Ninguno de los dos tendremos dinero para ese día, ninguno tendrá libertad ni vida, ni tan siquiera fuerzas para vivirla.
Nadie aquel día tendrá ganas, aquel día en el que la muerte se muera, cuando todos los dioses desiendan y ya no sirvan para nada, nadie tendrá las ganas necesarias para ignorarlos y menos para juzgarlos.
Aquel día te encontraré con fondo de sol, en la tarde que muere, reconoceré tus ojos de cielo negro y tus piernas de peces en red, no te hablaré porque las palabras carecen de sentido. Miraré tus manos, tomaré tus hombros, aquel día en que ya no tengamos dinero, ni seamos libres, ni tengamos vidas nos encontraremos y continuará nuestro amor.
Amaru castelA.
sábado, julio 20, 2019
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Que rico
Chocolate amargo, cabernet a pico, copas, almohadas, luz opaca, lluvia ventana, viento cortinas y en tu boca mi espina baila. Que rico ...
-
I ntroducción .- Para aquellos que al mirar una espada, un yelmo, un escudo de armas, se elevan en melancólica exaltación. Han de recordar q...
-
ADAPTACIÓN DE LA LEYENDA QUITEÑA Atardece en Quito, son las seis y el bus en el que viajo con mi abuela va repleto, todos van muy ca...
-
Saber que te mataran, saber que eres un muerto a punto de la matriz, fosa luz. Saber que no tienes mundo, que todo el universo se despren...
No hay comentarios:
Publicar un comentario