viernes, agosto 05, 2016

La noche eleva sus cantos por mis venas, 
sopla sus vientos
por mis poros,
besa mi boca por dentro
y me lleva.
Enloquece mis manos
apasiona mis piernas,
la piel se separa, se aleja, 
la carne y el ñuto  se queman,
se derriten los jugos
y la noche los prueba;
absorbe, sopla;
absorbe y traga,
y en sus entrañas exploto,
me descompongo,
bailo, grito, muero y luego exhaló; eyaculó.
La noche me deja, me expulsa a la oscuridad.





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