lunes, mayo 23, 2016

Enseñame a tejer
mujer desmancada,
mujer reducida a órgano
ayudame a entender.

Entrenzame el pelo mientras desmembras mi cabeza.

Mujer sobajada, !Enseñame!
a tocar, insertar, voltear, apretar:
el látigo de la lengua,
la sucia agua de los ojos,
el veneno amargo del orden,
la mórbida telaraña del amor.

Teje la bajeza y amarra la indignidad,
en silencio, a suaves murmullos,
la estúpida jerarquía
del orden funesto
con tus plumas caricia.

Tuerce mis dedos y teje un chal
tinturalo con sangre,
deja mi alma en sus puntadas
luego visteme, quemalo,
con migo dentro;
nunca confíes en sensatez
ni te fíes de sentimientos.

Amaru castelA.

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