domingo, marzo 22, 2020

Mandalas luminosos en fondo turbio, movimiento acuoso, envolvente, disipante. Erguida en el abismo la sobre peregne sale del trasfondo, recorre al frente una cortina leve pero de todos los años pesada. Entonces mis palabras huyen, sin poder pensarlas, se enredan, unas caen, otras iluminan con colores rasposos y suaves, y calientes; no sé lo que dicen, solo puedo tocarlas. Otras entran, me rozan, algunas insípida, otras saladas, amargas, creo que ninguna es ya dulce y el tiempo viene a recogerlas y las acomoda a la circunstancia, entre las tres y las siete de la circunferencia oblicua. Quedan escondidas, hacechando las parcas entre horas y segundos para poder escucharlas.Un aire pertinaz, vintage de días y fragancias, caducas, olvidadas, perdidas en las ideas que ya no puedo transportar.Amaru castelA.

No hay comentarios:

La fruta de vida desprenderé de tus labios,  el temblor imvoluntario de seder, quebrarás la inmensidad en un gemido, luminoso.  Romperé tú f...