lunes, septiembre 03, 2018


EL MITO DEL INKARRÍ
Por: Amaru castelA

No ingresaré en el oleaje que representa el trato de un Mito y mucho menos él de uno fundacional como es el del InKarrí. Existe suficiente literatura para que el lector curioso satisfaga su deseo. Diremos simplemente que frente a un campo lirio lleno de ruinas y tumbas es más hermoso y productivo dejar que la imaginación nos llene de terror y emoción, de esperanza, de fe. Las sombras, los gritos, los temblores, las apariciones son el producto de creer que en ese desolado lugar hay otra existencia que cubierta por mitos enriquece la realidad.
Así, el mito del inkarrí representó y representa en el imaginativo, en la concepción  cosmogónica del habitante de los Andes. Una esperanza, el impulso vibrante en el centro de nuestro auto conceptualización, de nuestra autoestima.
Dice la historia que el Inkarrí se mescla y confunde en los vientos ásperos del tiempo ondulante, entre dos muertes, entre dos gobernantes. Atahualpa (muerto por garrote vil el 26 de julio de 1533) y Túpac Amaru II (José Gabriel Condorcanqui, descendiente de Atahualpa, muerto decapitado el 18 de mayo de 1781, después de que no pudo ser desmembrado por cuatro caballos). Quisiera en este punto materializar una duda, en esa historia formal y académica.
Aún no está totalmente establecido si Atahualpa nació en Quito o en el Cusco, los relatos y crónicas sufrieron el proceso de blanqueamiento cultural que hasta hoy en día denigra al indio y exalta al español. La historia que nos ha llegado es la del vencedor, relatada e interpretada desde su concepción medieval europea y por último muchos de esos documentos se distancian largamente del hecho original, en ser escritos y posteriormente en ser descubiertos e interpretados.

El Inkarrí

La noticia del arribo de los hombres blancos y barbudos,  llegados ya a la sierra del Chinchaysuyo con la ayuda de varios indígenas, acometió al inmenso ejército de Atahualpa, de más de   40.000  hombres, al llegar a las afueras de Cajamarca. Los españoles no llegaban a 200.
Los Incas quiteños venían destruyendo y saqueando el “Cori Cancha” del Cusco y luego de la victoria necesitaban reponer fuerzas en Pultumarca (hoy llamado Baños del Inca). Cuando se entrevistaron, Francisco Pizarro y Atahualpa, el español le habló de un majestuoso reino, mayor que el Tahuantinsuyo y de su Rey Carlos I, el hombre más justo y noble de todas las tierras de este lado y del otro del gran lago. Que le enviaba a presentarle sus respetos.
Atahualpa interesado y sintiéndose soberano triunfador le envió a Pizarro  hacia su rey con una ofrenda digna del Amaru de Quito, rey del Tahuantinsuyo.
La ofrenda consistía en un cuarto lleno de oro y plata, hasta la altura donde lo marco su mano, objetos que los incas ya sabían eran de avidez de los españoles. Pero para los conquistadores al tratarse de una  ofrenda de buena voluntad y no del botín del despojo, fruto de su cometido beligerante de conquistador. Sabían que no podrían reclamar ningún porcentaje del mismo.
En la plaza triangular de Cajamarca se pacto y se distribuyeron consignas para el complot. Fue Diego de Almagro, quien emboscó a una pequeña comitiva del Inca que se dirigía para la fortaleza en el Pichincha. En un recodo estrecho del camino irregular se abalanzo a caballo  sobre la litera real de Atahualpa decapitándolo ipso facto.
Ese mismo instante el día se torno en noche.
La cabeza de Atahualpa fue llevada a Europa y confinada, aunque sigue regenerando un nuevo cuerpo “Él Incarrí” que cuando este completo traerá un periodo de tiempo de realización y prosperidad para el habitante de los Andes. El cuerpo fue escondido y momificado sin cabeza en Malqui Machay cerca de Sigchos.


Fuentes.-
·         Revista de la Universidad Católica/No. 2/31 de diciembre 1977/Líma
·         LAS VERSIONES DEL MITO DE INKARRI Franklin Pease G.YEl mito del Incarri. Las primeras verswnes publicadas por Arguedas (1956), Núñez del Prado (1957) y Morote (1958).
·         ABC HISTORIA MILITAR. LA CONQUISTA DE AMÉRICA
            Pizarro, el conquistador que venció a 40.000 soldados incas con 200      españoles
·         Discursos sobre la 'invención' de América - Google Libros
·         El Guaman, el puma y el amaru_ formación estructural del gobierno indígena ... - Hugo Burgos Guevara - Google Libros
·         Notas sobre el mito de Inkarri _ Blog de Juan Luis Orrego Penagos
·         Imágenes, signos e imaginario de la degollación que no fue Marcelo L. Valko  HAL Id: halshs-00151682   https://halshs.archives-ouvertes.fr/halshs-00151682    Submitted on 5 Jun 2007

Ha llovido, llueve
como todas las tardes de Quito,
luego de un sol pesado la tristeza fría,
arrastro los charcos grises de grieta piedrosa,
la última colilla al mausoleo que llamo hogar,
una taberna misteriosa entre sábanas en lumbre,
el humo, la herrumbre, un duende inquino que da voces desde su árbol, de guaba.

Todo el sombrío cae sobre las cuestas sin suspiro, las campanas ahogan el ulular nocturno, ladridos viejos, maullar profundo. Nuevamente en mi camino el espectro de ti.

El camino al altar, tu vestido de cola. Calado velo de telarañas. Una cruz desprovista de sacrificio. Miles y miles de horrores anhelantes de mi.

Gracias a dios el tabaco los fulmina, todo dispersa y saltando un sanjuanito apresuro mi puerta, temblando me escondo al fondo de mis cobijas. Mañana moriré. Hoy escapé.

En conato de doliente calma,
pausada anda, como despojo de tu amor,
de mirada feroz y labios ausentes
un recuerdo inmundo de tu muerte, de mi vil traición.

Agazapada va buscando afectos,
una cálida voz, para lanzarse terrible por venganza y arrancarme el corazón.

Se acurruca, gime, sí alguien la escucha tiembla anhelante de misericordia. Pero me mira al filo de su ojo con odio, con sazón.

Nunca la perderé. Nunca podré confiarme, ni olvidarte. Hasta la he llegado a desear. Mucho más que a tus sombrias carnes. Mucho mas que a tú flor de cartón que tanto desdeñe y tanto consumía, como al trémulo aire de tu habitación oscura, como a la niebla azulina de tus páramos imposibles.

Ves, yo te quise, tanto como pude, tanto como me pediste. Pero al final te quise. Cuando el sol brilló en tu serranía, cuando libre de tú cuerpo escapé.

Absurda esperanza neblina,
oporto en taza, confianza sucia,
largo trago, contaminada espuma
que no logra intoxicar mis medidas,
al vaivén de la melodía menguante.
Embriagadora.

El sextil de la lámpara en acuario,
aulla sobre las baldosas sus escupitajos, abejas,
lisonjas macabras sin sarcasmo,
repiten, reptilan, remilgan
desde hace tanto.
Mienten!

Todos mienten!

Hipócritas farsantes, farfullan bondad, simulan amistad pero sus vapores bufan perversión.
Las palabras van al mar desde esta sierra donde nunca llueve.

Usted amigo vale más que dos tercios de la humanidad. Yo, lo que se aprecia al ébola en medio de la selva, valgo lo que un clavo para pinchar la luna.
Yo tengo un vació que es todo lo que valoro, estoy enredado en un momento que no pasa, humillación perenne, repugnante.

El sol es una culebra que deja abandonados sus hijos, a mi solo me dieron piedras por eso ya no encuentro a nadie, ni al dolor vestido de verde.
Pero el dolor me habla, me empuja, dolor de ser yo.
Las palabras van al mar desde esta sierra donde nunca llueve.
Encontre una impronta en las hojas secas del cactus mutilado. Tienen mi firma:

"Nunca encontraré mi camino".
En una piedra mi epitafio:

"Sus palabras llegaron al mar, rodando por que nunca aprendió a llover".

Ya casi no tolero las voces, el escozor de su piel desde allá lejos, casi cerca.

La luz no calienta, repudia, las cortinas no vuelan, murmuran, como viejas infectas y ensidiosas. Provocadas.

Este escenario vibra más que yo y yo me siento apagado.

El miedo supremo, eterno, la culpa, inherente, original, que me conoce y desenmascara, que me reprocha y reprime, contienda plausiva, sutil, traidora, voraz y eficiente, tiemblan en mis pantalones

Ya fui descartado y desecho cuando me hacían, por eso, con todas las chatarras miro desde la ventolera de abajo, de la asera. Lo que no sirve se patea y pulula ágil y sin sentido. No vive ya un taita pendejadas que te convierta en robot o en eterno dínamo.

El presente se enciende entre las grietas del entablado. Hecho pedregal.

Pero me aleja de aquí. No se donde ando. Mi alma corre desbocada, la he perdido, hace tanto y no hay ninguna abuela que me diga:
- "shungo"  "shungo" ,me palmee el pecho, en cambio hay miles de sátiros de rata y caifan que me miran. Y me destrozan con sus venenos.

Siempre entraba a las iglesias y en medio del sermón se levantaba y decía:

Disculpe, es que aún no ha quedado claro que los humanos somos los demonios?

Luego iba a los cultos de las iglesias evangelistas y en plena predica se levantaba y decía:

Disculpe, es que aún no ha quedado claro que los humanos somos los malditos?

Luego entraba a las reuniones de obreros y decia:

Disculpe, es que aún no ha quedado claro que los humanos somos los malos?

Luego en los programas en vivo de televisión, igual se ponía de pie y reclamaba:

Disculpen, es que aún no ha quedado claro que los humanos somos los monstruos?

Hasta que un día al levantarse y repetir: Disculpe, es que aún no ha quedado claro que los humanos somos los monstruos?

Una mano tomo su hombro y le respondió.

Si hermano. Ha sido demostrado hasta la saciedad. Un hombre encapuchado se levantó del graderio donde esperaban y se lanzo al centro del ruedo en vorágine de vientos y sombras, mientras le decía:

Pero ya no se preocupe, ya no somos humanos!.

Llora Quito entre orgasmos,
entre violines
en la mesa oscura de taberna hueca,
en el poncho viejo de tiangues desnudo,
en la clara lluvia a tus pies descalzos.

Llora entre ayes de acuarela fina
con las manos quebradas de una madrina
que desyerba dolores en su infancia,
en macetas y tejados, duros como su corazón.

Llora y llora sin consuelo
por sus hijos, por sus espurios,
con melancolía, con lamentos,
llora sus desdichas, llora sus desdichas.

El eco del sollozo alcanza un hueco
en edificio nuevo de lujo maltrecho
donde sueña la alpargata ser internacional
donde la cara sucia se lava en cubeta.

Donde Quito se viste con ciudades de otro color.
Llora Quito entre requintos
de primor de azúcar en flor,
de la empanada,
con cara severa de nostalgia.

Llora y llora en nuestra voz.



jueves, agosto 23, 2018

Yo soy quien mira sin ojos
desde la oscuridad
y niego el canto de los niños,
sus juegos silentes.
Sentado en la oscuridad retuerzo mis huesos mientras lamento la vida y anhelo un futuro.
Solo musito jadeante, afónico siseo que le escuché a una culebra en los colmillos de mi gata. Letanía eterna que llena los huecos, la angustia, agonía, última estancia del tiempo.
Escucho constante sus voces, sus risas, chillidos desgarran tes y pletóricos de otro mundo, al cual fui negado.
Desde mi banco de posición degenerada, solo la oscuridad me alivia, acaricia el goteo insignificante de mi baba. Me hiere mortal y suspende el suplicio por momentos.
Dolor y odio. El adulo atinado de criaturas rastreras. Anhelo un futuro. En un mundo que desprecio y me hiere.

De fieltros y percales este espacio maldito
de Ceniza atmósfera,
esta  ventisca germen atiborrado,
lido, rasposo, asfixiante.
Esta calle se llama "la vida".

Ven a mi vereda, cruza la cortina.
Deja que caiga esa pared estoica.
Sobre el agua cristal negro se multiplican las plantas, redondas.

Debajo yace tú cadáver, la niña de Guatemala con el resto del amor.
Ven acá lejos de la necrofagia
del placer sin poder,
del sexo sin placer,
del placer solo.

Cruzando la esquina, la acera de "Ascera" la esposa de dios,
se llena de los hijos de Lilith, la llaman abuela.
Ven a mi vereda cruza la cortina

Deja que caiga la noche omnivulada.
Más allá una vereda de oro sionista y U.S.A con su señor que juzga y despotrica. Mata sombis para quedarse con sus tierras.
Deja la amistad sin interés

el interés sin finalidad,

la hipócrita familiaridad.
Mas lejos, en la última calle. Una oscura casa de sonidos rotulan tes te llama...
Ven a mi vereda cruza la cortina

Dejame brillar en tú oscuridad.


Vamos todos a orillarnos

a visualizar la muerte

la agonia tortuosa

del traidor homicida.

Unan las manos tras la cortina

allá lejos del ser

vamos todos a cantar

por la muerte del traidor.

Pendejo traidor

que se te caiga el avión ,

incapaz mentiroso

que te ahogue tu voz.

Que se incendie tu silla,

unan todos su energía

visualicen su horror

repitan y repitan

la muerte del traidor.


sábado, julio 14, 2018

poema tu boca

Tu boca flor de nardo
me orilla imperativo
al deseo de morderla.
De ingresar en tus ojos,
recoger tus esferas,
succionar tu pecado
con dulzura de un poema,
aferrarte a mis huesos,
estremeserte las nalgas,
abrir tu flor
con mi bravata,
ser un picaflor
suspendido en tu falda.
Tú boca redonda
encarnada de rosas
me orilla al abismo
y me empuja a besarla.
Me succiona a otro mundo,
tibio mullido
donde mi cuerpo no termina
sino dentro del tuyo.

VENTANITA DE LA PEÑA

Ventanita en la peña
de maseta desierta,
ventanita quebrada
de las flores del mal.

A travez de la vida
tus sombras amargas
van pintando la esquina
con mis lágrimas negras.

En tu cristal roto
se quedo mi tabaco,
en tu arco de punto
se perdió mi llanto.

Ventanita en la peña
donde ella escuchaba
la noche de arena,
escondido, te amaba.

Ya no la retienes,
ya no me mira,
hace tantas muertes
se fue de su corazón.


Saudade de madrugada

Llora la azul madrugada,
saudade en mar de lágrimas
altar de pasión celada,
impiedad de una santa malvada.
Resolana estancia enferma
de tu ausencia, de no estar tú,
escondido desde  la berma
respiro tu aroma a hiedra.

Aunque ya no te tenga,
aunque ya no me quieras
nunca podrás quitarme
este dolor que atormenta
por que es mío, solo mío,
es lo único que me queda.

Yo te di mi devoción
la arrojaste como nada
aunque seas mi perdición
no dejarè esta pasión.

Madrugada de saudade
de dolor y de llanto
besando tu beso amargo,
acariciando tu rostro parco.

domingo, julio 01, 2018

A los animales abandonados
los atropellan maltratan matan
por que no tienen dinero ni posesiones.
 Por que sí tuvieran 
valdrían más que
 los que los abandonan.
Va el esclavista. Flagela niños, los mete en jaulas.
Va a las barracas y los esclavos interesados le reciben con flores, le dan pleitecía.
Va el terrateniente y golpea a los niños, les mete en jaulas. Viola a la india. Y el indio capataz, vendido le da su casa, le da su poncho, le recibe diciéndole taita.
Viene el gringo vicepresidente y miles de len tejeros traidores van a llorarle diciéndole gracias. Quejándose de su libertad. Le entregan los niños latinos para que los enjaule. Le entregan las manos de toda la patria para que las encadene.


La viuda

Paso a paso
tras tu aroma
jazmines y rosas
             de cementerio seco.

Voy perdiendo fortuna
adentrandme a tu sieno
y parece que te tengo
pero te adelantas
                      paso a paso.

Y parece que flotas
en tu rutilante cadencia
en tu cruel belleza
en mi lascivia indefensa.

Flor de luna incandescencia
encaje negro, divina mueca
voluptuosas ansias, luciferina
te detienes, ángel de mi inconsciencia.

Noche siniestra, trémula,
caen los gritos desesperados,
clama la muerte tu beso
pagaré  mis pecados en tu averno.


TE AMO

Deseo que provoca matarte
sacar la grasa de tu rostro
ingerir tus viceras
lamer hasta la exaltación tus tripas.
Vaciar la sangre de tus senos
sucionarte el corazón
con tu cerebro jugar 
mientras tu mente despierta,
  pregunta la vida. Y tu hígado entre mis dientes se estremece.

Beber de la fuente inagotable de tu vagina 
sangrante, 
desmembrar tus pies. 
Teñir tu piel rojo arlequin. 

Recorrer micrón todos tus circulos. 
Ahogarme con tu lengua mientras tus ojos brillan 
al sol y enamorados 
me miran.

Las Palomas.

Encontré en un ruinoso Mesón
al despecho de mi amparo cálido,
tenebrosa sombra y destrucción
en la amarga copa del antídoto.

Mi alegría , brutal prejuicio,
el daño de mi vida pájaro
las garras de este BALDURDIO
en los brazos de la soledad.

El canto delgado de la muerte,
el baile silencioso del horror
atraviezan con sus hilos mi suerte,
titirizan, ridículo al amor.

En callejas de piedras viejas
amanecen mis sueños destrozados
y en lejanías de antiguas penas
mi existencia llora en el Mesón.


La parte lógica de mi cerebro murió,

me queda el otro hemisferio 
para recorrer un continente, que no me contenga, ni recuerde 
mis vergüenzas.

Ataré su piel al cordel de una cometa para creerme libre, ataré sus pies a la soga de un ahorcado para creerme justo. Sembraré rosas en su pecho para creer que alguna vez fui enamorado, de una niña de trenzas rojas. 
Llenaré las hojas secas de una madre selva con mentiras, para hacer creer que tuve vida, que ame, que fui respetado, que lo hice bien.

En este suculento mundo de agua fría y sol herviente, de viento enojado y flores fragantes, descansaré mientras ellos analizan mis vidas y mis nombres.

Mirando jugar los niños afligidos con sus perros inconformes. En el horizonte descansaré sobre la tierra.


viernes, junio 15, 2018

Mis ojos son negros
por que son las puertas de mi alma,
con fondo de mar de tejados,
con espuma crisálida y estío.
Mis ojos tristes, dicen,
caídos en búsqueda eterna,
no son buenos para complacer
ni para llorar,
ya no brillan con fiereza.
Solo exclaman quebrantados
el vació líquido que expiro,
el dolor horrendo del esclavo.
La dulce inocencia del demente perdido en esta jaula de horizontes.

MALEVA

Iré llorando a la guaca
con el luto en las manos
iré como arcilla al río
con mi corazón destrozado.

Volveré a la turba añil
volveré de verdes collados
a ser el pájaro de abril
que muere en cielos vedados.

Seré tierra negra de páramo
seré lucerna fría de invierno
que al mar eterno reclamo
tras la gris cortina del averno.

Iré llorando a tus ojos
una sola vez diré te amo
y así nunca más llamaré
tu nombre que se extravió.



POR EL CAMINO DE PIEDRA

Por el camino de piedra
iré desgajando mi destino,
hermético troquel cenizo
en el día de la lluvia hiedra.

En los bordillos de piedra
iré a limar tu clandestino
y vacuo amor enfermizo
que mi vida hiere y merma.

Nuestro amor huyó vivo,
respiraba, cantaba como hiena
se acurrucaba en el bosque frío,
lo deje llorando en madre selva.

Ya nunca confío en ti,
para ti no existía,
negado tras de ti seguía,
despreciado y sin estima.

Horrorizado corrió  a esconderse,
sin piedad, busco la muerte,
iré al bosque por el camino
a levantar su cadáver
a contar su suerte.

martes, junio 05, 2018

La Vida

Son los momentos de la existencia en que uno siente, se admira y pierde la noción del existir.
ME PREGUNTARON SÍ CREO EN DIOS.

EN TODOS Y CADA UNO DE LOS DIOSES RESPONDÍ.

Por que tenemos la concepción del theos?

Cuando un humano solventa sus necesidades y adquiere comodidad y cálidas de cualquier forma, él recrea un sentimiento inculcado aun antes de nacer, el feto al recibir alimento y condiciones positivas adquiere la conciencia de que la madre lo protege y sustenta. Que esta ahí todo el tiempo rodeándolo, escucha su voz, la siente.
Las personas que aducen y sustentan su creencia espiritual "en que sienten" a dios. Solo evocan aquel recuerdo. De aquel estado de protección integral.
Para el ateo que no es ateo por que odia a dios, para el ateo que no refleja sus complejos en su resentimiento coyuntural o pretérito. Para el ateo que buscó iluminación en el pensamiento y conocimiento.
Para el ateo natural que no ha sido contaminado por el engranaje de cadenas que son las religiones. Para esta persona que enfrenta, los problemas y al medio, en desarrollo sano y equilibrado. Cociente que es igual y parte con cada elemento que conforma su universo. Sabe que en definitiva la superposición de su ser frente a los otros animales, plantas, cosas que componen la naturaleza hacen que el ser humano necesite crear un dios, para justificar su deseo de dominio y propiedad.
Más late en lo profundo del ser humano el lugar de un "ser superior", un ser compendio de bienestar y bondad. Es el lugar a donde la inteligencia debe llevar al propio ser humano para inagurar una vida de bienestar y equilibrio.

He muerto, he muerto en una felonía. He muerto de melancolía, de vehemencia, de ilusión.

A los viejo vicios que me transportaban por el aplauso limpio del buen parecer.
Con la buena imagen del desacato a la compasión.

He salido del pensamiento sano, de la civilización, de sus estratos morales y decoro.

Infante vano, inexistente oleaje del estío sobre la bruma del carruaje que transcurre en mi destino sombrío.

Morí antes de ser concebido. Alla quinientos años del sacrificio.

He muerto. Así lo decido por la repugnancia que me produce vivir en estos congéneros.

Que rico

Chocolate amargo,  cabernet a pico, copas, almohadas,  luz opaca,  lluvia ventana, viento cortinas  y en tu boca  mi espina baila. Que rico ...