jueves, enero 26, 2017

poem024

Un perro aullaba en la oscuridad,
a la madrugada,
su gemir transmuta en llanto
de un ser antes humano,
apareció frente a mi
dilatado al gris de la penumbra.
Dame tu beso  incinerado,
dame  tu mirada de odio,
el mismo abandonó de siempre,
la misma apatía de todos.
Ya no soy quien fui 
hace cien como un año,
me gustaba el ramaje frondoso
hoy prefiero el trino lejano,
antes fui triste hoy soy amargo.
Y era yo.

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