lunes, septiembre 24, 2018
domingo, septiembre 23, 2018
sábado, septiembre 22, 2018
Ortiga Negra
Nunca conforme yo,
aunque mancille las estrellas
apague las lucernas
y bese la tierra.
apague las lucernas
y bese la tierra.
Yo, con el dolor
frente a frente
inevitable solución
día del horror oscuro y silente,
angustiada expiación.
frente a frente
inevitable solución
día del horror oscuro y silente,
angustiada expiación.
Delirantes
ansias pirañas intoxican tes,
besar una espina y fingir
que la sangre no es mía.
ansias pirañas intoxican tes,
besar una espina y fingir
que la sangre no es mía.
Tú, un abismo envolvente
atrancada encina
lienzo rasgado con aguja
jeringas vertientes
de tálamos humeantes,
al solear transparentes,
al llorar torrenciales.
atrancada encina
lienzo rasgado con aguja
jeringas vertientes
de tálamos humeantes,
al solear transparentes,
al llorar torrenciales.
Azucena ardiente
mojada paso a paso,
ortiga negra laceral,
anuncio ingente
de mi muerte cerebral.
mojada paso a paso,
ortiga negra laceral,
anuncio ingente
de mi muerte cerebral.
Rosa negra occipital
pausa dramática ineludible,
mi lengua aún en tus dientes
naufragio de un mar genital.
pausa dramática ineludible,
mi lengua aún en tus dientes
naufragio de un mar genital.
La noche siguió, pisoteando mis sueños los cristales fueron sacrificados en ritos y juramentos. Un sol cobarde y enfermo apareció manchado y sucio. Despreciable en mi contradicción, contrapuesto a mi sombra en la vieja calle.
Estoy cansado de buscar lo que no existe, cansado de odiar al sujeto en el espejo, tan extraño y desconocido desde siempre, la pena sustituyó la angustia, el miedo que ejercía sobre mi.
Estoy fastidiado de todos los que le rodean, todo lo que él es me apesta y no soporto con vida su voz. Rancia mantequilla cubre la espesa fetidez de su orgullosa dignidad. De su arrogancia débil y ridícula, sus gestos me revuelven las viseras y su sola presencia interna me enferma.
Por eso miro fuera, horizontes digitales de dimensiones imaginarias. Uso las voces de pájaros en eras desoladas y ato mis manos y piernas con voraces mariposas de los lagos distorsionados en cordilleras vibrantes.
Como arrancar el ente a quien reclama la vida y por quien tantos preguntan?
Como borrarlo, decirles a todos que en un arrebato cambió, consumido en la demencia, paralizado por la incompetencia, absorto eterno en su penitencia. Como deshacerme de él?
Estoy tan cansado de aguantarme, tan hastiado de este mundo mío, del catalejo desbaratado que mal percibe
quien soy.
Estoy fastidiado de todos los que le rodean, todo lo que él es me apesta y no soporto con vida su voz. Rancia mantequilla cubre la espesa fetidez de su orgullosa dignidad. De su arrogancia débil y ridícula, sus gestos me revuelven las viseras y su sola presencia interna me enferma.
Por eso miro fuera, horizontes digitales de dimensiones imaginarias. Uso las voces de pájaros en eras desoladas y ato mis manos y piernas con voraces mariposas de los lagos distorsionados en cordilleras vibrantes.
Como arrancar el ente a quien reclama la vida y por quien tantos preguntan?
Como borrarlo, decirles a todos que en un arrebato cambió, consumido en la demencia, paralizado por la incompetencia, absorto eterno en su penitencia. Como deshacerme de él?
Estoy tan cansado de aguantarme, tan hastiado de este mundo mío, del catalejo desbaratado que mal percibe
quien soy.
martes, septiembre 18, 2018
Al reloj crucificado
se le acabó la cuerda
en la pared, solo e inservible.
se le acabó la cuerda
en la pared, solo e inservible.
El amor perdió su sabor a melaza
a esperanza
a vida.
a esperanza
a vida.
La luna se volvió parca
en la cuajada laguna del porvenir
y en mi casa los pasos son al revés.
en la cuajada laguna del porvenir
y en mi casa los pasos son al revés.
La música perdió los trinos
los gritos
las guitarras, la voz.
los gritos
las guitarras, la voz.
En las calles tontamente me muevo
me pierdo en la rutina,
en papeles viejos
en imágenes retorcidas,
desde que se murió el amor,
el amor de celosía
el amor de infortunio.
me pierdo en la rutina,
en papeles viejos
en imágenes retorcidas,
desde que se murió el amor,
el amor de celosía
el amor de infortunio.
El efecto mancebo de la ilusión profusa,
el matiz pastel de vibrantes hondonadas,
la evocación del génesis llego a su fin
con vorágine torrente que al camino desgasta y todo lo envejece.
el matiz pastel de vibrantes hondonadas,
la evocación del génesis llego a su fin
con vorágine torrente que al camino desgasta y todo lo envejece.
Pero lo peor es que el amor desapareció.
lunes, septiembre 17, 2018
LA MARIPOSA
La mariposa transeúnte
creyó en la cigarra mustia,
por opaca la vio interesante.
No pudo arrepentirse cuando quemada quedó gris, transparente.
Aun matiza la arena, oculta de las flores, en silencio vuela cuando hay tempestad. Y llora la tontería de no saber quien fue.
sábado, septiembre 15, 2018
De pronto no supe, porqué? Todas las publicaciones eran tuyas, toda la calle se lleno de flores, jolgorios multicolores y capulís dulces, resolana persistencia cuarteó mi rigidez, invadía mis setos en acuífera prolongación, muy pronto todo el edificio trinaba cadente, obnubilado, vibrante. El rincón apagado se incendió.
Porqué? Todo se lleva en vendaval estructurado, conniciente, estilizado.
Todo se ve a través de tu deimon, ya hablo cantando tus palabras, rio con la ironía de tu voz, me muevo como tú.
Todo dirigido como en tu muro, todo tan lleno de luz que mis dedos marchitados empiezan a enraizar, mis miedos profundos se disuelven en un flan de chocolate blanco.
Tome la carnada y estoy destripado, sazonado con tu sazón, listo para el plato.
Me quedará la esperanza del arquitecto pardo, hallar un hueso en tu sanitario y reconstruir de nuevo mi imaginación. Halla, algún día de mi pasado.
O mejor que alguien reporte tu red. Malla maligna de la sociedad virtual, y me libere.
Porqué? Todo se lleva en vendaval estructurado, conniciente, estilizado.
Todo se ve a través de tu deimon, ya hablo cantando tus palabras, rio con la ironía de tu voz, me muevo como tú.
Todo dirigido como en tu muro, todo tan lleno de luz que mis dedos marchitados empiezan a enraizar, mis miedos profundos se disuelven en un flan de chocolate blanco.
Tome la carnada y estoy destripado, sazonado con tu sazón, listo para el plato.
Me quedará la esperanza del arquitecto pardo, hallar un hueso en tu sanitario y reconstruir de nuevo mi imaginación. Halla, algún día de mi pasado.
O mejor que alguien reporte tu red. Malla maligna de la sociedad virtual, y me libere.
martes, septiembre 04, 2018
De pronto un día ya no vinieron las moscas,
de pronto seso el palabreo misterioso,
se oscureció la tarde de enredadera,
súbito abandono del olor dulzón.
El bosque tenebroso perdió el aleteo,
el trino vago que anunciaba la monotonía,
la tierra dormida inicio su movimiento,
el abrazo irremediable, desmenuzador,
al tiempo que me besaba, me cubría,
tan afable,
tanta lujuria.
imposible escape,
hasta que me arrojo.
Dormidos en una vasija todos sueñan,
protegidos en un sarcófago otros se pudren,
yo maldito vivo irreconocible, del ser, que fui en otra época, que ya murió sin ningúna honrra, sin ninguna justificación.
A una ex-esposa...
No importa, que aun no sea tarde,
ni la ausencia, de tu caduca inmortalidad,
culpa mía cociente, fue perderte,
destruir con mis manos lo que ame.
No fue tu falta de disciplina ni organización,
ni la confusa severidad de la moral vetusta,
el sopor rutinario de la maleva vida,
la honrada estupidez del cliché vulgar.
No fueron los pocos años sobre tí, ni lívida razón estética, ni agotada imaginación carnal,
destruí tu ensueño sabiéndolo
al enamorarme de otro mirar.
Luego de otra, y otra, alguna vez me enamore de verdad. Lo sigo haciendo.
Cambió mi interés, mis sueños. El aire agobiante de la responsabilidad. Mi hastiada identidad de insignificante ser, agobiado por mi propio ser. No solo te deje a ti. Todavía huyo de ese mal.
Verás que sigue mi tórrida amistad cuando te miro. Ya no te quiero ni por momentos soporto un recuerdo. Pero debes saberlo, por allí, muy dentro de donde me movía, que en realidad fallé yo, falte a todos mis juramentos, a mis sentimientos, a mi inteligencia. Yo fui quien se rindió.
Me entregué al arroz como aspavientos
por pensar que es mejor una grieta fresca, cálida, con provisión. Que arrastrarme por el áspero muro desolado y de inconmensurable fastidio. Me entregaré al afrecho del suelo, desecho de la pocilga antes que a la dolorosa mirada de mi propia opinión.
Todos se arrastran. Los que dicen mejor vida se arrastran. Los que se muestran dignos se arrastran más, los del orgullo pintado con sangre en la frente fueron arrastrados inclemente mente. Los que se dicen opuestos y libres, revedles, inmisericorde mente todos se arrastran.
No queda, como verás, grieta de donde sujetarse por eso lo siguiente es lanzare al vació con un grito heroico y esperar la vejez para disimular una vida moderada de esfuerzos y satisfacciones aunque haya sido un canalla.
lunes, septiembre 03, 2018
EL
MITO DEL INKARRÍ
Por:
Amaru castelA
No
ingresaré en el oleaje que representa el trato de un Mito y mucho menos él de
uno fundacional como es el del InKarrí. Existe suficiente literatura para que
el lector curioso satisfaga su deseo. Diremos simplemente que frente a un campo
lirio lleno de ruinas y tumbas es más hermoso y productivo dejar que la
imaginación nos llene de terror y emoción, de esperanza, de fe. Las sombras,
los gritos, los temblores, las apariciones son el producto de creer que en ese
desolado lugar hay otra existencia que cubierta por mitos enriquece la
realidad.
Así,
el mito del inkarrí representó y representa en el imaginativo, en la
concepción cosmogónica del habitante de
los Andes. Una esperanza, el impulso vibrante en el centro de nuestro auto conceptualización,
de nuestra autoestima.
Dice
la historia que el Inkarrí se mescla y confunde en los vientos ásperos del
tiempo ondulante, entre dos muertes, entre dos gobernantes. Atahualpa (muerto
por garrote vil el 26 de julio de 1533) y Túpac Amaru II (José Gabriel Condorcanqui, descendiente de
Atahualpa, muerto decapitado el 18 de mayo de 1781, después de que no pudo ser desmembrado
por cuatro caballos). Quisiera en este punto materializar una duda, en
esa historia formal y académica.
Aún
no está totalmente establecido si Atahualpa nació en Quito o en el Cusco, los
relatos y crónicas sufrieron el proceso de blanqueamiento cultural que hasta
hoy en día denigra al indio y exalta al español. La historia que nos ha llegado
es la del vencedor, relatada e interpretada desde su concepción medieval
europea y por último muchos de esos documentos se distancian largamente del
hecho original, en ser escritos y posteriormente en ser descubiertos e interpretados.
El
Inkarrí
La
noticia del arribo de los hombres blancos y barbudos, llegados ya a la sierra del Chinchaysuyo con
la ayuda de varios indígenas, acometió al inmenso ejército de Atahualpa, de más
de 40.000 hombres, al llegar a las afueras de
Cajamarca. Los españoles no llegaban a 200.
Los
Incas quiteños venían destruyendo y saqueando el “Cori Cancha” del Cusco y
luego de la victoria necesitaban reponer fuerzas en Pultumarca (hoy llamado Baños del Inca). Cuando
se entrevistaron, Francisco Pizarro y Atahualpa, el español le habló de un
majestuoso reino, mayor que el Tahuantinsuyo y de su Rey Carlos I, el hombre más justo y noble de todas las tierras
de este lado y del otro del gran lago. Que le enviaba a presentarle sus
respetos.
Atahualpa
interesado y sintiéndose soberano triunfador le envió a Pizarro hacia su rey con una ofrenda digna del Amaru
de Quito, rey del Tahuantinsuyo.
La
ofrenda consistía en un cuarto lleno de oro y plata, hasta la altura donde lo
marco su mano, objetos que los incas ya sabían eran de avidez de los españoles.
Pero para los conquistadores al tratarse de una
ofrenda de buena voluntad y no del botín del despojo, fruto de su
cometido beligerante de conquistador. Sabían que no podrían reclamar ningún
porcentaje del mismo.
En
la plaza triangular de Cajamarca se pacto y se distribuyeron consignas para el
complot. Fue Diego de Almagro, quien emboscó a una pequeña comitiva del Inca
que se dirigía para la fortaleza en el Pichincha. En un recodo estrecho del
camino irregular se abalanzo a caballo
sobre la litera real de Atahualpa decapitándolo ipso facto.
Ese
mismo instante el día se torno en noche.
La
cabeza de Atahualpa fue llevada a Europa y confinada, aunque sigue regenerando
un nuevo cuerpo “Él Incarrí” que cuando este completo traerá un periodo de
tiempo de realización y prosperidad para el habitante de los Andes. El cuerpo
fue escondido y momificado sin cabeza en Malqui Machay cerca de Sigchos.
Fuentes.-
·
Revista de la
Universidad Católica/No. 2/31 de diciembre 1977/Líma
·
LAS VERSIONES DEL MITO DE INKARRI Franklin Pease
G.YEl mito del Incarri. Las primeras verswnes publicadas por Arguedas (1956),
Núñez del Prado (1957) y Morote (1958).
·
ABC HISTORIA MILITAR. LA CONQUISTA DE AMÉRICA
Pizarro,
el conquistador que venció a 40.000 soldados incas con 200 españoles
·
Discursos sobre la 'invención' de América - Google
Libros
·
El Guaman, el puma y el amaru_ formación
estructural del gobierno indígena ... - Hugo Burgos Guevara - Google Libros
·
Notas sobre el mito de Inkarri _ Blog de Juan Luis
Orrego Penagos
·
Imágenes,
signos e imaginario de la degollación que no fue Marcelo L. Valko HAL Id: halshs-00151682 https://halshs.archives-ouvertes.fr/halshs-00151682 Submitted on 5 Jun 2007
Ha llovido, llueve
como todas las tardes de Quito,
luego de un sol pesado la tristeza fría,
arrastro los charcos grises de grieta piedrosa,
la última colilla al mausoleo que llamo hogar,
una taberna misteriosa entre sábanas en lumbre,
el humo, la herrumbre, un duende inquino que da voces desde su árbol, de guaba.
Todo el sombrío cae sobre las cuestas sin suspiro, las campanas ahogan el ulular nocturno, ladridos viejos, maullar profundo. Nuevamente en mi camino el espectro de ti.
El camino al altar, tu vestido de cola. Calado velo de telarañas. Una cruz desprovista de sacrificio. Miles y miles de horrores anhelantes de mi.
Gracias a dios el tabaco los fulmina, todo dispersa y saltando un sanjuanito apresuro mi puerta, temblando me escondo al fondo de mis cobijas. Mañana moriré. Hoy escapé.
En conato de doliente calma,
pausada anda, como despojo de tu amor,
de mirada feroz y labios ausentes
un recuerdo inmundo de tu muerte, de mi vil traición.
Agazapada va buscando afectos,
una cálida voz, para lanzarse terrible por venganza y arrancarme el corazón.
Se acurruca, gime, sí alguien la escucha tiembla anhelante de misericordia. Pero me mira al filo de su ojo con odio, con sazón.
Nunca la perderé. Nunca podré confiarme, ni olvidarte. Hasta la he llegado a desear. Mucho más que a tus sombrias carnes. Mucho mas que a tú flor de cartón que tanto desdeñe y tanto consumía, como al trémulo aire de tu habitación oscura, como a la niebla azulina de tus páramos imposibles.
Ves, yo te quise, tanto como pude, tanto como me pediste. Pero al final te quise. Cuando el sol brilló en tu serranía, cuando libre de tú cuerpo escapé.
Absurda esperanza neblina,
oporto en taza, confianza sucia,
largo trago, contaminada espuma
que no logra intoxicar mis medidas,
al vaivén de la melodía menguante.
Embriagadora.
El sextil de la lámpara en acuario,
aulla sobre las baldosas sus escupitajos, abejas,
lisonjas macabras sin sarcasmo,
repiten, reptilan, remilgan
desde hace tanto.
Mienten!
Todos mienten!
Hipócritas farsantes, farfullan bondad, simulan amistad pero sus vapores bufan perversión.
Las palabras van al mar desde esta sierra donde nunca llueve.
Usted amigo vale más que dos tercios de la humanidad. Yo, lo que se aprecia al ébola en medio de la selva, valgo lo que un clavo para pinchar la luna.
Yo tengo un vació que es todo lo que valoro, estoy enredado en un momento que no pasa, humillación perenne, repugnante.
El sol es una culebra que deja abandonados sus hijos, a mi solo me dieron piedras por eso ya no encuentro a nadie, ni al dolor vestido de verde.
Pero el dolor me habla, me empuja, dolor de ser yo.
Las palabras van al mar desde esta sierra donde nunca llueve.
Encontre una impronta en las hojas secas del cactus mutilado. Tienen mi firma:
"Nunca encontraré mi camino".
En una piedra mi epitafio:
"Sus palabras llegaron al mar, rodando por que nunca aprendió a llover".
Ya casi no tolero las voces, el escozor de su piel desde allá lejos, casi cerca.
La luz no calienta, repudia, las cortinas no vuelan, murmuran, como viejas infectas y ensidiosas. Provocadas.
Este escenario vibra más que yo y yo me siento apagado.
El miedo supremo, eterno, la culpa, inherente, original, que me conoce y desenmascara, que me reprocha y reprime, contienda plausiva, sutil, traidora, voraz y eficiente, tiemblan en mis pantalones
Ya fui descartado y desecho cuando me hacían, por eso, con todas las chatarras miro desde la ventolera de abajo, de la asera. Lo que no sirve se patea y pulula ágil y sin sentido. No vive ya un taita pendejadas que te convierta en robot o en eterno dínamo.
El presente se enciende entre las grietas del entablado. Hecho pedregal.
Pero me aleja de aquí. No se donde ando. Mi alma corre desbocada, la he perdido, hace tanto y no hay ninguna abuela que me diga:
- "shungo" "shungo" ,me palmee el pecho, en cambio hay miles de sátiros de rata y caifan que me miran. Y me destrozan con sus venenos.
Siempre entraba a las iglesias y en medio del sermón se levantaba y decía:
Disculpe, es que aún no ha quedado claro que los humanos somos los demonios?
Luego iba a los cultos de las iglesias evangelistas y en plena predica se levantaba y decía:
Disculpe, es que aún no ha quedado claro que los humanos somos los malditos?
Luego entraba a las reuniones de obreros y decia:
Disculpe, es que aún no ha quedado claro que los humanos somos los malos?
Luego en los programas en vivo de televisión, igual se ponía de pie y reclamaba:
Disculpen, es que aún no ha quedado claro que los humanos somos los monstruos?
Hasta que un día al levantarse y repetir: Disculpe, es que aún no ha quedado claro que los humanos somos los monstruos?
Una mano tomo su hombro y le respondió.
Si hermano. Ha sido demostrado hasta la saciedad. Un hombre encapuchado se levantó del graderio donde esperaban y se lanzo al centro del ruedo en vorágine de vientos y sombras, mientras le decía:
Pero ya no se preocupe, ya no somos humanos!.
Llora Quito entre orgasmos,
entre violines
en la mesa oscura de taberna hueca,
en el poncho viejo de tiangues desnudo,
en la clara lluvia a tus pies descalzos.
Llora entre ayes de acuarela fina
con las manos quebradas de una madrina
que desyerba dolores en su infancia,
en macetas y tejados, duros como su corazón.
Llora y llora sin consuelo
por sus hijos, por sus espurios,
con melancolía, con lamentos,
llora sus desdichas, llora sus desdichas.
El eco del sollozo alcanza un hueco
en edificio nuevo de lujo maltrecho
donde sueña la alpargata ser internacional
donde la cara sucia se lava en cubeta.
Donde Quito se viste con ciudades de otro color.
Llora Quito entre requintos
de primor de azúcar en flor,
de la empanada,
con cara severa de nostalgia.
Llora y llora en nuestra voz.
jueves, agosto 23, 2018
Yo soy quien mira sin ojos
desde la oscuridad
y niego el canto de los niños,
sus juegos silentes.
Sentado en la oscuridad retuerzo mis huesos mientras lamento la vida y anhelo un futuro.
Solo musito jadeante, afónico siseo que le escuché a una culebra en los colmillos de mi gata. Letanía eterna que llena los huecos, la angustia, agonía, última estancia del tiempo.
Escucho constante sus voces, sus risas, chillidos desgarran tes y pletóricos de otro mundo, al cual fui negado.
Desde mi banco de posición degenerada, solo la oscuridad me alivia, acaricia el goteo insignificante de mi baba. Me hiere mortal y suspende el suplicio por momentos.
De fieltros y percales este espacio maldito
de Ceniza atmósfera,
esta ventisca germen atiborrado,
púlido, rasposo, asfixiante.
Esta calle se llama "la vida".
Ven a mi vereda, cruza la cortina.
Deja que caiga esa pared estoica.
Sobre el agua cristal negro se multiplican las plantas, redondas.
Debajo yace tú cadáver, la niña de Guatemala con el resto del amor.
Ven acá lejos de la necrofagia
del placer sin poder,
del sexo sin placer,
del placer solo.
Cruzando la esquina, la acera de "Ascera" la esposa de dios,
se llena de los hijos de Lilith, la llaman abuela.
Ven a mi vereda cruza la cortina
Deja que caiga la noche omnivulada.
Más allá una vereda de oro sionista y U.S.A con su señor que juzga y despotrica. Mata sombis para quedarse con sus tierras.
Deja la amistad sin interés
el interés sin finalidad,
la hipócrita familiaridad.
Mas lejos, en la última calle. Una oscura casa de sonidos rotulan tes te llama...
Ven a mi vereda cruza la cortina
Dejame brillar en tú oscuridad.
Vamos todos a orillarnos
a visualizar la muerte
la agonia tortuosa
del traidor homicida.
Unan las manos tras la cortina
allá lejos del ser
vamos todos a cantar
por la muerte del traidor.
Pendejo traidor
que se te caiga el avión ,
incapaz mentiroso
que te ahogue tu voz.
Que se incendie tu silla,
unan todos su energía
visualicen su horror
repitan y repitan
la muerte del traidor.
sábado, julio 14, 2018
poema tu boca
Tu boca flor de nardo
me orilla imperativo
al deseo de morderla.
De ingresar en tus ojos,
recoger tus esferas,
succionar tu pecado
con dulzura de un poema,
aferrarte a mis huesos,
estremeserte las nalgas,
abrir tu flor
con mi bravata,
ser un picaflor
suspendido en tu falda.
Tú boca redonda
encarnada de rosas
me orilla al abismo
y me empuja a besarla.
Me succiona a otro mundo,
tibio mullido
donde mi cuerpo no termina
sino dentro del tuyo.
me orilla imperativo
al deseo de morderla.
De ingresar en tus ojos,
recoger tus esferas,
succionar tu pecado
con dulzura de un poema,
aferrarte a mis huesos,
estremeserte las nalgas,
abrir tu flor
con mi bravata,
ser un picaflor
suspendido en tu falda.
Tú boca redonda
encarnada de rosas
me orilla al abismo
y me empuja a besarla.
Me succiona a otro mundo,
tibio mullido
donde mi cuerpo no termina
sino dentro del tuyo.
VENTANITA DE LA PEÑA
Ventanita en la peña
de maseta desierta,
ventanita quebrada
de las flores del mal.
A travez de la vida
tus sombras amargas
van pintando la esquina
con mis lágrimas negras.
En tu cristal roto
se quedo mi tabaco,
en tu arco de punto
se perdió mi llanto.
Ventanita en la peña
donde ella escuchaba
la noche de arena,
escondido, te amaba.
Ya no la retienes,
ya no me mira,
hace tantas muertes
se fue de su corazón.
de maseta desierta,
ventanita quebrada
de las flores del mal.
A travez de la vida
tus sombras amargas
van pintando la esquina
con mis lágrimas negras.
En tu cristal roto
se quedo mi tabaco,
en tu arco de punto
se perdió mi llanto.
Ventanita en la peña
donde ella escuchaba
la noche de arena,
escondido, te amaba.
Ya no la retienes,
ya no me mira,
hace tantas muertes
se fue de su corazón.
Saudade de madrugada
Llora la azul madrugada,
saudade en mar de lágrimas
altar de pasión celada,
impiedad de una santa malvada.
de tu ausencia, de no estar tú,
escondido desde la berma
respiro tu aroma a hiedra.
Aunque ya no te tenga,
aunque ya no me quieras
nunca podrás quitarme
este dolor que atormenta
por que es mío, solo mío,
es lo único que me queda.
Yo te di mi devoción
la arrojaste como nada
aunque seas mi perdición
no dejarè esta pasión.
Madrugada de saudade
de dolor y de llanto
besando tu beso amargo,
acariciando tu rostro parco.
escondido desde la berma
respiro tu aroma a hiedra.
Aunque ya no te tenga,
aunque ya no me quieras
nunca podrás quitarme
este dolor que atormenta
por que es mío, solo mío,
es lo único que me queda.
Yo te di mi devoción
la arrojaste como nada
aunque seas mi perdición
no dejarè esta pasión.
Madrugada de saudade
de dolor y de llanto
besando tu beso amargo,
acariciando tu rostro parco.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
Que rico
Chocolate amargo, cabernet a pico, copas, almohadas, luz opaca, lluvia ventana, viento cortinas y en tu boca mi espina baila. Que rico ...
-
I ntroducción .- Para aquellos que al mirar una espada, un yelmo, un escudo de armas, se elevan en melancólica exaltación. Han de recordar q...
-
ADAPTACIÓN DE LA LEYENDA QUITEÑA Atardece en Quito, son las seis y el bus en el que viajo con mi abuela va repleto, todos van muy ca...
-
Saber que te mataran, saber que eres un muerto a punto de la matriz, fosa luz. Saber que no tienes mundo, que todo el universo se despren...












