lunes, noviembre 02, 2015

Cazadored

Una llovizna triste y aburrida enfría su piel pálida que resplandece con la lumbre que enciende su cigarrillo.
Arrimado a las rejas de la pequeña tienda de barrio, oculta su mano con el cerillo del viento, un fuerte golpe lo azota hacia afuera y su nariz queda justo en el cañón de una pistola glob.
Con el mismo movimiento que lo ataco, su mano queda en la mandíbula del atacante, empujando, tronando , fracturando su cráneo contra el metal de la esquina de la puerta.
Una dulce bocanada de humo, tras una sonrisa, su dedo va a sus labios en señal de silencio, mientras mira fijamente a la dependiente de la tienda.
Antes de irse arroja una moneda sobre la víctima.
Al día siguiente muy en la mañana
un agente de la policía impone sobre los ojos de la tenderá una foto.
- ha visto a esta joven señora?
- no, nunca lo he visto.
- pero ? cómo no va ha verlo? es el cadáver que levantamos ayer de aquí.
- ha, si lo he visto, entonces.
- pero tenía pelo largo y un abrigo negro.
- qué? pero mire bien la foto.
- no , no , ese esta pelado y usa gorra.
- el que estaba ayer era alto, tenía botas, no es ese.
-haber señora, este es el pobre que mataron, yo mismo levante el cadáver.
- ha, cuando ese le apuntó para robarle, le hizo quite la pistola y le reventó la cabeza contra el filo de la puerta.
- después se agachó, algo le dijo y le lanzó un centavo.
Llega la tarde en un despacho de la policía, alrededor del escritorio del agente Palacios, esperan cuatro personajes con semblante de ilustres.
Llega el agente.
- buenas señores, en que puedo servirles?
- soy el excoronel Amaguaña, soy investigador privado. Los señores Al-Juri me han contratado para hallar al asesino de su familiar.
-yo no recuerdo tener el caso.
- no, no, por supuesto, estamos aquí por el asesinato de ayer. El que es su caso.
- pero ustedes comprenderán, esa información es confidencial.
Cuatro bloques de dólares caen en un sólo golpe sobre la formica del escritorio.
El agente Palacios sonríe, se agacha, se encorva. Guarda el dinero en el primer cajón del escritorio que puede abrir y les entrega una carpeta que aún huele a cartón nuevo.
La oscuridad es tupida, parece cuajar la luz que no alumbra a mucha distancia. En el sector de la Marin se acaban se escuchar once campanazos que marcan las once de la noche.
Agazapados, sentados estratégicamente cuatro hombres corpulentos, controlan su ansiedad. Han visto que por la calle Chile desciende su víctima, un chico delgado, como liebre que se acerca a los lobos.
Se abalanzan y caen, uno a uno tras la detonación de cuatro disparos, luego se escucha tintinear cuatro monedas sobre el asfalto.
De improviso, de todas direcciones alumbra la luz de reflectores. De autos, de motos, de un helicóptero, varios disparos suenan mientras el joven liebre corre hacia San Marcos.
Los perseguidores lo pierden pero luego las radios informan que lo han acorralado en un departamento.
Ingresan a un pequeño cuarto donde yace muerto, los policías, los agentes, los Al-Juri. Un cuarto extraño, 27 velas encendidas, dirá luego el parte, se hallaron 81 cristales de cuarzo, a manera de collares, colgados en las paredes decoradas con arcaicas pinturas.
El mayor de los Al-Juri, no soporta más, se desploma en una cama.
- aqui, aquí, acaba el alma de mi nieto.
- todo era cierto, todo lo que nos dijo el otro maldito.
-en cual cristal estará atrapada el alma de mi nietito.
-odio mi vida, las estrellas, la luna, a dios.
se repetía mientras pateaba las piedras negras del asfalto.
- !tener que trabajar mañana que es feriado!
seguía lamentándose
-maldigo la luz, al sol, ...
cuando llegó bajo la ventana de su novia de donde salió arrojado un feto humano.
cuando yerta mi alma
independiente proceda,
el sol ya no me lastime
y un féretro me sostenga,
cálido y profundo,
cuando el aroma indiferente
el llanto del vino,
la mirada oposa
ni me incite.

Tocad tres veces el badajo de hierro,
yo oiré la flauta
del hada pálida y ligera,

Tocad tres veces la campaña
para que pueda
levantarme,
encontrar la puerta.

pero nunca, nunca,
me sientan pena
por que muerto ya estoy,
cuando me miran
cuando conversan.
somos noche de dolor en vela,
la víctima llorante
que sostiene el arma
de su verdugo, y le ayuda.

somos luz tergiversada,
fractal entre lágrimas,
luz que pretende ser opaca,
dañada,
sólo por no ser la luz que brilla
anticuada.

somos desatino
y destiempo
aunque nos uniforme
nuestra propia palabra.
dame tu cálido existir ,
mis manos hielo
estremecen tu espalda,
fina tira broche
candela boca
muerde escarcha,
frágil llama niña
se retuerce
no se apaga
por que tus ojos
en besos ardientes
me refuerzan,
tu voz de niña exaspera
las glándulas de todos alrededor,
mis manos siguen frías
alargando la vida
temblando
musitando
gimiendo
el pan caliente
de otro mundo.
Acabamos pintándolos alas
por la pesada indignidad
de la desnudez de sueños,
por nuestra simpleza.

Acabamos con los ojos abiertos
estériles
sin foco,
sin voz,
tantos pasos
para habitar un cementerio.

En hojastra seca
los mismos movimientos,
las piedras,
los huecos
y ni una señal
de nuestros sueños.
No tengo boca
pero si hambre,
sin ojos
siento sueño,
no piel y si frío,
y miedo cuando
duermo sin mis gatos.

La luna me persigue,
nunca amanece
cuando me quedó quieto
empiezo a flotar
sin retorno
sobre el agua eterna
fría,
negra,
sin movimiento.

Al lograr la orilla,
ciénaga de juncos cigarrillos
en cenizas,
mis pasos encharcados
se pegan con sangre,
sin dar con el camino,
nauseabundo
fétido,
sólo al cansancio
aparece un laberinto
luego el bosque,
término del desierto,
hasta que caigo de un risco
hasta que despierto.

Pero es otro sueño
veo muertos a los que reto:
-hea, ustedes están muertos
no comen, ni beben,
ya no son del tiempo,
apartasen y desaparezcan
yo silbo, siento, existo
y se desintegran.

Luego mientras creó
que despierto
viene un diablo
hinchado, enojado
golpea mi ventana
se mete
indignado mira
me menosprecia
ríe mientras despierto
y sigue su risa en la boca
de mi gato...
Tu amor
como cálida cama
junto al fogón

protegía
la torrente lluvia,

vieja y frustrada.

¿qué malicia cae?

diluye las bragas,
los pies ,

quebranta sesos,

se desquita
de su obligación,

lastima,

lastima tú amor.

miércoles, septiembre 16, 2015

La aristocracia ya no toma el té a las seis,
habla en sus noticieros,
despedazan la honra y al público
con calumnias , con chismes,
propaganda en los muros.

Las verdades ya no son puras
las bondades no son universas ,
todo lo que se necesita es el dinero.

Para ser justo
para ser bueno
y especialmente para ser pobre.

Ya los sueños caen 
y se amputan
con un acero sin filo
porque se ha perdido 
el valor de la muerte,
el precio del sufrimiento.

¿Quien se asusta del cruel mezquino?
que aporta al hambre
y alimenta el miedo.

¿Quien no se esconde
en su babeante caracol?
de justificaciones
y desaliento.


domingo, septiembre 13, 2015

poema

-háblame 
 ¡ di te quiero ! 
mis oídos estarán volando alrededor. 

 ráfaga infernal 
 entre paredes del abismo
 fuego
viento 
espeso 
en sextil de luna y queso. 

 aliviado del amor 
convocó al silencio,
 en mi jardín de confusión
 tu ausencia 
cultivo y riego.

 háblame de ti 
¡ di ! 
¿que ha dicho el tiempo? 
las sombras donde estas 
tiñen mis adentros. 

 donde el sol se detuvo 
en tus ojos sin espejo 
vive un hombre viejo,

sin canciones 
ni alivio.





jueves, mayo 07, 2015

maltrato animal

Hoy estube en un lugar único, escondido tras el semblante cálido del servicio altruista hacia los demás, especialmente a los amantes de la vida y la naturaleza. Hoy estube entre un par de corchetes que encierran el conjunto de historias mas terroriferas y desgarradoras, que siendo reales superan por oceanos los horrores del alma.
Con mi hija llevamos a su gato "manteca" a la clinica veterinaria de la Universidad Central, realmente es uno de los mejores lugares para atender animalitos en todo Quito.
Solo quiero compartirles uno de los casos de los que fuí testigo.-
Un hombre de almenos cincuenta años imgresa a la sala de espera, no recuerdo su rostro, ní tampoco si era calvo o no, recuerdo su ropa, normal, pantalon de tela planchada, un sweter amarillo pálido que convinaba bien con sus zapatos y pantalon.
Ël me cuenta que encontro un perrito de almenos cuarenta cm. de parada, no podía mover sus piernas por que alguien lo atropello y como el animalito vivía en su calle, este hombre se compadecio y lo trajo.
Al pasar el tiempo de espera el semblante del hombre se alegra, un poco deja la preocupaciòn y el asco por aquel inhumano que pudo hacer eso; todo se destruyo, se cayó sobre su alma cuando salió de su consulta. Recuerdo tan presente hasta este momento su expreción de impotencia, tisteza y desconsuelo.
-mil dolares, y no podrá caminar.
Salió luego de la estancia de espera, para minutos despues salir con una funda plastica roja en la que llevó, la esperanza que hoy tuvo de ser mejor, de ser diferente o tan solo de ser humano.

martes, enero 20, 2015

Necesito quien,
me entrence el cabello
encienda el fuego
y aclare el agua.

Que sonría en la mesa
cobije mi tristeza 
y converse en la ecovia.

Que muera sin sol
florezca a la luna
destiña mi oscuridad
mientras rema


en la Alameda.

jueves, noviembre 06, 2014

PARABOLA



Un joven preguntó:
-         ¿qué debo hacer Maestro?

-         Sí la vida no te deja
escribir,
¡arráncatela¡

-         Si tu alma no te deja
perderte en la música
¡quémala¡

-         Sí tu espíritu no
se diluye ante la belleza

¡niégalo¡

miércoles, octubre 15, 2014

LA PALABRA




Amaru Castela
Sentimiento.

 


lo transporta
la música;
en la danza
toma un cuerpo,
la pintura
lo ilumina
Y
en la palabra
se materializa.
Los lumbrales
de la magia
forman la puerta
por donde
escapa

la realidad.
tiniebla vedada
de percepción  torcida,
vos siniestra que detona
embriagantes lágrimas,
en la escarcha de tú espuma

…la palabra



 

viernes, enero 04, 2013

CULTURA

 definiciòn:
Son un grupo de ideas , creadas por intereses determinados, que rigen el ser y el hacer de un grupo de personas en un determinado lugar y tiempo.

martes, diciembre 04, 2012

OVEJAS CON PIEL DE PERRO (Cuento)


En el inmenso redil citadino, la noche más estrellada de abril ha nacido una hermosa ovejita: “blanca”.

 -¡Mal augurio¡ cuchicheaba la abuela oveja
 -¡Mal augurio¡

De la pequeña oveja se esperaba que sea tierna, bonita, suave. Pero principalmente dócil y mansa. Siempre le comparaban con sus hermanas y siempre le hablaban de las cabras:

-Las cabras son tercas, sucias, desordenadas.
-Nunca obedecen y nunca hacen nada.
-Las cabras no son civilizadas.

Con vos solemne, las ovejas mayores le instruían todas las tardes:

-Una buena oveja es limpia y blanca
-¡Claro que hay ovejas negras¡, pero son pocas y en ellas no hay que fijarse.
-las ovejas somos inteligentes,
-usamos la razón sobre todo,
-vivimos en total armonía entre nosotras y con los demás.
-Nosotras oímos la vos del pastor y la seguimos,
-nunca nos desviamos y Él nos cuida.

La pequeña blanquita oía deslumbrada las enseñanzas, pero era muy curiosa y mientras más crecía más preguntas surgían en su cabecita.

En el redil también había perros, los esbirros del pastor. Siempre gritando, siempre gruñendo, nunca oían razones ni consideraban los deseos de las ovejas, solo las mordían para que sigan el camino impuesto.

Un día de lluvia, mientras blanquita jugaba, vio que todas las demás se enfilaban hacia el viejo granero.

Entraban por una puerta: ¡llenas y orgullosas¡
Y salían por la otra: ¡trasquiladas y tristes¡ ¡humilladas¡  ¡horrorizadas¡

Corrió la oveja Blanca y atravesó el campo. Unas cabras que la vieron le ayudaron, atacaban con sus cuernos a los perros sentinelas. Estas la guiaron al cuchitril de unos chanchos, allí se escondió entre el fango y la oscuridad.

Volvió al redil de noche, escurriendo lodo de su enredada lana. Pero decidida:
 ¡A ella nunca la trasquilaran¡  

Al cruzar la puerta de su hogar oyó como trueno la voz de la oveja mayor:

-Hemos nacido para dar nuestra lana.
-El pastor nos alimenta y nos cuida, el hace con nosotros cuanto quiere
-¡Todo es por nuestro bien¡
-Debemos ser sumisas y agradecidas.

Blanca se encogió de hombros y se fue a dormir, pero desde ese momento conoció la otra cara de la ley del pastor.

Nadie jugaba con ella y cuando pasaba por una calle todas las demás ovejas la miraban, cuchicheaban, le dirigían sendas miradas de ira, tapaban su nariz para que sepa que su olor les apestaba.

Tampoco nadie comía junto a ella, ni le hablaban, por eso empezó a entablar amistad con las cabras, con los chanchos y las vacas.

Muy pronto se dio cuenta que nada era como le habían enseñado, veía ahora todo de diferente manera:

El pastor no era uno solo, había varios pastores que cuidaban las ovejas; los perros pasaban la mayor parte del tiempo durmiendo y jugando; las ovejas mayores adoptaban las maneras de los perros, sus ademanes, su lenguaje, querían ser como perros.

Hasta le pareció ver una que otra oveja adulta con piel de perro, para que la oyeran y obedecieran las más pequeñas.

Pasaba el tiempo y  Blanca era la oveja descarriada, un día un pastor joven la dejo fuera del redil, para que sufra, para que aprenda:

-bien
-¡veamos oveja liberada¡
-¿Qué harás cuando vengan los lobos y te coman?

¡Justo a tiempo¡ por un oyó de la cerca las cabras la metieron, cuando como una ráfaga una garra paso por su cara.

Blanca no sabía que paso, solo temblaba, luego se estremeció de frió al oír un largo aullido que se perdía con el viento de la montaña.

Varias veces los vio a lo lejos. Los lobos de la sabana, cazando, jugando, corriendo en manada. Y cada vez más, su vida le parecía fastidiosa y pesada. Ya no le importaba que la trasquilen o que le enfilen para llevarla, cabizbaja, sin palabras, sin voto, ni desición de su propio destino.

Una noche de abril, la noche más estrellada, la luna pinto sus pupilas y deslizo sus patas.  Embrujada por dulces aullidos despertó en una cueva de la montaña, cara a cara del lobo más viejo y sabio, que le decía mientras la mataba:

-¡Porque tú lo has decidido¡
-¡Porque haz sido valiente y constante¡
-¡El alma de la tierra te brinda¡
-¡Con un minuto de dolor¡    ¡Una vida larga de esperanza¡

Inmediatamente en una nueva camada. Una loba blanca nacía, llena de ilusiones, con un futuro inmenso y un pasado de enseñanza.  

Que rico

Chocolate amargo,  cabernet a pico, copas, almohadas,  luz opaca,  lluvia ventana, viento cortinas  y en tu boca  mi espina baila. Que rico ...