domingo, diciembre 20, 2015

el acto de crear
debe ser sublime,
de la noche cómplice
de sol madrugado y luna oscura ,
endulzado del vino
de un vibrante orgasmo,
escandaloso y silente,
frenético
danzante
que azota la tierra;
pero lleno del torrente
del último paso ante la muerte.
bello y desgarrador
místico, olvidado
perverso y divino,
de papel,
de color,
tinta sangre
y grito mudó
que estremece toda carne.

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