lunes, octubre 29, 2018

En una banca del Itchimbia... Exumando mi cuerpo de la maldición.


El sembrador no se formó, de vuelta al guerrero (AWKA) y al brujo (YACHAY). En noviembre 10 años de una senda perdida.


Amaru castelA.

Como la hierba


que es hija del viento

yo soy, mis palabras.

Amaru castelA.

INTANGIBLE


Quede absorto. Sus rasgos fueron tan insisivos y punzantes, tan familiares como las montañas rituales de mi amanecer. Tus mejillas como el redondo Yavirak.


En el naufragio de ensueño y éxtasis tu boca única, roja, redonda, mortal. Me dijo tú nombre:


"Tamia", como la madre de Yaku?


Wayra siempre tras de ti, con sus músicas y lisonjas. Pero eres esposa del Inti. Sol.


Me mirabas con dos noches en tus profundos agujeros. No sonreiste ni fui un fastidio, solo mirabas.


El tiempo fue inmenso, aun sigo este momento. No diste ni una sola palabra mas, Tamia y en esta lluvia que me diluye, que me desgarra, que me ama, que tanto espero. Recuerdo tu dulce persona intangible.


Amaru castelA.

He regresado...


De vuelta al flujo iridisente, la imagen sobre el condumio, las plumas negras y afiladas, no importa que casi no cubran la carne magra, sobre la elocuencia.


Vuelvo a las calles encolerizadas de suela rota y saludo hipócrita, de sonrisa chueca. V

uelve a encenderme la energia demente de no aceptar mis actos ni  responsabilidades.

Otra vez oleaje,  pasos en falso, lugubres miradas, senoides brazos, selva seca.


Conservo de ti un punzante pedazo de fracaso olor a lluvia. La distinción melosa de complejos esperandome cada tarde en cada parada. Y sobre todo la insertidumbre del último golpe.


Pero he vuelto y los pasos marcan un giro imperseptible pero definitivo. Podrás aferrarte a un grito, podrán aludir a la escena periódica que me define, pero he vuelto y soy otro.


He regresado y sin embargo nadie me conoce, mis pies géneran un nuevo asfalto, un nuevo aire, una nueva luz. Nadie me conoce y se confian del pasado.


Amaru castelA.


Ortiga Negra

Nunca conforme yo,


aunque mancille las estrellas


apague las lucernas


y bese la tierra.

Yo, con el dolor


frente a frente


inevitable solución


día del horror oscuro y silente,


angustiada expiación.

Delirantes


ansias pirañas intoxicantes,


besar una espina y fingir


que la sangre no es mía.

Tú, un abismo envolvente


atrancada ensina


lienzo razgado con aguja


geringas vertientes


de tálamos humeantes,


al solear transparentes,


al llorar torrenciales.

Azucena ardiente


mojada paso a paso,


ortiga negra laceral,


anuncio ingente


de mi muerte cerebral.

Rosa negra oxipital


pausa dramática ineludible,


mi lengua aún en tus dientes


naufragio de un mar genital.

La noche siguió, pisoteando mis sueños los cristales fueron sacrificados en ritos y juramentos. Un sol cobarde y enfermo apareció manchado y sucio. Despreciable en mi contradicción, contrapuesto a mi sombra en la vieja calle.

Amaru castelA.

Estoy cansado de buscar lo q no existe, cansado de odiar al sujeto en el espejo, tan extraño y desconocido desde siempre, la pena sustituyó la angustia, el miedo que ejercia sobre mi.


Etoy fastidiado de todos los que le rodean, todo lo que él es me apesta y no soporto con vida su voz. Rancia mantequilla cubre la espesa fetidez de su orgullosa dignidad. De su arrogancia débil y ridícula, sus gestos me revuelven las viseras y su sola presencia interna me enferma.


Por eso miro fuera, horizontes digitales de dimensiones imaginarias. Uso las voces de pajaros en eras desoladas y ato mis manos y piernas con voraces mariposas de los lagos yertos en coordilleras borradas.


Como arrancar el ente a quien reclama la vida y por quien tantos preguntan?


Como borrarlo, decirles a todos que en un arrebato cambió, consumido en la demensia, paralizado por la incompetencia, absorto eterno en su penitencia. Como desacerme de él?


Estoy tan cansado de aguantarme, tan hastiado de este mundo mío, del catalejo desvaratado que mal persive quien soy.


Amaru castelA.

¿Qué aprovecha?


Ser un niño sin inocencia,


un amante que no ama,


una luz que no abriga.

¿De qué sirve la inteligencia que no escapa,


que no cambia,


que no trastoca?

¿De qué habla


alguien que te quiere, pero daña,


la experiencia que condena, el poder que sobaja?

De qué sirve vivir sin esperanza.

La misma muerte, cuando llegue


¿qué tranquilidad dará a mi alma…


O, será, otra condena de este hastío

que no acaba?

Autor:


Amaru castelA.


Editado:


David Acosta.


La belleza de Adali, perpetuo silencio,  inclemente secreto que marchita los cuerpos.


La tristeza de quien te besa, la neurosis que tus dedos posa. Quien tubiera tu cariño sin desflorar la rosa?


La belleza da la muerte, la angustia de los días, de las tardes frías de soledad extrema. Caen las hojas,  callan las ideas, el árbol se seca en el estio y ya nadie te mira bella.


Aún tu dulzura enciende el fuego enterneciendo el lecho de sabanas parcas, la sin-razón, el deseo se enciende y te beso, recorro tus surcos, tus plantas, tus raices, tus palmas, la inmennsa circunferencia de caderas y senos escarcha. Aún tu boca encarna, desquicia, arrebata. Muerde, desgara a ritmo vehemencia.


Todo tu ser es tumulto contra la montaña, se opone al rio, aplasta, se levanta, espasma, destrozan la muralla tus piernas al viento, aves rapiña sobre un cadaver en llamas.


Que hermosa eres Adali, tus huesos escarlata, tus agujeros profundos que miran mi alma. Que hermosa muerte intima, en tus brazos sin calma.


Amaru castelA.

La belleza de Adali, perpetuo silencio,  inclemente secreto que marchita los cuerpos.


La tristeza de quien te besa, la neurosis que tus dedos posa. Quien tubiera tu cariño sin desflorar la rosa?


La belleza da la muerte, la angustia de los días, de las tardes frías de soledad extrema. Caen las hojas,  callan las ideas, el árbol se seca en el estio y ya nadie te observa.


Aún tu dulzura enciende el fuego enterneciendo el lecho de sabanas parcas, la sin-razón, el deseo se enciende y te beso, recorro tus surcos, tus plantas, tus raices, tus palmas, la inmennsa circunferencia de caderas y senos escarcha. Aún tu boca encarna, desquicia, arrebata. Muerde, desgara a ritmo vehemencia.


Todo tu ser es tumulto contra la montaña, se opone al rio, aplasta, se levanta, espasma, destrozan la muralla tus piernas al viento, aves rapiña sobre un cadaver en llamas.


Que hermosa eres Adali, tus huesos escarlata, tus agujeros profundos que miran mi alma. Que hermosa muerte intima, en tus brazos sin calma.


Amaru castelA.

Mentiría el sol


y aún el día será color,


mentirá dios y aún el hombre lo tolerará , nos mentirá la madre y una lágrima nos consolaría.


Porque miente el mentiroso,


criminal,


traidor.

Por odio todos lo remilgan con lisonjas de pus.


Nos mientes presidente lenin moreno  desde el estrado impúdico, desde tú barato costo y poco honor.


El primer magistrado, el comandante en jefe. Un traidor. El ejemplo para los niños. Cínico mercachifle, mercenario del dolor, del pobre, del pueblo, del pobre pueblo que con sangre sepultó los monstruos que por tradición, por costumbre nos aniquilaban.


La mentira o la traición? Cuál será tú signo con el que pronuncien tú nombre, mientras en tierra los gusanos que hoy te adulan te desgarren. Cuál es el precio que mancillará todas las generaciones que te niegen.


Nunca te interesó gobernar, ya te pagaron los banqueros, los malvados, los corruptos. Y muere mi país, muere el futuro, muere la fe. Pero recuerden que todos nosotros sabemos renacer, lo hacemos cada mes, cada día,  cada comida. cada vez.


Amaru castelA.


No era lo que tú querias. Lo que todos esperaban.


Desgaje mis ángulos y retorsi sus curvas en el asco que cultive por la sociedad, por las gentes.


Y todos lo saben, pero se ocultan. La realidad que los perturva no es mas que una acuarela que gotea de un edema, de un tal precursor.


No era lo que querias pero te gustaba mi trastorno, el no pertenecer a los que te lastiman. Pero querias, al final la estabilidad que niega la manada al desertor. Pintabas mis sentimientos y adornabas mi criterio hasta que pude hablar contigo ahora, ahora que no estas, que no escuchas. Ahora que dios no oye. Ahora que todos hablan.


Puedo hablar hoy bajo todo el maquillaje, parafernalia que me expulsa y reclama mi nombre. Y salgo de ti, de mi, sin saber quien soy. Solo que tú no eras, lo que yo quería.


Amaru castelA.

domingo, octubre 28, 2018

¿Qué aprovecha?


Ser un niño sin inocencia,


un amante que no ama,


una luz que no abriga.

¿De qué sirve la inteligencia que no escapa,


que no cambia,


que no trastoca?

¿De qué habla


alguien que te quiere, pero daña,


la experiencia que condena, el poder que sobaja?

De qué sirve vivir sin esperanza.

La misma muerte, cuando llegue


¿qué tranquilidad dará a mi alma…


O, será, otra condena de este hastío

que no acaba?

Autor:


Amaru castelA.


Editado:


David Acosta.


sábado, septiembre 22, 2018

Ortiga Negra

Nunca conforme yo,
aunque mancille las estrellas
apague las lucernas
y bese la tierra.

Yo, con el dolor
frente a frente
inevitable solución
día del horror oscuro y silente,
angustiada expiación.
Delirantes
ansias pirañas intoxican tes,
besar una espina y fingir
que la sangre no es mía.
Tú, un abismo envolvente
atrancada encina
lienzo rasgado con aguja
jeringas vertientes
de tálamos humeantes,
al solear transparentes,
al llorar torrenciales.
Azucena ardiente
mojada paso a paso,
ortiga negra laceral,
anuncio ingente
de mi muerte cerebral.
Rosa negra occipital
pausa dramática ineludible,
mi lengua aún en tus dientes
naufragio de un mar genital.
La noche siguió, pisoteando mis sueños los cristales fueron sacrificados en ritos y juramentos. Un sol cobarde y enfermo apareció manchado y sucio. Despreciable en mi contradicción, contrapuesto a mi sombra en la vieja calle.
Estoy cansado de buscar lo que no existe, cansado de odiar al sujeto en el espejo, tan extraño y desconocido desde siempre, la pena sustituyó la angustia, el miedo que ejercía sobre mi.
Estoy fastidiado de todos los que le rodean, todo lo que él es me apesta y no soporto con vida su voz. Rancia mantequilla cubre la espesa fetidez de su orgullosa dignidad. De su arrogancia débil y ridícula, sus gestos me revuelven las viseras y su sola presencia interna me enferma.
Por eso miro fuera, horizontes digitales de dimensiones imaginarias. Uso las voces de pájaros en eras desoladas y ato mis manos y piernas con voraces mariposas de los lagos distorsionados en cordilleras vibrantes.
Como arrancar el ente a quien reclama la vida y por quien tantos preguntan?
Como borrarlo, decirles a todos que en un arrebato cambió, consumido en la demencia, paralizado por la incompetencia, absorto eterno en su penitencia. Como deshacerme de él?
Estoy tan cansado de aguantarme, tan hastiado de este mundo mío, del catalejo desbaratado que mal percibe

 quien soy.

martes, septiembre 18, 2018

Al reloj crucificado
se le acabó la cuerda
en la pared, solo e inservible.
El amor perdió su sabor a melaza
a esperanza
a vida.
La luna se volvió parca
en la cuajada laguna del porvenir
y en mi casa los pasos son al revés.
La música perdió los trinos
los gritos
las guitarras, la voz.
En las calles tontamente me muevo
me pierdo en la rutina,
en papeles viejos
en imágenes retorcidas,
desde que se murió el amor,
el amor de celosía
el amor de infortunio.
El efecto mancebo de la ilusión profusa,
el matiz pastel de vibrantes hondonadas,
la evocación del génesis llego a su fin
con vorágine torrente que al camino desgasta y todo lo envejece.
Pero lo peor es que el amor desapareció.


lunes, septiembre 17, 2018

LA MARIPOSA

La mariposa transeúnte
creyó en la cigarra mustia,
por opaca la vio interesante.

No pudo arrepentirse cuando quemada quedó gris, transparente.

Aun matiza la arena, oculta de las flores, en silencio vuela cuando hay tempestad.  Y llora la tontería de no saber quien fue.

sábado, septiembre 15, 2018

De pronto no supe, porqué? Todas las publicaciones eran tuyas, toda la calle se lleno de flores, jolgorios multicolores y capulís dulces, resolana persistencia cuarteó mi rigidez, invadía mis setos en acuífera prolongación, muy pronto todo el edificio trinaba cadente, obnubilado, vibrante. El rincón apagado se incendió.
Porqué? Todo se lleva en vendaval estructurado, conniciente, estilizado.
Todo se ve a través de tu deimon, ya hablo cantando tus palabras, rio con la ironía de tu voz, me muevo como tú. 
Todo dirigido como en tu muro, todo tan lleno de luz que mis dedos marchitados empiezan a enraizar, mis miedos profundos se disuelven en un flan de chocolate blanco.
Tome la carnada y estoy destripado, sazonado con tu sazón, listo para el plato.
Me quedará la esperanza del arquitecto pardo, hallar un hueso en tu sanitario y reconstruir de nuevo mi imaginación. Halla, algún día de mi pasado. 
O mejor que alguien reporte tu red. Malla maligna de la sociedad virtual, y me libere.

La imagen puede contener: 1 persona, sentado
Donde tuvo más pureza
qué, en la boca párvula afligida de deseo,
qué en los pechos duros irrigados, descubiertos,
en el primer espasmo
desgarrado...


La imagen puede contener: una o varias personas y primer plano

martes, septiembre 04, 2018

De pronto un día ya no vinieron las moscas,
de pronto seso el palabreo misterioso,
se oscureció la tarde de enredadera,
súbito abandono del olor dulzón.
El bosque tenebroso perdió el aleteo,
el trino vago que anunciaba la monotonía,
la tierra dormida inicio su movimiento,
el abrazo irremediable, desmenuzador,
al tiempo que me besaba, me cubría,
tan afable,
tanta lujuria.
imposible escape,
hasta que me arrojo.
Dormidos en una vasija todos sueñan,
protegidos en un sarcófago otros se pudren,
yo maldito vivo irreconocible, del ser, que fui en otra época, que ya murió sin ningúna honrra, sin ninguna justificación.
Como tierra de aspavientos regresa negra mi vida a lo que nunca fue.
A una ex-esposa...
No importa, que aun no sea tarde,
ni la ausencia, de tu caduca inmortalidad,
culpa mía cociente, fue perderte,
destruir con mis manos lo que ame.
No fue tu falta de disciplina ni organización,
ni la confusa severidad de la moral vetusta,
el sopor rutinario de la maleva vida,
la honrada estupidez del cliché vulgar.
No fueron los pocos años sobre tí, ni lívida razón estética, ni agotada imaginación carnal,
destruí tu ensueño sabiéndolo 
al enamorarme de otro mirar.
Luego de otra, y otra, alguna vez me enamore de verdad. Lo sigo haciendo.
Cambió mi interés, mis sueños. El aire agobiante de la responsabilidad. Mi hastiada identidad de insignificante ser,  agobiado por mi propio ser. No solo te deje a ti. Todavía huyo de ese mal.
Verás que sigue mi tórrida amistad cuando te miro. Ya no te quiero ni por momentos soporto un recuerdo. Pero debes saberlo, por allí, muy dentro de donde me movía, que en realidad fallé yo, falte a todos mis juramentos, a mis sentimientos, a mi inteligencia. Yo fui quien se rindió.
Oirás que nada hay de que hablar, un jardín olvidado en un castillo perdedor. Solos dos mundos sin intersección sin pasado. Y tu debes decir adiós...

Me entregué al arroz como aspavientos
por pensar que es mejor una grieta fresca, cálida, con provisión. Que arrastrarme por el áspero muro desolado y de inconmensurable fastidio. Me entregaré al afrecho del suelo, desecho de la pocilga antes que a la dolorosa mirada de mi propia opinión.

Todos se arrastran. Los que dicen mejor vida se arrastran. Los que se muestran dignos se arrastran más, los del orgullo pintado con sangre en la frente fueron arrastrados inclemente mente. Los que se dicen opuestos y libres, revedles, inmisericorde mente todos se arrastran.

No queda, como verás, grieta de donde sujetarse por eso lo siguiente es lanzare al vació con un grito heroico y esperar la vejez para disimular una vida moderada de esfuerzos y satisfacciones aunque haya sido un canalla.


lunes, septiembre 03, 2018


EL MITO DEL INKARRÍ
Por: Amaru castelA

No ingresaré en el oleaje que representa el trato de un Mito y mucho menos él de uno fundacional como es el del InKarrí. Existe suficiente literatura para que el lector curioso satisfaga su deseo. Diremos simplemente que frente a un campo lirio lleno de ruinas y tumbas es más hermoso y productivo dejar que la imaginación nos llene de terror y emoción, de esperanza, de fe. Las sombras, los gritos, los temblores, las apariciones son el producto de creer que en ese desolado lugar hay otra existencia que cubierta por mitos enriquece la realidad.
Así, el mito del inkarrí representó y representa en el imaginativo, en la concepción  cosmogónica del habitante de los Andes. Una esperanza, el impulso vibrante en el centro de nuestro auto conceptualización, de nuestra autoestima.
Dice la historia que el Inkarrí se mescla y confunde en los vientos ásperos del tiempo ondulante, entre dos muertes, entre dos gobernantes. Atahualpa (muerto por garrote vil el 26 de julio de 1533) y Túpac Amaru II (José Gabriel Condorcanqui, descendiente de Atahualpa, muerto decapitado el 18 de mayo de 1781, después de que no pudo ser desmembrado por cuatro caballos). Quisiera en este punto materializar una duda, en esa historia formal y académica.
Aún no está totalmente establecido si Atahualpa nació en Quito o en el Cusco, los relatos y crónicas sufrieron el proceso de blanqueamiento cultural que hasta hoy en día denigra al indio y exalta al español. La historia que nos ha llegado es la del vencedor, relatada e interpretada desde su concepción medieval europea y por último muchos de esos documentos se distancian largamente del hecho original, en ser escritos y posteriormente en ser descubiertos e interpretados.

El Inkarrí

La noticia del arribo de los hombres blancos y barbudos,  llegados ya a la sierra del Chinchaysuyo con la ayuda de varios indígenas, acometió al inmenso ejército de Atahualpa, de más de   40.000  hombres, al llegar a las afueras de Cajamarca. Los españoles no llegaban a 200.
Los Incas quiteños venían destruyendo y saqueando el “Cori Cancha” del Cusco y luego de la victoria necesitaban reponer fuerzas en Pultumarca (hoy llamado Baños del Inca). Cuando se entrevistaron, Francisco Pizarro y Atahualpa, el español le habló de un majestuoso reino, mayor que el Tahuantinsuyo y de su Rey Carlos I, el hombre más justo y noble de todas las tierras de este lado y del otro del gran lago. Que le enviaba a presentarle sus respetos.
Atahualpa interesado y sintiéndose soberano triunfador le envió a Pizarro  hacia su rey con una ofrenda digna del Amaru de Quito, rey del Tahuantinsuyo.
La ofrenda consistía en un cuarto lleno de oro y plata, hasta la altura donde lo marco su mano, objetos que los incas ya sabían eran de avidez de los españoles. Pero para los conquistadores al tratarse de una  ofrenda de buena voluntad y no del botín del despojo, fruto de su cometido beligerante de conquistador. Sabían que no podrían reclamar ningún porcentaje del mismo.
En la plaza triangular de Cajamarca se pacto y se distribuyeron consignas para el complot. Fue Diego de Almagro, quien emboscó a una pequeña comitiva del Inca que se dirigía para la fortaleza en el Pichincha. En un recodo estrecho del camino irregular se abalanzo a caballo  sobre la litera real de Atahualpa decapitándolo ipso facto.
Ese mismo instante el día se torno en noche.
La cabeza de Atahualpa fue llevada a Europa y confinada, aunque sigue regenerando un nuevo cuerpo “Él Incarrí” que cuando este completo traerá un periodo de tiempo de realización y prosperidad para el habitante de los Andes. El cuerpo fue escondido y momificado sin cabeza en Malqui Machay cerca de Sigchos.


Fuentes.-
·         Revista de la Universidad Católica/No. 2/31 de diciembre 1977/Líma
·         LAS VERSIONES DEL MITO DE INKARRI Franklin Pease G.YEl mito del Incarri. Las primeras verswnes publicadas por Arguedas (1956), Núñez del Prado (1957) y Morote (1958).
·         ABC HISTORIA MILITAR. LA CONQUISTA DE AMÉRICA
            Pizarro, el conquistador que venció a 40.000 soldados incas con 200      españoles
·         Discursos sobre la 'invención' de América - Google Libros
·         El Guaman, el puma y el amaru_ formación estructural del gobierno indígena ... - Hugo Burgos Guevara - Google Libros
·         Notas sobre el mito de Inkarri _ Blog de Juan Luis Orrego Penagos
·         Imágenes, signos e imaginario de la degollación que no fue Marcelo L. Valko  HAL Id: halshs-00151682   https://halshs.archives-ouvertes.fr/halshs-00151682    Submitted on 5 Jun 2007

Que rico

Chocolate amargo,  cabernet a pico, copas, almohadas,  luz opaca,  lluvia ventana, viento cortinas  y en tu boca  mi espina baila. Que rico ...