda

Que rico

Chocolate amargo,  cabernet a pico, copas, almohadas,  luz opaca,  lluvia ventana, viento cortinas  y en tu boca  mi espina baila. Que rico ...