domingo, agosto 21, 2011

(leyenda) EL TEMPLARIO DE QUITO

Introducción.- Para aquellos que al mirar una espada, un yelmo, un escudo de armas, se elevan en melancólica exaltación. Han de recordar que estos caballeros tan enaltecidos en la literatura, el cine, la música. Son el aparato velico de quienes nos usurparon, de los que hasta hoy en día nos despojan de nuestra riqueza e identidad.
En la Av. Amazonas, a pocos metros al norte de la intersección con la Av. República; un monumento de piedra con la figura tallada de un templario es el guardián de una ruta sagrada y oculta.
Leyenda:
Desde hace pocas noches, las lluvias repentinas de Agosto anuncian la llegada del “mono” la constelación que hace vibrar al inmenso volcán Pichincha y lo convierte en una inmensa pirámide cuántica.
Este es el momento que esperábamos, cinco sabios de “Amaruka” la tierra de la serpiente: uno del norte, de la raza escarlata; otro del medio, de las islas de fuego; dos del sur, uno de la Patagonia y el otro del Amazonas; y yo, propio de aquí, del corazón del mundo.
Resplandece la noche y la lluvia humedece el viento, nos disponemos a nuestra obra: quien sigua la ruta antigua al monolito que indica el lugar donde el Apu del Pichincha enciende su vela, lograra encender su propio espíritu y obtendrá el poder directo de las estrellas.
Ingresamos escondidos a la ruta en el parque “La Carolina”, aquí donde en otra época dormía una laguna, existen aun camellones donde los quitus miraban las estrellas, debemos ir iluminándonos en cada uno de ellos.
Sigilosamente nos abrimos paso entre los árboles separados cinco metros uno de otro, de repente en la retaguardia grita el sabio apache , una espada atraviesa su cuello mientras una sombra pequeña y robusta se abalanza sobre los árboles, luego de unos segundos el primero de la columna, el sabio mapuche cae, lo encontramos  con su corazón destrozado.
Nos escondemos entre las sombras sin perder la ruta, corremos al próximo monolito, una enorme cruz de piedra, aparece el guardián maldito, un caballero templario de piedra. El sabio guajiro  invoca su fuerza, una destellante luz lo rodea, nos hace señas para que sigamos.
Ya casi llegamos a pocos metros de la roca del pichincha el sabio del guaramenani  cae a mi derecha, su cabeza destrozada por el brazo de piedra, mi cuerpo se paraliza y me decapitan, quedo condenado a las sombras de este plano.
Cada noche desde entonces enciendo una antorcha en el  misterioso  camino, por si alguien llega a liberar nuestras cadenas. 

viernes, agosto 19, 2011

DESAFIA mis SUEÑOS

Todos los meses de Agosto, cuando OrióM legisla el cielo del Ecuador, un extraño influjo aletea sobre mi paz, una fuerza extraña y contraria a mí, ataca donde soy más vulnerable y de donde brota mi fuerza: en mi corazón.
Sin llegar a perturbar nuestro amor, mi hada y yo, somos victimas de circunstancias externas, que intentan alterar nuestra felicidad.
He indagado en la vieja torre, hasta en los libros más antiguos, no hay uno que me ilumine; pregunte a cada árbol del bosque y ninguno sabe; he conjurado todos los riachuelos y   manantiales, nadie me responde y todos los pájaros que cantan no me han convalecido.
Atravesé el espejo, un susurro me conto de un viejo sueño y de quien desde la penumbra, con una flauta, caminos abre y puertas encuentra.
Por eso, bajo el fulgor rojo que la luna rodea, en medio de la campiña dispongo un sueño, armado con furias retare a mi opuesto.
En verdad tomo conciencia en un típico ensueño, miro al horizonte donde el escenario es un velo. Tras la luminosidad un flautista sentado  inicia su encantamiento.
Salgo corriendo mientras me trasfiguro en serpiente. Arremeto contra su cuello mientras me salgo del sueño, cambia el paisaje, estoy en su cuerpo. Me transformo en águila arpía, fracturo su cráneo sin triturar su cerebro, despliego mis alas surcamos el tiempo.
Al descender en mi nido lo mutilan los polluelos, tomo su cabeza, a sus oídos cuchicheo:
-          ¡Despierta!
-          Sí vuelves a vulnerar mi reino, ¡ya no haz de despertar!

martes, agosto 16, 2011

(cuento) EL GOTAS DE MIEL


Se desploma la noche sobre Quito.
Es un manto negro
que une las montañas con el cielo
una a una empiezan a aparecer
como luciérnagas
miles de lucecillas que cambian el panorama.
En la última
en la lucecita más lejana
se debate Alondra
en el drama de ir a la cama.
En la última casita junto al bosque
la pequeña de niña
aún moja su cama.
Cada noche,
la angustia la acompaña,
hasta quedarse dormida
y aun por la mañana;
la vergüenza,
el rechazo
la mala palabra
su madre
la hostigan y maltrata.
Alondra de ojos profundos
cabellera negra y larga
vive con su madre
y su abuelo
quien ya no ve
ni dice nada.
Como casi siempre
se ha despertado
a las cuatro de la madrugada,
toda impregnada,
corre desesperada
pero en silencio
a lavar sus mantas,
en el patio de la casa,
con mucho miedo
por que no hay cerca
y allá el inmenso bosque
parece llamarla.
Al despertar la familia,
la madre va a su cuarto,
halla a la niña acurrucada
y en el colchón
la humedad de una mancha.
-          Eres una sucia, puerca ya eres grande para mearte.
Alondra solo llora cabizbaja, sentada, sola y desarmada.
-          Toma, para que aprendas a no ser sucia.
Le grita la madre
mientras una correa
sus piernas traspasa.
Alondra solo grita,
llora,
con sus manos
pretende aguantar el ataque.
Cada día ocurre esta escena,
cada vez mas violenta,
cada vez más mal humorada;
la mujer
descarga en su hija su alma,
su fracaso,
su furia amargada.
Llega la madre en la noche
su cólera se enciende,
¡Alondra ha olvidado secar al sol su colchón!
¡su cuarto hiede!
¡todo esta meado!
Según su madre
es hora de un castigo ejemplar.
Ni los lloros de la niña
ni los ruegos del abuelo la detienen,
saca el colchón en la noche,
al bosque,
¡que allí se seque!
no importa que el duende lo huela
y luego la niña se la lleve.
Cada merienda contaban
que en los bosques
vive un duende
que cuando huele
que un niño se orina en la cama viene,
se lo lleva y lo entierra en su jardín,  
como planta,  
para que nunca más se mee.
Alondra llora desconsolada,
está aterrada,
ningún golpe de correa le ha dolido tanto,
ningún insulto dicho la ha lastimado así,
ahora se hunde en su culpa
y no puede remediarlo.
Llega la mañana,
la niña sale con su pesar y un pan al patio.
Pasa una viejecita recogiendo hiervas y prado,
la mira fijamente,
mira su pan y alondra estira su mano,
aunque es todo lo tiene
la niña se lo ha dejado.
-          Gracias bonitica, me das el pan de tu desayuno.
-          Yo no tengo hambre, contesta Alondra sin pensarlo.
-          Gracias mami tica, por ser tan buena, te daré un regalo.
Del sucio costal que la viejecita carga
saca un gato,
pequeño y flaco,
cave en la palma de su mano.
Tiene los ojos muy grandes
y uno de ellos inflamado,
le han cortado sus bigotes
y parece enfermo o atrofiado.
-          Mira este pequeño como tú,
lo encontré en un basurero,
parece que alguien lo golpeo
y lo arrojo para matarlo.
-          Yo lo cuidare, se lanza Alondra a abrazarlo.
-          Toma mi niña se que serás buena con él,
por que haz sido buena con migo.

 Y desaparece la vieja caminando entre los árboles.
Alondra ha olvidado el espanto,
 es la niña más feliz
con su gato jugando.
Hasta la madrugada,
otra vez se despierta
y toda la cama esta mojada,
se levanta
y presurosa toma las mantas
para salir a lavarlas,
el pequeño gato
que dormía junto a la almohada se despierta,
ronronea y se des espereza.
Salta en medio de sus manos.
-          Gotitas de miel,
no puedo jugar ahora.
La niña se tranquiliza y se sienta a adularlo.
El pequeño gato empieza a crecer,
es una bola afelpada
que absorbe las sábanas,
las mantas,
el pijama.
La niña lo abraza y feliz se acuesta a dormir.
Alondra dejo de orinarse dormida,
ya no se sentía sola,
ya había alguien que la comprendía.
Su madre entraba cada mañana a su cuarto
y metía su mano entre las sabanas,
salía enojada
pero sin poder decirle nada.
Una mañana descubrió al gato
durmiendo en la almohada,
lo tomo del lomo ,
al olerlo sintió el aroma
de mil noches de orinas en la cama.
Salió furiosa y se interno al bosque,
 volvió después de muchas horas gritando:
-           Nunca más volverá ese inmundo gato.
Esa noche Alondra volvió a mojar su cama;
con orinas y con lágrimas;
cuando se levanto
a cambiarse y ocultar la ropa mojada,
de debajo de su cama
un hombre pequeño saltó a sujetarla.
Alondra gritaba,
chillaba
y cuando
su abuelo fue a rescatarla
el enano lo lanzo por la ventana,
su madre aterrada
se arrodillo en la puerta de la entrada.
-          tú te me escapaste,
hasta hace poco te meabas,
por eso hoy me llevare a tu hija.
De pronto “El Gotas de Miel”
apareció por la ventana,
le crecían las garras
y los colmillos de la quijada,
cayo sobre el duende
y le arranco la cabeza con todo y sombrero.
Se lo llevo a un hoyo
que apareció
afuera de la casa.
De eso han pasado varios años y Alondra ya no moja su cama, ella y “El Gotas de Miel” viven muy lejos pero ha veces recuerda la última casita que sube al bosque de la montaña.

lunes, agosto 15, 2011

(encuentro) LA RUTA DE LOS MONOLITOS

El sábado 20 de agosto, a las 9h00.
el encuentro se realizara en El Quicentro, Av. shirys y Av. NNUU


Luego de haber realizado rutas mágicas, energéticas y ancestrales. Nos corresponde este sábado acceder a una ruta milenaria, la Ruta de los monolitos.


  • El primer lugar visitado fue la Basílica de Quito, el verdadero corazón del Quito milenario, el quito Jaguar. descubrimos todo su significado y muchos símbolos quitus, ancestrales, utilizados desde la conquista por la iglesia y principalmente por grupos que nos han gobernado, hemos visto sus símbolos opacando el conocimiento primordial de nuestra tierra y tomando toda su magia y toda la energía de ser el corazón del mundo para sus fines.
  • El Segundo recorrido fue por la cabeza del jaguar, del Quito jaguar, descubrimos como todos los lugares que son cruces de lineas energéticas, fueron tomados por la iglesia y los grupos que nos manipulan. Descubrimos la cancha sagrada de Quito en la cual se realizaban ceremonias mágicas y reales, el ahora llamado centro histórico. Encontramos el palacio de Atahualpa, de Huayna Cápac, el templo de Amaru, el sol jaguar en la plaza grande.
Recuerden que todos están invitados a re descubrir nuestra verdadera historia, nos guiara Diego Velasco, estos recorridos los realizamos como parte de los talleres literarios de la Casa de la Cultura.

sábado, agosto 06, 2011

(cuento) EL ACNÉ DE AMELIA


Amelia una chiquilla quiteña, tubo la oportunidad de viajar a una pequeña comunidad quichua del Chimborazo, la niña que tenía 13 años accedió apresurada a inscribirse en un grupo de voluntarios.

Todo transcurría muy lento allí, se despertaban a las 5 de la mañana y a las 6 de la tarde ya estaban empezando a dormir, no había agua potable, ni luz eléctrica, tampoco baños, todo era sembrar, cosechar, ordeñar, cuidar animales; y hacia mucho frio.

Una noche en la chamiza en medio de la choza donde todos dormían alguien se acerco a ella, era Joaquín un niño indígena, la miro fijamente y sonriendo le pregunto por qué ella no se quejaba tanto como los demás, La niña respondió que allí era más feliz que en la ciudad.
-       ¿por qué?, le volvió a preguntar
-       aquí no hay nada, nada que sea divertido.

Amelia admirada le respondió:
-       donde yo vivo casi no existo,
-       nadie me habla y todos me miran feo.
-       Ves tengo tanto acné, le decía mientras señalaba su rostro.

Al amanecer, Joaquín llevo a la niña a la montaña, a una choza que parecía de enanos, estaba enterrada en la tierra y solo se veía el techo de paja, de la choza salió un anciano muy pequeño y encorvado.
-       Abuelo, le grito Joaquín corriendo a abrazarlo.

Luego de que los dos hablaran por unos momentos en quichua el anciano se acerco a Amelia, hizo que se sentara en mucha lana y empezó a hablarle:
  
“Dicen los abuelos que al inicio todo era vacío, no había nada. Solamente Atsil y Sami. Los dos grandes espíritus que Vivian juntos. No había nadie más que ellos. Ni el cielo ni el sol ni la tierra.

Atsil y Sami se unieron como marido y mujer y Sami-Mama quedó embarazada. Así nacieron los Aya (espíritus vitales), los Duendes (seres pequeños dueños del oro, la plata y otros minerales que viven dentro de la tierra) y Pacha-Mama (Madre tiempo, madre mundo, madre naturaleza, madre universal).

Cuando Pacha-Mama nacía, Atsil sopló e hizo sonar su churu y empezó a amanecer. Pacha-Mama creció, se convirtió en una mujer y su vientre empezó a crecer porque ella nació embarazada.

Cuando llegó el momento de nacer, de su vientre salió el agua y en medio del cielo lleno de rayos y truenos nacieron el sol, la luna, las estrellas, las piedras, la tierra, el fuego, los cerros, el huracán, las plantas, los animales, el arco iris, el viento, el hombre, la mujer y todo lo que existe.

Y como todo nació del mismo vientre todos eran hermanos y Todo lo que Pacha-Mama había parido estaba vivo.

Los runas se dispersaron; convivían y respetaban a todos los seres hasta que luego de muchos años se olvidaron de su origen y se embelesaron en su orgullo.

Pensando que eran los únicos que hablaban, pensaban y sentían; devoraban todo lo que podían y mataban miles de animales cada día.

Todos los ayas de la tierra se enojaron y repudiaron al hombre y lo castigaron haciendo que las sustancias de la carne y sangre de los animales devorados corrompan la propia carne y sangre de los hombres, brotando como granos.

La cantidad que cada hombre y mujer lleva representa su inconciencia y lasciva, por lo que aparecen en la adolescencia cuando se es más impulsivo”.

Transcurrieron  las vacaciones y Amelia visitaba a diario al abuelo, aprendió a respetar a todos los seres a los “vivos e inertes”, cambio su alimentación por comida macrobiótica para dejar de comer animales y cuando regreso ya ni recordaba como son los granos del acné.


martes, agosto 02, 2011

(relato) CARNE EXPRESS

Un cálido y suave manto solar va cubriendo la ciudad, el rocío gélido y el halo espeso se disipan. Amanece el 21 de diciembre del año 2012.

Despierto abruptamente, un grito me desgarra los adentros; otro grito me paraliza en el lindel del sueño; un tercero me estremece y torna pálida la habitación. Las sabanas no me dejan salir a investigar, su protección me llama.

He bajado a desayunar al pequeño café de la esquina, al abrir la liviana puerta de vidrio el horror sube vertiginosamente del suelo  a mis cabellos.

De un pedazo de pollo se levanta toda la pierna de una gallina espectral, se forma la otra pata y sigue; toda la gallina completa se arroja sobre la persona que tiene en frente, le picotea los ojos. La sangre se levanta como una fuente y los gritos ensordecen todo el espacio.

Alcanzo a reaccionar y el instinto de vida me hace retroceder, mi boca se abre idiotamente al ver en la mesa posterior una vaca de puntos negros y blancos, chispeantes, comerse la media cabeza de una mujer; rumea los pelos ensangrentados mientras me mira.


Salgó sin aliento, como sí el alma hubiese corrido primero; un pollo espectral pasa entre mis pies pero yo corro, corro por la media calle.

Llegó a la primera esquina y me refugió en un poste, mis ojos ajustan la visión y puedo ver todo el panorama:

La sangre ha formado un rio pastoso en la calle; en él varios hombres, mujeres, niños y hasta bebés convulsionan violentamente mientras son devorados por  fantasmas de animales.

Respiro profundamente, aprieto los puños y corro, cruzo la calle; supero varias cuadras y me refugió en los edificios gubernamentales, están vacíos, ¡no hay nadie!

Recorro los enormes corredores y salones; las escaleras. Desde el piso más alto diviso toda la ciudad.
Hay varias personas en el Centro Cultural y voy hacia allá.

Todos lloran y desesperados esconden sus rostros con las manos, se toman la cabeza, las quijadas como para evitar que el llanto los ahogue.

Uno que parece militar se pone al frente, se sube a una banca de piedra y pide la atención.
-         ¿alguien sabe que ocurre?
Tras mucha confusión y murmullos,  regresa el llanto desesperado, el pánico. Nadie se organiza.

Un recuerdo se implanta en mi memoria:
Hace un año, en enero del 2011, en un concurso mundial de fotografía; la imagen de tres ovejas mirando tras una puerta semi abierta otras tres ovejas despellejadas y colgadas de ganchos; hizo que nunca más comiese carne o producto animal alguno.

Desconcertado por la visión miro los rostros que me rodean, reconozco varios, ellos frecuentan los restoranes vegetarianos como yo. Se dispara algo de brillantes en mí, salto a la banca de piedra y en voz alta pregunto:
-         ¿Cuántos no comen carne?
-         ¿Cuántos son vegetarianos?

Todos se quedan quietos, el llanto cesa. Empiezan a alzar las manos, todos absolutamente todos no comen carne.


En la tarde sale de la ciudad una expedición hacia las montañas, caminan lento, a paso seguro; nadie habla; solo se oyen unos cuantos ruidos de la poca carga que cada uno lleva. Hay parejas que van muy abrazados pero la mayoría van solos, casi todos son adultos mayores, hay jóvenes y casi ni un niño.

Tras varias montañas, en un valle junto a un verde lago, el campo se llena de colores artificiales.

Ya hacia la media noche, alrededor de una inmensa hoguera empieza una asamblea:

-         Somos los elegidos, eleva su voz un anciano,
-         No lo ven, nosotros debemos poblar la tierra,
-         Dios nos ha elegido.

-         ¿Qué, pero cuál dios?  Responde un joven que no tiene cabello
-         No se da cuenta, nos salvamos por no comer carne, mi religión prohíbe comer carne, la suya los condenó.

Un grupo de hombres de barba y cabello largo se levantan de sus lugares, uno se adelanta al auditorio:

-         Nosotros hemos documentado todo lo sucedido, también nos hemos comunicado con varios países del mundo. Y tenemos una teoría.
-         Muchos creen que esto es el apocalipsis, es la prueba de que la vida después de la muerte no está en el cielo o el infierno. Verán, todos estamos formados de energía, cuando la materia muere la energía es asimilada por otro ser: en la tierra, en las plantas y se transforma alimentándolo. Así se cierra un ciclo natural.
-         En este día; por algún motivo; por algún alineamiento planetario o por algún factor magnético del sol, la energía de esos animales no se ha separado en sus componentes esenciales para disiparse y alimentar otro ser.

-         ¿Pero por que matan a las personas?  ¿por qué los comieron?  Interrumpe una anciana.
-         Sí exactamente, están uniendo toda la energía que les pertenece y la toman de quienes se alimentaron de ellos.

Luego de muchas palabras, de rezos y oraciones, luego de muchos ritos de varias religiones llega el silencio y por fin el sueño al campamento.

El día siguiente es más escalofriante, una columna de espectros humanos camina en hilera.

Todos estupefactos testimoniamos su senda, nadie dice nada, a veces se escucha un nombre ahogado en llanto, luego los gemidos impotentes de ver a un hijo, a un padre, a un hermano o a un amigo en esa procesión.

Otra vez el hombre de barba se adelanta y explica:
-         Esta pasando en todo el mundo. La luz los ahuyenta, van en busca de profundas cuevas, muchos se internan en los océanos a buscar la oscuridad perpetua.

-         ¿Hasta cuándo? Se escucha a alguien preguntar.

-         No lo sé.

Han pasado varios meses, la peste que se desato en las ciudades no cede, vivimos en las montañas y nos comunicamos con otros grupos de sobrevivientes.

Ahora solo hay una duda en mi mente: De toda la población mundial ¿cuántos quedamos? ¿Cuántos no habíamos comido carne?

Fin

lunes, agosto 01, 2011

(cuento) EL AMOR Y EL DIABLO



Sombra siniestra transita la tierra
es el brujo de la vieja comarca,
penetra al bosque por un filo de la quebrada,
hay aquí tantos árboles pero ni un pájaro canta.

Por fin llega al centro, a un anillo de sauces
aquel que custodia al abeto renuente.

Escupe a tierra y furioso le increpa:
-          Tú, hijo de  céfiro escucha mi queja
-          hijo del mal, equivoco de la burla
-          tú que nunca concebiste el camino,
-          depravado falso que creces torcido,
-          ábreme la puerta.
-          La savia, la vida devuélvele a la tierra
-          origina un vacío en la esfera.

Al instante, sobre el tendido tronco
un ancestro recuerdo se sienta,
escarlatas brillan dos cuernos en su cabeza
elegante cruza, de cabra las piernas,
resplandece su rostro y su voz encanta
sus ojos curiosos se encienden en llamas.

El pobre viejo sucumbe y quebranta
se postra y en llanto reza una infamia.

Todas las tardes de sol muerto
recibe el místico la presencia extraña
¡hasta que el plazo se cumpla!
y ya pronto el tiempo se acaba,
mañana se llevará su alma.

Se van las horas,
como en un cajón de madera el agua,
mira el infortunado crepúsculo
mil sombras devoran su carne.
Un grito, un ruego:
tres días de alba
regatea el brujo por cien años de sumisión
Concedido , desdeña el demontre desde la estrella de la mañana,
mientras se escucha en la calma:
“Todo en esta vida se paga”.

Se apresura el anciano a refugiarse en su casa
encorvado, cansado, cien años arrastra.
dos ojos grandes negros de cabellera larga
besos y brazos tiernos, una niña lo abraza;
hace quince años al bosque fue abandonada
el hechicero más sagaz que la muerte
fue más rápido en hallarla,
hoy es ella su única alegría
y su único dolor.

La noche se rompe en sombras que danzan
sombras inertes cobran vida tras las llamas que cantan
en una esquina la niña
con sus duendes y hadas
tras mil cobijas escondida
atisba los hechizos  que el viejo canta.

El brujo embruja, convoca, conjura hasta que el llanto su voz apaga.
De la chamiza se abre paso, un pie, un brazo, la cabeza, es la bruja de la montaña
La pequeña escucha del silencio los secretos que ellos hablan
la bruja recibe un cofre, es el pago por cuidarla.

La niña amanece en los árboles
sorprende a los sauces y al alba,
el abeto la mira y llora:
¿Qué tu haces?, niña no corrompas tu sangre.

La chica lo conjura y aquel es portento aparece
se ufana de ver su naturaleza débil y casta
le muestra su poder y la fuerza de su aliento
la niña se quema, de su interior se inflama
más vence al dolor su misión la llama
-          Trato, grita agonizante, mi vida por el alma de quien me ama.
El diablo se encoleriza, se confunde, no halla palabras:
-          ¿Cómo?
-          Atrevida, ¿como hozas?
-          ¿qué? ¿no entiendes quien te habla?
-          Di pues, ¿dime por quien te matas?

Por mi padre, el brujo de la comarca,  expira la chiquilla consumiéndose como carbón

Los ojos del demonio se salen de ira, su propio fuego casi se apaga
-          ¿Qué?, ese mentiroso, ¿Cómo te oculto?
La pequeña  grita desgarrando al aire:
-          yo lo amo, yo lo amo

Todo se suspende en una calma profunda
una brisa suave apaga su carne
de la hierva sube un roció vivificante
pertinaz llovizna le trae sanidad, el dolor se esfuma.

Junto a ella un joven de los hombros la levanta
la reposa en el abeto que con dulzura apaga
sonríe tiernamente y todo el lugar se es pasma
señala al diablo y con su voz lo traspasa
-          Tú, eres un murmullo, un suspiro que se espanta
-          no tienes la edad del agua, de mi tierra, de aquí nada
-          eres hijo del poder y como tu padre buscas alabanza
-          yo llenaré tu lugar, el que ocupaste en esta afligida comarca
-          ya nadie te va ha recordar
-          aquí no eres nada.

Hoy en día, cien años después, en una vieja choza del valle olvidada, un anciano que cura con plantas, vive al cuidado de su hija de belleza extraña y los dos les hablan del amor, a todo aquel que por allí pasa.



25 de enero del 2017

Aquel señor importante de alto costo y sacrificio al emerger ,  Farsante bolsón de odio, Soy yo?   Aquel molesto disonante, ...