lunes, noviembre 16, 2015

Perder un mundo en la palabra
hermoso es perderse en tres:
"gab pad anarutan"
aunque no sepa su significado.

Muerde mis labios
la presencia. los sangra,
fluctúa una gota
entre plasma y ambrosía.

Como susurro del viento
hechizó mágico que apaga el sol
y levanta los sueños,
fuego azul, hielo seco,
traba mi lengua
me convierte en puerta
donde fluye
el universo.

Cuento. QUITO EN FUEGO


Amaneció lloviendo fuego, el cielo aún negro vomitaba ácido.
Aturdido, golpeado, mareado emergía de una nube negra de humo y polvo, salía de entre lo escombros de lo que fue mi techo, mi casa.
Mi esposa muerta, mis hijos muertos, mis perros hechos pedazos en el patio, mis vecinos ya no existían.
Una chacra de sangre recorría el asfalto negro, vi como una llovizna de sangre que caía a la lejanía.
Camine algunas cuadras, la "Plaza Grande" el "Palacio de Gobierno" eran ahora varios cráteres en la tierra, como una obra en construcción.
Sumaban mis oídos, ya no oía, un anciano con una bandera negra. llevaba un cartel al cuello:
"VEN LES ADVERTIMOS, TENÍAMOS RAZÓN".
Descendí a la " Plaza del Teatro", una gran zanja producida por un avión caído, destrozó la parada del trolebús y varios metros de la calle Guayaquil.
Entonces temblaron mis piernas, me desmorone, sentado en el lodo, lloraba tomado la cabeza entre mis manos, de a poco pude escuchar una radio, a lo lejos:
-Quitó, Sucumbiós, La Tacunga, Manta, entre otros lugares de la Partía han sido bombardeadas.
Las palabras estridentes se  silenciaron bajo mis pensamientos:
- Los gringos malditos, por fin nos atacaron.
Al mismo tiempo la señal de la CNN Latina reportaba:
- Ecuador, Venezuela y Bolivia, países terroristas, miembros del eje del mal, han sido intervenidos por una coalición de varios países americanos liderada por Estados Unidos, para restablecer la democracia y los derechos humanos.
La CNN internacional en ingles:
- USA con grupos milicianos locales, dieron su primer golpe esta madrugada para derrocar a los dictadores Correa, Maduro y Morales.
A través del facebook en otros países, algunas personas publicaban en sus muros escenas de bombardeos, ataques de mercenarios, muertos, niños hambrientos, mujeres llorando.
Tercer día desde el bombardeo, tomó conciencia de que no tengo nada, no tengo a nadie, me queda mi país, sólo mi bandera. Ahora asecho con un fusil de un soldado muerto, en las ruinas del Centro Histórico.

miércoles, noviembre 11, 2015

Amo en mi la vida,
la de los otros,
que fenece en un movimiento,
las flores cuando ya están en el basurero
.
Amo la rigidez muda,
lejana en el universo,
de un perro atropellado
sin patria ni afectó,

mi cuerpo lastimado
enfermo de mi. 

Amo las manos frías,
amo las bocas chuecas de gritos cuadrados,
la prepotencia del incapaz,
las piernas mustias
y la urgencia del impotente que pregona su éxito.


Amo existir en mi soledad,
amo el relleno de la miseria,
la ruptura del techo donde sale la lluvia.


Amo la basura que es el mundo,
a mi Quitó que empieza a degenerar,
amo los rostros muertos
aunque nunca voy al cementerio,
salgo de casa y no voy por las calles
tránsito por las quebradas,
las gradas destruidas donde viven las ratas.


Y amo todo eso
por que debo continuar,
por que es todo lo que tengo.
triste y deshilada
se filtra
la melodía funesta,
el viento arresia
va opacando la tarde,
las ramas gimen,
bailotean,
se deshace mi lápida
y se desmenusa la tierra.
el cofre,
frío y obtuso
se abre,
me recibe una
única idea,
!tú!
tú belleza,
tú aliento,
tú compañía
aunque la mía no quieras
y el mundo me lástima,
sólo salgo a buscarte
entre estos charcos
de raíces secas,
bajo este cielo amargo
de soledad entera,
me lástima la tierra
con sus hijos y sus temas.
Te encuentro
para que también
me lastimes
y me aborrezcas,
pero me quedó ahí
lejos y cerca,
a distancia eterna,
mirándote,
odiandote,
y odiando lo que soy,
cavilando cobarde
hasta que un fuego
me atreva,
sarpar con tu vida,
saciar mi pena...
siempre le dije q me perdía en sus ojos, ahora ya nunca encuentro mi casa.

MONSTRUOS EN LOS ANDES


Aplasta la hierva solitaria,
allá, en la angustia distante
jadea, arrastra la infancia
a su edén macabro.
La víctima es sacrificio
de un caramelo,
juguete de trapo que muere
no etiende ni puede,
nuevos infiernos en su cuerpo.
El ríe,
gime,
éxtasia al cielo,
explota en mil cuchillos
su veneno,
diez, en sus manos ahogan
la justicia.
Corre luego por horror
secreto insepulto,
acomoda la culpa
en su miseria.
Bebé agua angustia
mastica pan duró
hasta que otra mañana
se fija en otros ojos puros.
La demencia lo justifica,
la ley no lo condena,
compra dulces por cinco centavos
y se vuelve emisario del diablo.
Alguna vez en su llanto
pregonaba "pena de muerte"
para los malvados.

lunes, noviembre 02, 2015

Cazadored

Una llovizna triste y aburrida enfría su piel pálida que resplandece con la lumbre que enciende su cigarrillo.
Arrimado a las rejas de la pequeña tienda de barrio, oculta su mano con el cerillo del viento, un fuerte golpe lo azota hacia afuera y su nariz queda justo en el cañón de una pistola glob.
Con el mismo movimiento que lo ataco, su mano queda en la mandíbula del atacante, empujando, tronando , fracturando su cráneo contra el metal de la esquina de la puerta.
Una dulce bocanada de humo, tras una sonrisa, su dedo va a sus labios en señal de silencio, mientras mira fijamente a la dependiente de la tienda.
Antes de irse arroja una moneda sobre la víctima.
Al día siguiente muy en la mañana
un agente de la policía impone sobre los ojos de la tenderá una foto.
- ha visto a esta joven señora?
- no, nunca lo he visto.
- pero ? cómo no va ha verlo? es el cadáver que levantamos ayer de aquí.
- ha, si lo he visto, entonces.
- pero tenía pelo largo y un abrigo negro.
- qué? pero mire bien la foto.
- no , no , ese esta pelado y usa gorra.
- el que estaba ayer era alto, tenía botas, no es ese.
-haber señora, este es el pobre que mataron, yo mismo levante el cadáver.
- ha, cuando ese le apuntó para robarle, le hizo quite la pistola y le reventó la cabeza contra el filo de la puerta.
- después se agachó, algo le dijo y le lanzó un centavo.
Llega la tarde en un despacho de la policía, alrededor del escritorio del agente Palacios, esperan cuatro personajes con semblante de ilustres.
Llega el agente.
- buenas señores, en que puedo servirles?
- soy el excoronel Amaguaña, soy investigador privado. Los señores Al-Juri me han contratado para hallar al asesino de su familiar.
-yo no recuerdo tener el caso.
- no, no, por supuesto, estamos aquí por el asesinato de ayer. El que es su caso.
- pero ustedes comprenderán, esa información es confidencial.
Cuatro bloques de dólares caen en un sólo golpe sobre la formica del escritorio.
El agente Palacios sonríe, se agacha, se encorva. Guarda el dinero en el primer cajón del escritorio que puede abrir y les entrega una carpeta que aún huele a cartón nuevo.
La oscuridad es tupida, parece cuajar la luz que no alumbra a mucha distancia. En el sector de la Marin se acaban se escuchar once campanazos que marcan las once de la noche.
Agazapados, sentados estratégicamente cuatro hombres corpulentos, controlan su ansiedad. Han visto que por la calle Chile desciende su víctima, un chico delgado, como liebre que se acerca a los lobos.
Se abalanzan y caen, uno a uno tras la detonación de cuatro disparos, luego se escucha tintinear cuatro monedas sobre el asfalto.
De improviso, de todas direcciones alumbra la luz de reflectores. De autos, de motos, de un helicóptero, varios disparos suenan mientras el joven liebre corre hacia San Marcos.
Los perseguidores lo pierden pero luego las radios informan que lo han acorralado en un departamento.
Ingresan a un pequeño cuarto donde yace muerto, los policías, los agentes, los Al-Juri. Un cuarto extraño, 27 velas encendidas, dirá luego el parte, se hallaron 81 cristales de cuarzo, a manera de collares, colgados en las paredes decoradas con arcaicas pinturas.
El mayor de los Al-Juri, no soporta más, se desploma en una cama.
- aqui, aquí, acaba el alma de mi nieto.
- todo era cierto, todo lo que nos dijo el otro maldito.
-en cual cristal estará atrapada el alma de mi nietito.
-odio mi vida, las estrellas, la luna, a dios.
se repetía mientras pateaba las piedras negras del asfalto.
- !tener que trabajar mañana que es feriado!
seguía lamentándose
-maldigo la luz, al sol, ...
cuando llegó bajo la ventana de su novia de donde salió arrojado un feto humano.
cuando yerta mi alma
independiente proceda,
el sol ya no me lastime
y un féretro me sostenga,
cálido y profundo,
cuando el aroma indiferente
el llanto del vino,
la mirada oposa
ni me incite.

Tocad tres veces el badajo de hierro,
yo oiré la flauta
del hada pálida y ligera,

Tocad tres veces la campaña
para que pueda
levantarme,
encontrar la puerta.

pero nunca, nunca,
me sientan pena
por que muerto ya estoy,
cuando me miran
cuando conversan.
somos noche de dolor en vela,
la víctima llorante
que sostiene el arma
de su verdugo, y le ayuda.

somos luz tergiversada,
fractal entre lágrimas,
luz que pretende ser opaca,
dañada,
sólo por no ser la luz que brilla
anticuada.

somos desatino
y destiempo
aunque nos uniforme
nuestra propia palabra.
dame tu cálido existir ,
mis manos hielo
estremecen tu espalda,
fina tira broche
candela boca
muerde escarcha,
frágil llama niña
se retuerce
no se apaga
por que tus ojos
en besos ardientes
me refuerzan,
tu voz de niña exaspera
las glándulas de todos alrededor,
mis manos siguen frías
alargando la vida
temblando
musitando
gimiendo
el pan caliente
de otro mundo.
Acabamos pintándolos alas
por la pesada indignidad
de la desnudez de sueños,
por nuestra simpleza.

Acabamos con los ojos abiertos
estériles
sin foco,
sin voz,
tantos pasos
para habitar un cementerio.

En hojastra seca
los mismos movimientos,
las piedras,
los huecos
y ni una señal
de nuestros sueños.
No tengo boca
pero si hambre,
sin ojos
siento sueño,
no piel y si frío,
y miedo cuando
duermo sin mis gatos.

La luna me persigue,
nunca amanece
cuando me quedó quieto
empiezo a flotar
sin retorno
sobre el agua eterna
fría,
negra,
sin movimiento.

Al lograr la orilla,
ciénaga de juncos cigarrillos
en cenizas,
mis pasos encharcados
se pegan con sangre,
sin dar con el camino,
nauseabundo
fétido,
sólo al cansancio
aparece un laberinto
luego el bosque,
término del desierto,
hasta que caigo de un risco
hasta que despierto.

Pero es otro sueño
veo muertos a los que reto:
-hea, ustedes están muertos
no comen, ni beben,
ya no son del tiempo,
apartasen y desaparezcan
yo silbo, siento, existo
y se desintegran.

Luego mientras creó
que despierto
viene un diablo
hinchado, enojado
golpea mi ventana
se mete
indignado mira
me menosprecia
ríe mientras despierto
y sigue su risa en la boca
de mi gato...
Tu amor
como cálida cama
junto al fogón

protegía
la torrente lluvia,

vieja y frustrada.

¿qué malicia cae?

diluye las bragas,
los pies ,

quebranta sesos,

se desquita
de su obligación,

lastima,

lastima tú amor.

25 de enero del 2017

Aquel señor importante de alto costo y sacrificio al emerger ,  Farsante bolsón de odio, Soy yo?   Aquel molesto disonante, ...