jueves, noviembre 06, 2014

PARABOLA



Un joven preguntó:
-         ¿qué debo hacer Maestro?

-         Sí la vida no te deja
escribir,
¡arráncatela¡

-         Si tu alma no te deja
perderte en la música
¡quémala¡

-         Sí tu espíritu no
se diluye ante la belleza

¡niégalo¡

miércoles, octubre 15, 2014

LA PALABRA




Amaru Castela
Sentimiento.

 


lo transporta
la música;
en la danza
toma un cuerpo,
la pintura
lo ilumina
Y
en la palabra
se materializa.
Los lumbrales
de la magia
forman la puerta
por donde
escapa

la realidad.
tiniebla vedada
de percepción  torcida,
vos siniestra que detona
embriagantes lágrimas,
en la escarcha de tú espuma

…la palabra



 

viernes, enero 04, 2013

CULTURA

 definiciòn:
Son un grupo de ideas , creadas por intereses determinados, que rigen el ser y el hacer de un grupo de personas en un determinado lugar y tiempo.

martes, diciembre 04, 2012

OVEJAS CON PIEL DE PERRO (Cuento)


En el inmenso redil citadino, la noche más estrellada de abril ha nacido una hermosa ovejita: “blanca”.

 -¡Mal augurio¡ cuchicheaba la abuela oveja
 -¡Mal augurio¡

De la pequeña oveja se esperaba que sea tierna, bonita, suave. Pero principalmente dócil y mansa. Siempre le comparaban con sus hermanas y siempre le hablaban de las cabras:

-Las cabras son tercas, sucias, desordenadas.
-Nunca obedecen y nunca hacen nada.
-Las cabras no son civilizadas.

Con vos solemne, las ovejas mayores le instruían todas las tardes:

-Una buena oveja es limpia y blanca
-¡Claro que hay ovejas negras¡, pero son pocas y en ellas no hay que fijarse.
-las ovejas somos inteligentes,
-usamos la razón sobre todo,
-vivimos en total armonía entre nosotras y con los demás.
-Nosotras oímos la vos del pastor y la seguimos,
-nunca nos desviamos y Él nos cuida.

La pequeña blanquita oía deslumbrada las enseñanzas, pero era muy curiosa y mientras más crecía más preguntas surgían en su cabecita.

En el redil también había perros, los esbirros del pastor. Siempre gritando, siempre gruñendo, nunca oían razones ni consideraban los deseos de las ovejas, solo las mordían para que sigan el camino impuesto.

Un día de lluvia, mientras blanquita jugaba, vio que todas las demás se enfilaban hacia el viejo granero.

Entraban por una puerta: ¡llenas y orgullosas¡
Y salían por la otra: ¡trasquiladas y tristes¡ ¡humilladas¡  ¡horrorizadas¡

Corrió la oveja Blanca y atravesó el campo. Unas cabras que la vieron le ayudaron, atacaban con sus cuernos a los perros sentinelas. Estas la guiaron al cuchitril de unos chanchos, allí se escondió entre el fango y la oscuridad.

Volvió al redil de noche, escurriendo lodo de su enredada lana. Pero decidida:
 ¡A ella nunca la trasquilaran¡  

Al cruzar la puerta de su hogar oyó como trueno la voz de la oveja mayor:

-Hemos nacido para dar nuestra lana.
-El pastor nos alimenta y nos cuida, el hace con nosotros cuanto quiere
-¡Todo es por nuestro bien¡
-Debemos ser sumisas y agradecidas.

Blanca se encogió de hombros y se fue a dormir, pero desde ese momento conoció la otra cara de la ley del pastor.

Nadie jugaba con ella y cuando pasaba por una calle todas las demás ovejas la miraban, cuchicheaban, le dirigían sendas miradas de ira, tapaban su nariz para que sepa que su olor les apestaba.

Tampoco nadie comía junto a ella, ni le hablaban, por eso empezó a entablar amistad con las cabras, con los chanchos y las vacas.

Muy pronto se dio cuenta que nada era como le habían enseñado, veía ahora todo de diferente manera:

El pastor no era uno solo, había varios pastores que cuidaban las ovejas; los perros pasaban la mayor parte del tiempo durmiendo y jugando; las ovejas mayores adoptaban las maneras de los perros, sus ademanes, su lenguaje, querían ser como perros.

Hasta le pareció ver una que otra oveja adulta con piel de perro, para que la oyeran y obedecieran las más pequeñas.

Pasaba el tiempo y  Blanca era la oveja descarriada, un día un pastor joven la dejo fuera del redil, para que sufra, para que aprenda:

-bien
-¡veamos oveja liberada¡
-¿Qué harás cuando vengan los lobos y te coman?

¡Justo a tiempo¡ por un oyó de la cerca las cabras la metieron, cuando como una ráfaga una garra paso por su cara.

Blanca no sabía que paso, solo temblaba, luego se estremeció de frió al oír un largo aullido que se perdía con el viento de la montaña.

Varias veces los vio a lo lejos. Los lobos de la sabana, cazando, jugando, corriendo en manada. Y cada vez más, su vida le parecía fastidiosa y pesada. Ya no le importaba que la trasquilen o que le enfilen para llevarla, cabizbaja, sin palabras, sin voto, ni desición de su propio destino.

Una noche de abril, la noche más estrellada, la luna pinto sus pupilas y deslizo sus patas.  Embrujada por dulces aullidos despertó en una cueva de la montaña, cara a cara del lobo más viejo y sabio, que le decía mientras la mataba:

-¡Porque tú lo has decidido¡
-¡Porque haz sido valiente y constante¡
-¡El alma de la tierra te brinda¡
-¡Con un minuto de dolor¡    ¡Una vida larga de esperanza¡

Inmediatamente en una nueva camada. Una loba blanca nacía, llena de ilusiones, con un futuro inmenso y un pasado de enseñanza.  

jueves, septiembre 06, 2012

LA VERDAD Y LA MENTIRA SE UNEN Y FORMAN LA REALIDAD
Y EXISTEN MUCHAS REALIDADES CON MUCHAS MENTIRAS Y VERDADES
LA MENTIRA Y LA VERDAD SON UNA

EL SIMIO USA EL CONOCIMIENTO

 

EL HOMBRE BUSCA LA VERDAD

martes, junio 12, 2012

ÁNGEL DE LA NOCHE


VIII

ÁNGEL DE LA NOCHE

Eres luz en mi agonía
gozo dulce en la añoranza
eres la  más dulce compañía,
eres, la más dulce venganza.

Ángel de la noche
esperada ironía
que me quemas al toque
y me abandonas de día.

Ángel de la noche
triste esperanza
esperado reproche,
deseo y constancia.

Eres amor sin tiranía
libre deseo sin vergüenza,
eres la emoción que extasía,
eres, la pasión más perversa.





ÁNGEL DE LA GUARDA


VII
ÁNGEL DE LA GUARDA
 Hasta hoy he descubierto
lo azul del cielo
y lo negro de tu pelo.

Lo dulce de tu tez
ladrona de mi anhelo,
y he descubierto que vivo
por que antes estuve muerto.

Eres el ángel que me cuida
eres quien mi vida guarda,
el anhelo que me guía
y la fuerza que me exalta.

Tú me enseñas a vivir
aunque a veces ya no quiero
y cuando creo que muero
me rescatas con tu reír.

Gracias por ser mi amiga
y gracias por tus palabras,
gracias por ser el ángel
que me cuida
y que mi vida guarda.

Por ti sé que si existe el cielo
y sé que no está tan lejano
como aquel misterioso lucero
del que por siempre
estaré enamorado.

FANTASMA


V
FANTASMA

Descubre algo en el viento
fíjate bien tras la niebla,
escucha profundo en el tiempo
que algo esconde la hierba.

Oculto esta en la noche
oculta a la luz su cara
es como un dulce reproche,
susurro suave que te ama.

Siente sobre ti una mirada,
te sigue cada momento
y con tu menor palabra
sonríe y se pone contento.

Sabes, es solo mi alma
como niño perdido lloraba
en tus ojos hallo la calma
y ahora; solo a ti te ama.



PACTO DE SANGRE


III
PACTO DE SANGRE

Toma mi mano
une tu herida
mira mis ojos
¡besa la vida¡.

Mira mi alma
entro en la tuya
juntas al alba,
danza lasciva.

La sangre fluye
el fuego corre
la carne intuye
la pasión corroe.

La tierra moja
la boca quema
la sangre grita
el pacto sella.

CONJURO DE LUNA


II
CONJURO DE LUNA

Engaña a la luna su reflejo
sorprende a su vista el portento
vasija de agua,
engaño del espejo;
enamorada luna
¡yo lo siento¡.

Así desvalida,
conjuro Sacrílego,
así distraída,
en mis manos tengo.

¡La luz mágica,
del cielo negro¡
así amiga,
con mis palabras contiendo:

Con la luz de las velas
reflejo tu pelo
con el humo blanco
formo el cielo.

Bajo por tu cuello
como suave velo
y cubro tus pechos
con el dulce incienso.



Envuelvo tus caderas
circulo de hielo
subo por tus piernas
con el último anhelo.

Te hago el amor
estando tan lejos
¡conjuro a la luna¡
que sientas lo que siento.

Mas conmigo un temor
vuela al viento
no ha de verte la luna
ni verá mi contento.

Que del fulgor se enamora
¡del engaño del espejo¡
sí ha de verte la luna
se enamorará al momento
como yo me enamoro
cada vez que te veo.

EL MAL



I
EL MAL

Con sangre escribiré un poema
con el llanto de mi corazón
al mar derramare mi pena
y en las estrellas mi ilusión.

El viento contiende en la arena
en agua evullece la pasión
brillo espuma la luna llena
y el cielo se rinde a Poseidón.

Feroz guerra inicia Selena
defienden los astros su posición
las estrellas caen en cadena,
la luz agoniza con tesón.

Yo soy el mal, el que acecha
yo soy el mal, el que condena
yo soy aquel que nada espera,
yo soy el mal, yo soy la pena.

Yo, un día tuve un poema,
tú lo arrancaste de mi ilusión,
el papel mi maldad encarcela,
y la pena mi corazón.

LA PROMESA


LA PROMESA

Por: Amaru Castela

Bañado de luz blanca su pálido rostro aparece y desaparece, los cambios de velocidad no inmutan la dispersa  mirada que  perdida en la ventana es la puerta de otros mundos.

El nudo en mi garganta es tan apretado que apenas un delgadísimo hilo de aire logra atravesarlo, me ahoga la saliva, se vuelve helada y un abismo inmenso se me abre en el estómago.

El bus casi llega a su destino, luego caminaremos unas cuantas cuadras hacia la casa.

En mi hombro su delicada cabeza recostada, su hermoso cabello negro huele a rozas.

Su suave rostro casi toca mi cuello mientras que su aliento enciende en mi pecho una hoguera que de a poco consume mi cuerpo.

En un pequeño movimiento suyo, ¡ya no resisto más!, aprieto con fuerza sus manos y digo:

-Ya no puedo solo, ¡ayúdame!  ¡Soy un alcohólico!

Ella se reincorpora, sus profundos ojos negros se clavan en lo más turbio de mi alma; los aclara. No me dice nada, pero me tranquiliza su mirada.

-Pepe Lucho  me llamó en la tarde  -    le respondo, cambiando la dirección de mis ojos:

-Dijo que estaba muy mal y que necesitaba que hoy este con él.

-Sí, pero no debes tomar licor para hablar con él ,        me dice con la dulzura de  hada, mientras acaricia suavemente mi mejilla.

Yo  con aire de solemnidad respondo:

-Mi amor, es que tú no entiendes, él no quiere hablar, él quiere beber con migo. Ya debe estar llegando al bar, muy pronto llamará. Es que cuando yo estuve mal, recuerdas cuando peleamos y me dejaste, bueno él estuvo cada vez con migo, cualquier día que lo llamaba.

- ¡No lo puedo dejar solo!

Con voz serena, responde mientras busca mis ojos:

 -pero tú me prometiste que no ibas a tomar nunca más.

-Si amor lo sé.   La miro asustado, luego de un silencio prosigo:

- sé que sí voy a ese bar no podré cumplir mi promesa.

Ella me abraza y ya no dice nada.

Llegamos a la parada, descendemos del bus e inicia la caminata última del día.

-Vamos, vamos a comer algo, dale.

-No-      me responde    - quedamos en que íbamos a ahorrar, ¿recuerdas?

- Si, solo esta vez, dale, ¿sí?

Tomo su mano y los dos avanzamos abrazados a una carpa improvisada en la esquina más oscura luego Iniciamos  el ascenso de la última cuesta, como cada día entre risas y recuerdos.

Ya en casa el timbre del teléfono celular rompe la armonía.

-No lo voy a contestar, lo apago.

Luego de unos minutos mi voz se impone al silencio:

-No, no es tan fácil.
-Cuando vaya a un bar y estén mis amigos querré beber, luego de tomar el primer vaso, el primer cigarro ya no podré parar como siempre, hasta la ebriedad.

-Mira amor -   ella  me interrumpe       - yo siempre estoy con mis amigas en bares y discotecas, ellas también toman mucho, a veces creo que más que si fuesen hombres, pero yo no bebo y la paso bien, mejor que ellas, aprendí a servir la cerveza y a manejar a borrachas. Vez ¿por qué no haces lo mismo que yo?-

-Amor, no es que no pueda decirles que no
- o dejar de ir
-cuando me siento en la mesa quiero beber y fumar,
-cuando llega el viernes en la tarde se apodera de mí el ansia de experimentar, de salir, de aventurar.
- Luego me dedico muchas horas a estar sentado embriagándome, hablando de lo mismo y con las mismas personas.

-No bebas; mejor no te vayas.

Ya al apagar la luz del dormitorio una sensación dulce nos atrapa, juntos contemplamos el techo como una noche estrellada de yeso.

Ella me abraza y al oído susurra:    - no te llama ya.

-No se cansaría de esperar-  . Y mi mente se aleja y le empiezo a contar:

Verás cuando yo estaba en la universidad, huf,   ¡ allí sí que se bebía¡  ¡ y casi todos los días¡ Bueno había un muchacho que era de otro curso, se llamaba Axel.
Él en primer año, consiguió un grupo de amigos muy divertidos y populares, varios de ellos tocaban la guitarra y como tomaban el horario de la mañana desde el medio día que terminaban clases se dedicaban a tomar; todos los días, pero los viernes y sábados era peor.

Sabes, dos de ese grupo ya murieron, el uno luego de un fin de semana, fue a comprar una cola a la tienda que está a dos cuadras de su casa, de regreso le dio un paro cardiaco y nadie lo pudo socorrer. El otro un domingo luego de beber fue a jugar futbol, ni la cruz roja ni el hospital lo pudieron salvar a parte del corazón tubo un paro respiratorio.

Ella escucha muy atenta, sus ojos muy grandes inquieren mas de mi confesión.

Una tarde que llegue atrasado,  las clases se habían suspendido, halle a Axel a la puerta de mi salón. Ponte unas chelas me dijo.

-Claro, respondí,
 -  vamos a la hueca.

Pedí tortillas y hornado, porque yo tenía mucha hambre; luego de comer la música respaldo la decisión de pedir dos cervezas.
EL bebió el primer vaso y de pronto empezó a hincharse, no te imaginas, como un globo. Yo pensaba que era una intoxicación por la carne de cerdo que comimos.
Debimos desatar los cordones de sus zapatos y desajustar la correa que cortaba su cintura, pero lo peor fue un anillo de acero que llevaba sangraba desapareciendo en su dedo.
Llego la cruz roja, luego un cerrajero de la mecánica de junto, corto en anillo con una inmensa pinza mientras  los paramédicos lo subieron a la ambulancia y se lo llevaron.
Ya en el hospital, los médicos que lo atendían  no decían  que le había ocurrido, él en una cama no se movía, parecía que todo le dolía.
Una enfermera que me miró fijamente me hizo una señal para que saliera del cuarto tras de ella.
-¿Usted es familiar?-           Me inquirió.

-   No, pero soy un compañero
 - ¿y qué le pasa? ¿Estará bien?

-  ¿Dígame el muchacho bebe mucho?-             Me volvió a preguntar.

-  Uhmmm, Si, como todos, un poco más.

- Debieron administrarle ARTABUS. El chico estuvo la semana pasada aquí, si debe ser eso.

-   ¿Qué? -              -¿Qué es eso?-

-es una pastilla que les dan a los alcohólicos, se las ponen en la comida por varios días y cuando quieren beber se dañan así.

-Nooo-       ,- ¿cómo dijo que se llama?-

-Artabus, dijo mientras se alejaba-.

Ya en la cama de Axel, le conté la conversación con la enfermera.

El me miro triste y desengañado
-¡con razón, me pedían que repitiera dos o tres veces los platos, y hacían mis platillos favoritos todos los días¡-           -  ¡ malditos¡-            , -por eso me trataban tan bien todos estos días.

Como Axel bebía demasiado y se estaba convirtiendo en un borracho irresponsable, sus hermanos y su madre realizaron el complot, le habían dado la pastilla de artabus por dos meses, el nunca lo supo ya que la ponían en sus comida, lo habían mimado y consentido todo ese tiempo para que no se diera cuenta.

Estos dos meses él fue suspendido de la universidad por un problema de conducta, por lo que no bebió y como lo trataban tan bien en la casa ya ni salía. Pero hace dos viernes fue al eclipse, un bar muy concurrido por sus amigos de universidad.

Como siempre, saludo con todos los acompañantes de una gran mesa, risas, bromas, la música a todo volumen, muchas chicas y miradas coquetas. De pronto el primer vaso de cerveza y la guerra nuclear se desato en su estómago, no hizo caso, ya pasará pensó é; el segundo vaso y la conflagración mundial pudo ser oída por los que estaban junto. Salió corriendo empujando y atropellando a todos los que se encontraban en su camino al baño, parecía un torbellino, pero no llego. Hasta abrir la puerta sintió como una cascada inmunda salía de sus intestinos. Sudando y presuroso se encerró en el baño pero solo para ocultarse, ya no había nada más que hacer, ya hizo todo en su pantalón, luego esa guerra interna que sentía se reactivó varias veces, pero ya estaba en el lugar indicado.

Luego de varias horas, sus amigos más cercanos y el dueño del bar pudieron socorrerlo y cambiar toda su ropa para salvar un poco de su dignidad ante la abultada concurrencia del día.

Existe un dicho universitario que reza: Beber y fumar mata, pero el estudiante universitario no le teme a la muerte. Por eso sería que al siguiente viernes Axel volvió a intentarlo. Claro en un bar muy lejano al anterior.

A estas alturas, la risa y carcajadas son insostenibles, ella se dobla y se sujeta las rodillas.

-No te rías, esto es muy serio-        le digo

- Pudo haber muerto- 
  -a mí me dio mucho miedo cuando supe todo esto.

Para el segundo viernes, se aseguró de sentirse bien antes de ir al bar, llevaba una mochila con mucho papel higiénico y otra ropa, para cambiarse. Además había ingerido dos píldoras de complejo B.
El primer vaso; no pasa nada, otro; no pasa nada, bien.
Un cigarro, oh oh no.
El momento de exhalar el humo empezó a hincharse y llenarse de gases, el sudor frio de su rostro caía al suelo por el fuerte temblor que sufría, se levantó despacito, con miedo, de pronto emprendió la carrera, nadie lo interrumpió pero esta vez si llego a tiempo al baño. El problema fue el tiempo que estuvo allí, nadie más pudo ocupar el baño del bar esa noche.

Ya al amanecer del día siguiente apareció tras la puerta,  pálido como una hoja de papel, su rostro demostraba haber sufrido mucho dolor y hasta parecía más delgado.

-Llamen a un hospital  por favor,   dijo antes de desmayarce.

La risa llego a su clímax,    -ya no soporto, ya no soporto-        gritaba entre carcajadas.

-Oye esto es serio, yo averigüe luego y si se hubiera empecinado en beber habría muerto-

-¿Pero cómo?    No vez que no iba a poder, solo que bebería  en el baño-     , ja ja ja jaaa.

Cuando esa cosa entra en tu organismo tardas un año en eliminarla.

-Que perfecto-                    grito entre risotadas.

-¿Qué?-     Replique,            -¿serias capaz de ponerme eso?

-Peroooo claro, claro que si-    jaaa ja j aja

-¿Y si solo tomo una cerveza por sed con un amigo?

-Qué pena-       dijo ella

-¿Y si en una cena formal bebo una copa de vino? -

Qué pena -           volvió a responder,              -mira amor tú lo sabrías y te cuidarías, pero ya no podrías beber-

-Estás loca-  le dije enojado mientras ella me abrazaba.

Dulce mente me afianza a sus brazos y me aprieta a la cama, recostada en mi pecho inicia el sueño y yo me digo:
- hoy mi promesa se salvó mientras mis palabras se disuelven en el reino de Morfeo.


Que rico

Chocolate amargo,  cabernet a pico, copas, almohadas,  luz opaca,  lluvia ventana, viento cortinas  y en tu boca  mi espina baila. Que rico ...