domingo, abril 30, 2017

poem005

Impulsa el llanto
la masorca perla,
melancólica prosa
cada verso de mis penas.


Vacío azul
grotesca impronta ,
del rincón que se aleja.


Tristeza de la despedida
mirada de abeja,
angustia improbable
sufrimiento irracional
inexplicable.


Tristeza de cerrar        una puerta,
dejar el presente.


Tragedia que enluta
al cántaro viento,
urge afecto pero tiene precio,
 soledad turba
la necesidad de encuentros,
al segundo de escapar,


encontrar un ser
que no sea como yo.

poemquito006

Quito llueve y llueve 
Irracional 
Denigrante 
Insulta con su sangre
e impone su razón.
Martiriza los Lagartos insoportables
Indiferentes
escampan a la lumbre de un cigarro 
mientras una polilla se pasea inquietante
Mojada desde dentro
Mogigata
Se prende
El poste ,
succiona la sensibilidad 
Baja el puente de piedras y aulla por una presa,
Sopla la empanada
el viento se calienta 
Tufo huele a canela y guanchaca .
Todos tiemblan y se alejan
Los viejos se callan
Los párvulos se orinan y resbalan en sus cochas .
El ómnibus me transporta
Arriba la zona
Con los túneles inundados
Del alcalde raposa,
pantanal recoveco
De las locas desilucionadas,
Bestiario negro de otro hemisferio
Me miran
Me van al asecho,
suben los arboles depedazan las aves 
succionan sus huevos.
Llueve y llueve
En Quito
La dura la bella
Rauda y diferente ,
Los burocratas caligulas 
inconstantes de la alianza  también
Despotrican del maestro
educo a sus hijos
Sano  ombligos 
matizo su café  con bolon de verde
A la hora del te en el salón del shaguarma.
Me asqueo  regreso al lecho
Larvas  concientes 
Cálidas y colectivas 
me devoran
Pero es tan placentero
Morir mientras llueve .

poem007

Perdió tu presencia el día
                  la vida se apago ...
Es como quemar sobre la herida
cada vez, cada día
desde el cortejo de tus ninfas
desde el acantilado de tus mejillas,
de tu mano,
de tu sonrisa.
Encender carbón sobre el pulmón abierto
por inseguridad, por tristeza,
con dolor en el pecho
pero ciego en mi proceder.
Con el dolor de entregarme a ti,
con mi adorada soledad que no regresa
hasta que te vuelvas cenizas,
hasta que tu colilla se apague en mi tierra.
Ahora me destruyes ángel vehemencial
como si yo fuera anatema,
siempre lo he sido,
acaso no lo sabias?
Humo telaraña que acechas  y enredas
succionas la flor y dejas la brea,
incendio en la sangre y sogas a la gusanera,
alrededor sombras negras vuelan en circulo
mientras te cambias el vestido.
Tu tez besaba frenético
y hoy te vistes de calavera,
abriste un día los cielos
embriagando las apologicas bestias,
azules, melancólicas, de esta era
y hoy mi día se apaga
se aleja en el humo que espeto. 

Que rico

Chocolate amargo,  cabernet a pico, copas, almohadas,  luz opaca,  lluvia ventana, viento cortinas  y en tu boca  mi espina baila. Que rico ...