Erigiré la torre más inmensa, donde sus inundaciones no maten.
Viviré en el edén perfecto
de donde antes nos arrojaron,
ya fuimos condenados,
hoy nos toca la libertad.
Nacimos libres y nos mintieron,
nos mentimos,
nacimos libres y nos entregamos,
a sus pensamientos.
Siempre fuimos libres hasta que caímos en las propias cadenas que invento nuestra mente.
Caminaré en la tierra y volaré en los sueños,
caminaré en la tierra con mis hermanas bestias,
dominaré al cielo antes que sus mentiras
destruyan al planeta.
Los débiles e lubrican las palabras con miedo
y sus doctrinas infectan de muerte las cabezas,
corazones putrefactos negando la vida,
espíritus inmundos entregados a la pobreza,
al dolor.
Sacaré de mi pensamientos la idea
De una vida eterna
De una vida sin vida reservando para cuando muera,
luego del sepulcro,
lo mejor de mí.
Amaru castelA.
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