domingo, agosto 01, 2021

Delirio

Todo era fantasía, tontería,
 todo era una mentira de mi propia ilusión. 
Yo quisiera estar contigo, tenerte cerca, perder el tiempo en ese mundo, en un momento, 
donde a tu lado el camino espera, 
saber las palabras que en ti resuenan, 
tomar tus manos, besar tus estrellas, 
mirar tus ojos, mirarlos sin reservas, besar tu boca,
 tocar tu esencia. 
Todo estaba perdido, negación de la negación, todo era un desierto, 
lleno de flores de papel desecho, 
hojarasca de pantano, golondrinas de madera,
 vieja. 
Yo quisiera vivir ese mundo, 
tan lejano, tan siniestro,
 donde el tiempo no termina, donde no existe el miedo, 
donde solo tú eres, donde solo yo te quiero. 
Aunque ponga tierra en medio, 
la tierra nos unirá, 
aunque me esconda en el viento, 
me llevará siempre junto a ti, 
aunque me aleje en el agua, el agua nos atrapará y aunque el fuego nos asuste, 
el fuego nos consumirá.
Todo era fantasía, 
pesadilla, mascarada, 
el delirio de la torpeza, un sueño de mi flaqueza.
Amaru castelA. 

Tú nombre

Nunca dije tu nombre en el espacio trémulo,
entre mi aliento y tú sonido,
 nunca te hable de la profecía,
 en el liviano vacío entre mi boca y tú oído.
Nunca entraré en tus labios con la angustia noche del frío de mi poesía.
En el rebeco angosto del dolor de antiguo día,
 dilucidó mi alma el calor de la melancolía,
como hisopo alivio la luz en el camino,
me dijo wicca tu nombre como la esperanza
más temprana,
confundí los tiempos,
 el dolor y la agonía,
 trasmute personas y perdí la confianza,
solo la voluntad sobrevivía,
y hoy pierdo mi última oportunidad.
Nunca sonará en mi boca tu nombre con ilusión y tras la arena inmóvil y tras la tierra muda,
en el silencio eterno,
 musitara el recuerdo,
 alguna vez de este anhelo.
Se perderá en el tiempo la historia de lo que nunca fue y en la imaginación de algún perdido, alguna vez, se enraizará el poema de amor que nació muerto, creció enfermo y murió sin ser.
Amaru castelA.

tarde perdida

Poner en riesgo la vida
ya sin el deleite ni la fortuna, 
solo miedo
 y sentimiento aplastante de inseguridad, 
de insignificancia. 
Recibir la lección de humildad, 
del camino desolado y escabroso, de un solo golpe, brutal, tajante, 
como en la caída al abismo sin ninguna protección.
Todos caminan en furia feroz cacería, 
todos fieras heridas y cobardes, 
todos víctimas derrotadas y sin perdón.
Tarde absurda en la arisca, tiempo perdido
 y muerto sin final, 
sin objeto.
Camino sin certeza, arrastrando el dolor de mi corazón, 
turbado por una nueva divinidad, distinta, aferente, que igual me odia, domina la marginalidad, 
he olvidado el pasado ya mi mente en blanco no asimila mi posición.
El maniqueo de la realidad impulsa la huida, desparramada y peligrosa, pero no encuentro refugio a donde llegar.
Me rodean los extraños y por fin uno con sonrisa de hipócrita confianza se acerca a mendigar, como quien entra a la cueva del león herido, una extraña sonríe con sus curvas y acento, mi rostro se apaga, se disuelve. 
Sigue la tarde sonsa envuelta en pastosa calma, sigue la tarde marcando el ritmo del tambor, batalla perdida sin escusa y llena de ensangrentados despojos. 
Encuentro motivo para moverme, recuperó ansias y con las últimas fuerzas me voy. 
La tarde no acaba de terminar y cuando llega la oscuridad a confortarme me arrastra otra corriente hacia el mismo mar. 
Amaru castelA. 

Cuando estoy con tigo solo importa el presente, pierde sentido lo que soy, lo que fui y el porvenir miente sino te tengo, seguro que miente, sino hay un camino junto a ti.
El túnel oscuro que llamé vida, ilumina el punto de tu sonrisa, de tus iras, de tus bromas, nada se ajusta a este lugar perdido del destino y el desatino de conocerte, de estar con tigo se vuelve el universo más real y divino, nada importa y el sinsentido reina viviendo sin futuro, caminando sin pasado, con la cabeza hueca y el corazón vacío, limpio, influjo incansante de nuevas experiencias.
Cada paso, cada instinto, las palabras, el sol, la tierra, todos son nuevos, únicos y y va pintando el paisaje un nuevo artista desconocido, otra técnica, otro mundo. Hasta el segundo perverso cuando todo termina, se acaba la vida, mueren los versos, termina el día y regresamos al silencio.
Amaru castelA. 

Luna

Belleza de diosa en lodazal de mercado,
 eres la reina de los ojos 
en el baile de lagartos,
 oscuridad adornada de lentejuelas y bordes,
 dorada mirada y boca de sapo.
Billetes alfombra, veneno de plata,
 amor que se lleva en costales en llama, 
el aire aroma, tu cuello de gata, 
retumban guitarras, tus cejas de Santa, el centro de tu alma, tus curvas me atrapan.
Representas la escena perfecta del sueño, 
apetito insaciable, 
vacío perpetuo, 
energía que explota, 
nazco nuevo, 
mundo galopante que deja atrás lo viejo, todo es nuevo, todo inicia hoy.
Con sabor de tu cuerpo,
 misterio de tu interior, 
tu desconocido nombre,
 tus besos de amor.
Amaru castelA. 
Quiero entrar en el rencor, suavemente saborear el dolor, 
la dulce angustia 
de agonía que niegue
 lo vivido en su momento.
Quiero aceptar el odio y la brutal embestida 
de su maldad, 
reconocer y ya no esconder, 
ni ocultar su verdadera imagen, 
repasar golpe a golpe 
mi violenta destrucción. Encarar su verdad, su deseo, 
su maleva intensión.
Todo lo que quiero me daña, 
me abandona y al final me daña, 
termina odiandome mientras yo solo siento,
 dolor inexplicable, 
destino inverso. 
Inmerso en la niebla gelatosa de este infierno,
 realidad incomprensible que no da tregua al cepulcro 
que los demás llaman vida.
Ya dentro, el camino en la oscuridad 
es más lento, 
más fácil, 
sin dilación ni mentiras,
 sin complicaciones ni consideración. 
Solo un paso y luego otro,
 sin pasado ni aciertos, sin esperanzas ni anhelo. 
Amaru castelA. 
A la mujer
A Quien tiene aquel lugar junto a mi. 

Mujer, espacio junto a mi,
 universo de cielos,
 luz y estrellas, 
tiempo de flores, 
descanso y paz.

Mujer de aromas y colores, vacío, 
comprensión y delirios,
 escucha de mis sueños
 y de mis sinsabores.

Mujer impulso divino, 
amor perfecto en todas las formas, 
amiga, hermana, hija,
 desconocida, 
madre, abuela y amor.
 Compañera. 

Mujer impulso eterno
 que cambia mi mundo
 y destroza el tedio,
 solución cálida y sin violencia de cada problema, 
manantial tierno en cada mañana y luz perpetua
     en cada anochecer.

Dulzura en la vida, 
agonía en la ausencia,
 compañía en el camino
 y fortaleza de mi debilidad.

Mujer, a ti mi alma, 
mi agradecimiento,
 respeto,
 admiración y soledad.

Amaru castelA. 

Mis horas oscuras

Olvide el lugar que ocupo, confundí mi refugio y cambie mi soledad por efigies traslúcida que soñé estaban junto a mi.
Mis horas oscuras, de dolor y angustia, vuelvo a saborearlas y a sentir su opresión, ya sin las cadenas que me incaban el alma.
Respire por segundos pero ha sido suficiente, pretendí alivio pero ya terminó, vuelvo al claustro, al exilio, con recuerdos vibrantes de lo que no pudo ser, de lo que nunca será.
Un lamento es innecesario, un remordimiento no tiene sentido, un grito, un llanto, ya para que.
Un grito al casi, casi te beso, casi me salvo, casi no muero, casi pierdo mi perdición.
El cálido frío vuelve a abrigarme, la soledad y el vacío otra vez me confortan desde adentro.
Es más intenso el frío cuando se enciende desde el interior.
Amaru castelA.

Promesa.
Te besaré la boca hasta abrirla
como pétalos de rosa,
Morderé tus labios,
 abriré tu boca,
tu alma, tú edén.
Y te daré mí amor como rocio que toca
 la hierva y en flor tú profundo jardín.
Y seré tú calma,
y seré tú amor,
 aunque el viento traiga
rumores de dolor, yo estaré contigo y seré de vos,
tú serás mí fuerza, la promesa de ser mejor, de ser feliz.
Ganaremos al tiempo, consumando la eternidad
y sí no es suficiente
viviremos en otra voz, nos amaremos todo el tiempo,
sin cuerpos,
sin razón, amaremos sin momentos,
en cada nuevo encuentro, en cada mirada, en cada desilusión.
Amaru castelA.

derrota

Derrota!!

Perdemos de pie, sin quejas, sin reproches, asumimos la derrota como el día en que se oscureció la noche,
 cómo la tierra cuando llegó el dolor,
 cómo la raza que sucumbió al terror y lo expandió al mundo.

A levantar la cabeza, elevar los puños. Peleamos con dignidad y perdimos con honor, peliamos hasta el final,
sin cobardía, sin retroceder, sin rendirnos.

Ahora vuelve el tiempo en que para llamarse revolución
deberemos pelear en la calle 
cada mendrugo de pan, 
cada noche de sueño, 
cada minuto de paz, 
se defenderá la vida, el agua, la tierra, el mañana, 
con sangre negra en el rojo pavimento, con humo naranja en el azul cielo,
con lágrimas madres en los hijos muertos, 
con deudas lápidas 
en la cárcel 
y el despojo.

Se termina la calma,
volverán la ruina, el esclavo, caminando maniatado a su sueldo de miseria.
No nos sintamos derrotados,
volvemos a la guerra, 
al combate, a la trinchera, dónde nadie se confunde ni piensen que son lo que no eran.
Volvamos hacer revolución.

Amaru castelA.

l noche de los años

La noche de los años.
El llanto vaga lejos
junto al alma que perdí,
un llano en la montaña
que sucumbió al placer.
Sobre aquel llanto plano
de aquel día del adiós 
sego una guadaña
la paja de la hierva, cortó el amor.
Señor del amor,
cómo negar tu impronta 
en su suave caer,
Señor del dolor
cómo evitar tu presencia
en mí débil corazón.
Pero te digo 
yo no puedo seguirte
por tu escabroso camino,
por qué tú sabes
yo no debo ir contigo
y perderme sin razón.
La noche llega, la noche de los años.
Pronunció tu nombre y todos los espacios se llenan.
Pronunció tu nombre y el tiempo se expande, todo vuelve a existir, de la manera natural.
La luz inunda mí ser, vibra el sonido y se escapa, vuelo libre y se incinera, mí alma regresa, la oscura, invisible e infinita alegría me invade, un nuevo amor renace, se encarna y transforma toda la ilusión en verdad.
La noche llega, anuncia una nueva vida, un nuevo día, la noche de los años termina y se lleva todo lo anterior.
Amaru castelA.

adios

Adiós.
Adiós, fue un bonito sueño,
un distinto camino,
otro universo.
Por qué buscar de todo el código,
una flor nace y florece
mientras otra se pierde y es arrasada por el viento.
Un sueño bajo Orión, se marchita y perece, al frente las pesadillas a diario prevalecen.
Un amor termina en medio proceso, comprometido y en un suceso
se pierde,
otro sin salida,
sin futuro ni respuestas lo aplasta,
el mismo instante y en el mismo corazón.
Y que es la razón,
insulsa justificación y reconforte del cobarde que ha perdido sus hormonas, que necesita retroceder y su rostro retirar del fragor del porvenir.
Por qué tratar de pintar todo de gris, negar el color, de las lágrimas, del sudor, de la muerte y el sopor, del oscuro negro de sus ojos.
Por qué no simplemente vivir
sin entender,
sin aceptar que es una enfermedad, una malogración del cerebro extraviado
no disfrutar del misterio y hundirse en lo inexplicable.
Soñar, despertar, llorar, reír, amar, amar, amar,
con deseo, con dolor,
con el aroma suculento
del bosque de media noche
en medio del océano.
Amaru castelA.

desesperanza

Desesperanza
    es para lo que alcanza
        este amor, 
solo para sufrir, 
       para el dolor.
Un constante trago 
      del charco elixir 
        que no alcanza a ser veneno.
Para lo de único que damos pasos, 
    nos miramos, 
        callamos, 
para asesinar el resplandor 
        de un antiguo juramento.
Un profundo murmullo 
atrapado en la imposibilidad, 
      ya no se oye, 
            un poco hace sentir, 
                   pero ya no se oye, 
lo que alguna vez nos hizo llorar,    
       estremecer, 
                sin saber ni lo que era.
Ahora todo es desierto, 
    aquel jardín 
   donde nunca hizo falta nada 
         hoy es la nada, 
perpetua y criminal 
    que castiga con la ausencia 
        de lo que olvidamos ser, 
              lo que éramos, 
                     lo que fuimos,
lo que no nos atrevimos a realizar 
            ni vivir.
Desesperanza de un beso perdido.   
        que cobardes escondimos,
                negamos y mentimos 
                    por que nunca existió.
Desilusión de un rendirnos 
       al inmenso y brutal azote, 
             de la realidad, 
                  sin pelear, 
          bajamos los brazos 
           desanimados y desechos, 
              sin la mínima intención.
Devastación y dolor, 
    el camino que encontramos 
mientras 
     nos destruíamos y acabábamos 
       con todo lo que soñamos.
Amaru castelA. 
Bien venido a la inmortalidad, me dijo.
Luego me beso.
Y cuánto dura la inmortalidad le pregunté.
Tres segundos respondió.

Amaru castelA.


Antes decía: 
       - No tengo nada que me ate a esta vida. Y sonaban las fanfarrias, los cañonazos, la gloria, el coraje.
         Ahora lo digo y solo suena un atroz silencio, una insondable soledad.

        Amaru castelA.

Es el hombre realmente libre?

Si, siempre lo ha Sido. 
Conformemos un precepto de libertad fuera de la necesidad rústica de sobrevivir. Es libre hasta que su mente lo encadena a sus propios constructos. Pero siempre ha Sido libre.

Amaru castelA.



volver?

Solo teníamos nuestros cuerpos
 e irrumpimos la hierva, 
solo las bocas que destruyeron la paz, 
solo éramos dos incapaces
 de dar un sacrificio.
Encontrábamos la soledad para conjurar escenas de ansias
 perdidas, 
para desbocar el odio de momentos negados, 
de seres incompletos que querían ser más de lo que eran.
Llovía y no importaba, 
lloraban los consejos y los sepulcros, 
y nada importaba, 
sino poner en marcha la locura,
 rodar los sueños aunque solo fueran un remedo de la ilusión postrera.
Cómo me pides que volvamos?
 Qué encontremos al amor perdido?
 Sí ese amor nunca existió,
 ni siquiera deseo ni urgencia vital fue.
En el recuerdo, tras los escombros, junto a la basura,
 está el lecho,
 la hierba aplastada
 de una ilusión personal, 
tú con menos ilusión y más anhelo, yo solo queriendo vivir. 
La vida insoportable que a nuestros pies frenaba.
Cómo volver al pasado, si de ahí escapamos, tú casi sin vida, 
yo casi sin tiempo, 
los dos sin razón ni ganas, los dos rotos y menos de lo que éramos, 
cómo volver a ese tiempo?
 Amaru castelA.

exilio

Solo al verte me excité y pensé
en los inmensos mundos 
de miel y veneno 
que llevas en los pechos,
en las piernas,
y al troquelado abismo, 
del gineceo móvil 
que tienes entre ellas, 
en tus óvulos, 
en tu falda de movimiento eterno,
de tus hombros, 
del vaivén de tu espalda.
Sentí el viento de tu pelo atravesarme las palmas, 
los mástiles, 
pistilos con ganas 
y sentí el aroma de tú cuello impregnarme las entrañas. 
Te vi medio segundo 
y se devasto mí calma, 
la locura de tu cama 
se rego por las cañadas, 
por canaletas sin lluvia 
fluyó tu agua 
e inundó el mundo tan seco de tus miradas.
La locura sin bragas, 
el cuerpo una llama, 
solo vi una mañana,
hace tantas noches malvadas,
hace tantas caricias charcas,
hace tantos besos fantasmas. 
blasfemos.
Solo te vi hace tanto, 
a pocos segundos de nada 
y me quede en abandono 
lejos de la vida,
 a dónde tus ojos nunca miran,
a dónde tu boca no succiona
 ni humedece,
 exiliado de tu amor.
Amaru castelA.

tardes negras

Duele la vida y la tarde enciende,
entiende, arroja, desprende.
Llueve, llora, desgarra,
detiene movimiento y vuelo de aves arrastra.
Tierra mojada y eco de tu voz, tempestad desde toda
s partes, desde el interior,
dolor ardiente y mojado
atraviesa el corazón,
la sombra de un corazón.
Sigo afuera, lejos, aunque me siente adentro, junto a los otros, sigo en el patio sin techo,
donde, los colores se pierden como arena gris entre los miedos.
Tarde para el sol, pronto para la luna.
Desde lejos el rumor y espuma de la vida me confirman que sigo solo, que siempre lo estoy, tristeza cotidiana y familiar que es lo único que conozco y me hace sentir los leños aquel hogar que alguna vez soñé.
Es una hora violeta, cada tarde oscura, dónde parece el alma despertar y el sentido cobra razón.
Tardes negras entre mundos bestiales y transparentes, mentiras que flotan y envenenan el resto del día,
tardes negras, más tiernas que la oculta noche, dónde algún día llegaré y se que estarás.
Amaru castelA.

Tu eres mí adicción turbia, compulsion obsesiva y autodestrucción.
La más incontrolable agonía. 
Mí oscura debilidad
 y el trueno de renovación.
Amaru castelA.

Frío

No saben lo horrible que es 
estar con alguien que te ama
 y a quien tu no puedes amar, 
o ya la dejaste de amar,
 o te equivocaste y pensabas que amaste.
Peor de terrible es 
iniciar un fuego que no iluminará,
 te mientes y finges,
 te quemas, 
pero desde el primer beso sabes
 que nunca te calentará,
 un infierno de hielo.
Escarcha de lodo y nieve 
en los leños del hogar,
 ser roca resbalosa en la corriente sequía de madrugada, 
morir en la oscuridad de la cama llegando al fondo cada noche,
 ahogado, solo, atrapado.
Y la agonía es más inminente, 
la tortura más despiadada,
 cuando miras a tu alrededor volar la ninfa ardiente, 
la llama del verdadero amor,
 atrapada al viento 
alejándose de tu corazón.
Y aunque la corriente, 
el momento, 
envenenen tan dulcemente, 
ya recorre el cuerpo 
un torrente gélido y lascivo.
Amaru castelA.

Capricho

Halla en el otro mundo, 
en el mundo oculto, 
que tantas veces sentí me espiaba 
y que nunca pude mirar.
Halla en ese plano, 
en ese espacio, 
al alcance de la mano 
y vetado para hallar, 
dónde dejé tantas angustias 
y dónde se escuchaban mis lágrimas, 
pasaré el pesar del vacío 
y del atroz, 
mundo real que me encadena y oprime.
Junto a mi, sentado, despierto, opaco, 
toda la felicidad y fortuna 
se despliega multicolor, 
sin formas ni sonidos definidos,
 solo emoción y calor.
Tan lejano a mis dedos, 
tan basto como la flor, 
muerta en pavimento, 
como papel de océano, 
como mil años luego del adiós.
Pero a ese mundo construiré,
 devastaré sus esquinas 
y lo dejaré libre para 
que algún día alguien, lo pueda entender.
Amaru castelA. 

miércoles, mayo 05, 2021

Poema 13. AMOR EN PANDEMIA.

 


 

La luz extingue el único camino hacia tus ojos,

se apaga en un ahogo,

inunda las lágrimas con tu recuerdo.

 

Sofoca profusa el pávido que se hunde, al profundo abismo de la angustia sin tú amor.

Dolor que humea anunciando el fin.

 

Se descubre entre ondinas que emergen del sino y las náyades que resbalan de la pared,

tras corales y espinas del piso,

marinas y ocultas, tras las cortinas del “nunca fue”.

 

Traslúcidas ciudades,

destruidas como nuestro amor, de otro tiempo, de otra humanidad, del “nunca ocurrió”.

 

Y tan solo ayer todo era resplandor, alegría y placer,

la calma confiada nunca nube prever quiso, ni martirizarse  pudo con ninguna dura premonición.

 

Amarte en tiempos de pandemia, conocerte en el fin del mundo, acariciarte sin poder tocar,

besarte solo en sueños, sin quitarte la mascarilla…

 

Las calles cubiertas de rosas, los ríos cubiertos de cruces, el aire cubierto de ti, todos encerrados y el temor, las ganas y el dolor.

 

Me gusta mirar tu cabello cascada sobre el cuello y espalda, sobre tus hombros y senos, tu noche cabello.

 

La curva en tu sonrisa, mí boca en tú cintura recorriendo tus costillas, el borde de guitarra.

 

Los gemidos y en tu frente, tus cejas erizadas, fruncidas,

mejillas hinchadas y tu boca hiriente, la locura, la angustia, tus ojos, tu mirada de grito, sin retorno, tú boca mal cerrada, solo tú boca tras la máscara. Careta blanca.

 

Y tus labios ardientes con movimiento pujante,

piernas atrapadas contra un mueble,

 lobos en la quebrada,

el fuego que desprendes e incinera los bosques,

cadencia y constancia,

tus torneadas poses, tú derrier, tú espalda.

 

Te mueves como serpiente, que estrangula y atrapa, cada vez más adentro, cada vez más fuerte, en la muerte, que exhala un universo, que encaja

y desencaja,

cada vez soy más tuyo, cada vez estoy más dentro, y somos uno en la esfera, en el vació que se desparrama;

una energía, una sola alma.

En un universo que nunca fue, que no tiene tiempo porque nace ahora en el final, dónde no ocurrirá.

 


jueves, abril 15, 2021

Derrota!

Perdemos de pie, sin quejas, sin reproches, asumimos la derrota como el día en que se oscureció la noche,
 cómo la tierra cuando llegó el dolor,
 cómo la raza que sucumbió al terror y lo expandió al mundo.

A levantar la cabeza, elevar los puños. Peleamos con dignidad y perdimos con honor, peliamos hasta el final,
sin cobardía, sin retroceder, sin rendirnos.

Ahora vuelve el tiempo en que para llamarse revolución
deberemos pelear en la calle 
cada mendrugo de pan, 
cada noche de sueño, 
cada minuto de paz, 
se defenderá la vida, el agua, la tierra, el mañana, 
con sangre negra en el rojo pavimento, con humo naranja en el azul cielo,
con lágrimas madres en los hijos muertos, 
con deudas lápidas 
en la cárcel 
y el despojo.

Se termina la calma,
volverán la ruina, el esclavo, caminando maniatado a su sueldo de miseria.
No nos sintamos derrotados,
volvemos a la guerra, 
al combate, a la trinchera, dónde nadie se confunde ni piensen que son lo que no eran.
Volvamos hacer revolución.

Amaru castelA.

domingo, marzo 07, 2021

mis horas oscuras

Olvide el lugar que ocupo, confundí mi refugio y cambie mi soledad por efigies traslúcida que soñé estaban junto a mi. 
Mis horas oscuras, de dolor y angustia, vuelvo a saborearlas y a sentir su opresión, ya sin las cadenas que me hincaban el alma. 
Respire por segundos pero ha sido suficiente, pretendí alivio pero ya terminó, vuelvo al claustro, al exilio, con recuerdos vibrantes de lo que no pudo ser, de lo que nunca será. 
Un lamento es innecesario, un remordimiento no tiene sentido, un grito, un llanto, ya para que. 
Un grito al casi, casi te beso, casi me salvo, casi no muero, casi pierdo mi perdición.
El cálido frío vuelve a abrigarme, la soledad y el vacío otra vez me confortan desde adentro.
Es más intenso el frío cuando se enciende desde el interior.
Amaru castelA.

Que rico

Chocolate amargo,  cabernet a pico, copas, almohadas,  luz opaca,  lluvia ventana, viento cortinas  y en tu boca  mi espina baila. Que rico ...