viernes, julio 19, 2019

Como bajan a las tinieblas
por caminos adesentados,
conocidos de las piedras,
de las espinas, de los bardos;
paso a paso y con tristeza, con amargura, hacia sus amos;
van en silencio lamentando, con sus hombros agachados.
Como bajan el obrero con su niña, con sus manos, a oscuras, cabizbajo, con las brujas y sus canticos.
Como duele su presente, como duele su pasado, renunciaron a su derecho hoy sus calles son  pasto, de las botas, de las llamas barricadas con sus cascos.
Ya no pueden detenerse solo hay una vuelta que han olvidado.
Quito inicia en agonía el regreso a su cadalso, la noche ya comienza,  la noche de sus pecados; inocente víctima, por banqueros secuestrado, llanto indigno les alienta, llanto indigno marca el paso.
Amaru castelA.

miércoles, julio 17, 2019

A mis colegas que se apuñalan las uñas con retazos de confeti,


a aquellos que levantan la nariz por sobre el sopor. Solo les diré que yo ya fui famoso

antes de intentar ser,


me hicieron creer que era dios capas de la más inverosímil creación y con licencia para matar y destruir,

me inculcaron hasta la saciedad que la gente armaría, se enamoraría, del dirigente,

de la imagen

y que en la soledad sabría que yo mismo no me debo engañar.


He tenido miles de nombres, miles de vidas que yo escogí.


Ustedes son aquellos con quienes solo hablaría por lástima, para tratar de evaluarlos y algunna formación invertir antes de la decepción.


Aprendí muy pronto el valor de la palabra y el problema del poder, vendí mi alma de niño y no puedo dejar de ser. No existe la re evolución en mi mundo y no sé cambiar. A tres minutos de la muerte,

escucharé sus pasos

y como dice el epitafio de los camaradas: Donde quiera que nos encuentre bienvenida sea mientras nos encuentre luchando.

Ahora entre satén y mármol, entre plumas de gallinazo y pezuñas de cuy. No se cambiar, por eso cambio siempre mí alrededor, mi interés, mi forma.


Amaru castelA.

Pensamiento obtuso que se hilvana


               en muecas fúnebres


que pasan ...


              reposa la telaraña


      sobre blanca pluma


en fangoso hilo


           de agua     


                  putrefacta que


enemigo de la belleza


no la puede ensuciar,


ni mojar,


ni mover.


Un martillo remata


autómata 


escondido


al aire, sin aire,


máquina a dos tiempos que no se ve pero tritura dedos,


                    la mueven.


Se vende un alma rancia,


barata,


por realización de saldos


y el temblor empieza en mis manos. De lejos, el olor a sangre, el plasma viseral mancha mis costados, la coyuntura de los labios, ocupa dos espacios al unísono.


Se acerca el bus, justo a tiempo, al último segundo para escapar.


Amaru castelA.

La muerte tiene sabor a espinas de pescado, sopa de maní y platano verde, delirante por el limón y el ají.


La muerte que ya se huele

tiene textura tenue como helado, con higos, con toronjil, beso de niña, primera atracción, fría y candente en rosada insinuación.


De arandonos el aroma, jazmín y hierba mora, acerca  sus ojos negros donde te hundes, vas perdiendo el dolor,


flotas y reflotas

en la inmensidad azul,


te hundes si los recuerdas

por un momento,


luego flotas.


La muerte tiene sabor a pescado, anhelante del limón y el ají.


Su caricia es triste y te dice sin decir:


- te he deseado tanto


- te esperé desde que nací.


Tú solo te entregas, te derrites en su sopor, en su sabor a pescado.


Amaru castelA.


Me pidieron que pensara  en la cosa mas horrenda en que pudiera.


Sin pensarlo contesté:


- "La cosa más malvada, más perversa, y retorcida que conozco es la idea de dios".


Luego me pidieron que pensara en algo peor que aquello. Solo pude responder:


-"La cosa mas retorcida, maleva y maldita que conozco, peor que dios es la humanidad".


Amaru castelA.

No se distinguir cuando sueño

o sí de despierto entro


a otro mundo parecido al nuestro,


pero muy diferente,


en lo que tiene dentro

de puertas y armarios,


tras los espejos, tras los vidrios, en sus habitantes.


Atravieso en bus la desolada inclemencia, senitudes indiferentes, amarguras lluvia y viento tenue de un Upiro conocido a quien no temo, desconfío del resto, de los que son mi infierno, mi cielo, de la amistad y del celo, voy con todos y a todos temo.


Y me dan miedo las habitaciones, los corredores y el techo; los muebles que le hablan a las paredes de mi pecho. Cada paso con ahogo, cada huida casi muerto, buscando el camino Carmila me extiende su acento, me vuelve al bus, me acurruca en el asiento, por fin regreso, no sé si despierto.


Amaru castelA.

domingo, junio 30, 2019

No soy jitano


ni aventurero,


solo soy un longo


sin ninguna magia, sin ningún ostento,


ni daga, ni maldiciones,

solo con penas.


No somos jilguero

de plenilunio primaveral

que al compás de un riachuelo


en levante de agua marina


canta ocre con trasfondo cielo, canta a los ojos ambar

del marmol eneldo.


Somos pingullo viejo

en garúa de cañaveral,


olor de cañamo ajeno y ardiente, pasión a poros, a labios, en brazos, en vuelo

forzado de piernas,

           hasta el sueño.


No soy rorsal, tal ves la sarsa, la espina, la salsa de maní en tierra, el ají en la boca, el vacio del cofre, la boveda abierta, la cama fría que canta a la hoguera,


los ojos negros,

la piel morena

que se incendia,

la vida ardiente en leña.


Solo soy un longo, y por longo; revelde, que en la quebrada te espero y a la montaña encomiendo,


le susurro las palabras que para ti tengo.


Amaru castelA.


Tu corazón es un polluelo en un nido de espinas,


un ramal de agujas

oxidadas y refilado vidrio

que cubre la rosa de sangre

        que palpita y se desinfla,


es la joya robada,

          la ausencia precaria.


Tú corazón mano extendida

es el llanto que se traga con horror y odio.

Es tristeza y espanto en la puresa de la cópula. Tu corazón mi niña es la puerta que se cierra en nuestro infortunio. Lo golpean los puños desesperados


hundidos en la locura.


Amaru castelA.


martes, junio 25, 2019

Pensamiento obtuso que se hilvana
               en muecas fúnebres
que pasan ...
              reposa la telaraña
      sobre pluma blanca
en fangoso hilo
           de agua     
                  putrefacta que
enemigo de la belleza
no la puede ensuciar,
ni mojar,
ni mover.
Un martillo remata
autómata 
escondido
al aire, sin aire,
máquina a dos tiempos que no se ve pero tritura dedos,
                    la mueven.
Se vende un alma rancia,
barata,
por realización de saldos
y el temblor empieza en mis manos. De lejos, el olor a sangre, el plasma viseral mancha mis costados, la coyuntura de los labios, ocupa dos espacios al unísono.
Se acerca el bus, justo a tiempo, al último segundo para escapar.
Amaru castelA.

lunes, junio 17, 2019

-De qué color es tú voz?


-De qué estan hechas tus palabras?

Susurro leve en la tierna


                rama niebla que se quiebra.


Silbido sordo en el silencio


              que nadie sabe pero merma.


Rocalisa que se espanta


             en el agua llora, habla.


Daga ardiente sin antídoto,


            espina que camina.

-De qué color es lo que dices?


-Qué escapa de los sueños?

Ácido en goteo


   sustancia germinal y muerte.

-Escucha detenidamente:


La voz acomplejada e inservible de un anciano neurótico.


Un niño delirios y miedo sin promesas ni ganas.


Una mujer deleite con los dedos mojados.

-Escucha lo que eres, lo que oculta el espejo.


El abanico se cierra y me quedo en silencio. Asustado!

Amaru castelA.

De la crítica literaria.

Creo q no me interesa. De está parte de análisis literario que creo está confundido con la crítica literaria. Me he dado cuenta que me causa estupor. Asco creo. Es para mi como diseptar a una mujer hermosa. Los ovarios serán ovarios no sé sí más lindos o más funcionales que otros. El corazón un músculo, cartílago y sangre. Cuando compongo un poema no pienso en la anáfora o el símil o todas las licencias poéticas. Ya mi cabeza lo hace. Pienso en la sensación, en el sentimiento. Lo demás son herramientas; como el carpintero que hace un banco, si tiene más cinceles y más cierras podrá darle mejores acabados y tal ves lograr el arte.


Amaru castelA.

Palabras de plomo, sin alas,

sin pico,

sin ninguna magia,

como sí el aire que contienen sofocara y matará las ideas,

los sentidos

por que todo lo que siento no puede puede volar.


En soledad y penunbra las fabrico, las inserto en hilos de sangre y devoción, confecciono paisajes, vacios de colores, ausentes,

sin preludio,

con lágrimas de horas muertas,

de sepulcros,

de esencia.

Expresan lo abdurdo y olvidan la dicha, la agonía de tu amor.


Palabras vanas que tiradas al empedrado rompen en vacijas que desprenden tu olor,

tu sabor,

tu boca,

tus muslos,

tus labios finos que se abren

sin oir,


sin entender,

solo la locura persiste sin amor.


Y viertes tu miel

y polinizas la vida pero no la mía que sigue perdida

tratando de hablarte,


de que me escuches,

de que sepas que ya no soy el que fui

cuando se enamoró,


que ya no soy quien fui

cuando te amaba

y es mejor despertar

cada vez en tu cama sin saber con quien despierto

en un torrente interno que ahoga mis palabras.


Amaru castelA.

sábado, junio 01, 2019

Ausencias.
Querida.
En donde quiera que estés y a la hora en la que te encuentres, acompáñame, recuerda que la ausencia es solo la escusa para los recuerdos.
Deja que la musa nos encuentre, con su melancolía,
que nos transporte a ese lugar de donde venimos, en donde nos reuníamos con palabras dulces, sin tiempo.
Aquí la lluvia de primavera y el sol de invierno aquietan al viento, que musita tu rostro entre sombras inverosímiles e indiferentes, al viento que me trae tu voz.
Los caminos de tus pasos tienen el mismo final que los míos e inician en otras vidas donde fuimos tan felices, tan tristes; pero que sobreviven al universo.
Dejarme contarte del sentimiento profundo que me embarga siempre, totalmente y que me espera en cada esquina, en cada sonido, en cada reencuentro, en tus palabras que imagino.
Llévame en tus ojos, en tus labios, esconde me en tus cabellos hasta el silencio;
pero no restrinjas el movimiento circular del mundo.
Piensa en que los dos ya no nos pertenecemos, somos lo mismo, el mismo pensamiento, el mismo destino proscrito por el tiempo. Donde quiera que estés, acompáñame y siente mis besos en tu ausencia.
Amaru castelA.

La muerte es inminente, el sol ya no lo debe topar, su amoroso yaya, su viejo padre. Ulceras inclementes infestan su interior, labios y palabras ahora son monstruosas. Por fuera es solo una cascara dura decolorida, tieza, dolor constante degenera su mente, la última  cualidad que sostenía su género, la razón,  la razón hoy tan venida a menos.


-Cuál será tu porvenir?


Desde su inmenso sillón solloza una carcajada.


- mi porvenir?


Mi situación no cambiará, a ti vendrá la musa y te dará el dulce beso de la muerte. Yo seguiré consumiendome, secandome, en penumbras, sin compañia.


- pero que hiciste?


- qué. Qué hice? Pelié contra dios y perdí.


Amaru castelA.

La muerte es inminente, el sol ya no lo debe topar, su amoroso yaya, su viejo padre. Ulceras inclementes infestan su interior, labios y palabras ahora son monstruosas. Por fuera es solo una cascara dura, decolorida, tieza, dolor constante degenera su mente, la última  cualidad que sostenía su género, la razón,  la razón hoy tan venida a menos.


-Cuál será tú porvenir?


Desde su inmenso sillón solloza una carcajada.


- mi porvenir?


Mi situación no cambiará, a ti vendrá la musa y te dará el dulce beso de la muerte. Yo seguiré consumiendome, secandome, en penumbras, sin compañia.


- pero que hiciste?


- qué! Que hice? Pelié contra dios y perdí.


Amaru castelA.

Las carreteras, las ciudades, la vida estan hechas para las personas que tienen dinero; para la mayor comodidad de los que poseen mas alla de sus nesecidades; pero, por qué  es asi?


Los valores de solidaridad, de equidad, de convivencia quedan marchitos, como palabras hipócritas que se repiten día a día minuto a minuto, frente al real pensamiento que nos sumerge en una competencia desleal y voraz.


A travez de los tiempos los que acumularon poder, el minúsculo pueblo que a impuesto sus doctrinas sobre todo el mundo, sigue manipulando y segando a la mente humana.

Por qué  es asi? sí los pobres son más, muchos más.


La peor mentira que nos oprime es la idea de " la felicidad " no es nuestra, es impuesta desde la mitología lejana, pero redunda en nuestras cadenas y retumba en nuestro subconciente.


Es en el arte, la ciencia, la fantasía, lugares donde nos podemos reencontrar y olvidar las imposiciones que componen nuestra esclavitud.


Amaru castelA.

Las carreteras, las ciudades, la vida estan hechas para las personas que tienen dinero; para la mayor comodidad de los que poseen mas alla de sus nesecidades; pero, por qué  es asi?


Los valores de solidaridad, de equidad, de convivencia quedan marchitos, como palabras hipócritas que se repiten día a día minuto a minuto, frente al real pensamiento que nos sumerge en una competencia desleal y voraz.


A travez de los tiempos los que acumularon poder, el minúsculo pueblo que a impuesto sus doctrinas sobre todo el mundo, sigue manipulando y segando a la mente humana.


Por qué  es asi? sí los pobres son más, muchos más.


La peor mentira que nos oprime es la idea de " la felicidad " no es nuestra, es impuesta desde la mitología lejana, pero redunda en nuestras cadenas y retumba en nuestro subconciente.


Es en el arte, la ciencia, la fantasía, lugares donde nos podemos reencontrar y olvidar las imposiciones que componen nuestra esclavitud.


Amaru castelA

Un muerto apesta en la tele,


muerto que apestaba ya


a miles de muertos despojados en los leños inmundos del feriado bancario.


Un muerto que grita, miente, bitupera. Como titere de hueso en pellejo, encargado arrastró al pueblo


a su antiguo cadalzo. 12 horas de esclavo, sin luz ni redención.


En su sepulcral camino, enviado por los bancos, enrumbado por los látigos bifulcó conciencias, interpretó letrinas, hizó leyes cambiando letras, puso de moda la mentira, hizo boga la aporofobia ,la corrupción santificó.


Un muerto levantan como logo, el muerto que acompañarán en su cajón.


El Ecuador está de duelo no cuatro días sino todas las horas desde la traición.


Amaru castelA.

Juventud...


La luz se enclaustra en la villa,


encapsula sus vidas y el murmullo de grillos desatan el malefisio.


Brincan, brillan, sonoros festejos, retumban en la distorsión de fallidos símbolos que perecen en la oscuridad.


El aire se detiene y cae, a la profundidad, entre sacudidas de trompeta y marimba. Todos se detienen, ya no huyen y sus contorcionados cuerpos se quiebran mientras alaridos fluyen de sus líquidos.


Empieza la noche en una lágrima, el camino por delante se hace eterno, es un tunel sin retorno donde todo converge y se hace pedazos, yo sin embargo no puedo despegar, permanesco en mi, al rincón, en mi cilencio, en mi tristeza, la luz me lastimó tanto que solo puedo tratar y dejarme llevar, de lejos arrastrado muy detras, en dirección contraria de la algaravia, de la soledad.


Amaru castelA.

Cada día o cada noche. Indistintamente cuando duermo o permanesco en el cilencio veo historias, oigo libros, penetro en peliculas que mi mente capta al conectarse con el cono, el cimiento se hace efimero y débil, algunos nunca más los recuerdo. Otros se quedan por mucho en mis pensamientos hasta que los logro evacuar.


Amaru castelA

miércoles, mayo 15, 2019

Soy egoista y solo se vivir por mi, la existencia se complica a mis lados y atras quedan bosquejos mal borrados

de sueños que alguien me conto. Los oi en las hondas perturbadas

de cuevas solitarias donde desparramo mis tiempos.


Mis iones tiemblan


a golpes de metal que distorsióna


desde lejos un hacerdor,

me hace vibrar en su mundo mientras destroza un alfiler.


Como aleteo perpetuo y sereno


la voz del destructor insita mi camino, casi no oigo pero adivino su sendero y luego, cuando ya perdido, triste, solo y en el piso, lo vuelvo a escuchar.


Como acoger a alguien más sí solo se vivir para mi, incapaz de sentir, incapaz de soñar, viendo en los demás solo caminos sin final.


Amaru castelA.

Aguita de toronjil en flor de jamaica, guayabita espumilla con miel de higos,

quién te ha dicho que los ángeles no pueden pecar?


Contonearce desde el cielo y

hasta el suelo, en una gota, perder las alas en un rosal. Revolcar el halo y rasgar su manto,


incendiar mis manos con tu piel.  Secar mi alma sin otra esperanza que el sabor de tus labios y al pasar los años en desierto de ansias saber que das tus lacibas palabras a mi rival.


Aroma a canela de tarde en lluvia, tristeza gélida de niebla con pasas y nuez. Mi amada, mi antigua hada vendrás de nuevo, mi muza escarlata con guadaña y desnuda. Vendrás nuevamente y será la última vez.


Por eso lloro con lágrimas agrias, entre los recuerdos del ajonjoli, lloro en la planta del aji, entre la ruda y el toronjil. La noche de hierva luisa suavisa mi espera. Y un manto de eucalipto sofoca mi pena.


Amaru castelA.

Círculo negro, panteón rojo


flores de chocho,


estancos libidinosos

                   y putrefactos,


iridiscente luna bajo la oscura elocución.


Eres Saliva de un limón verde


eres las manos con ganas,


el ansia de los sueños,


bochornoso dulzón bajo los juegos,


las sábanas, el pelo,

todo mojado y sucio.


En mis labios eres vacio mudo que extingue mi aliento. En mi cuarto la sombra perpetua y maléfica que destruye mi tiempo. Eres el recuerdo que vuelve y no puedo...


Negar.


Amaru castelA

La mayor prisión del humano es el tiempo.

El cuerpo se va deteriorando,


los instintos pierden su sentido,


más; por qué ser esclavo de recuerdos?


El parapeto de los horrores cometidos.

Subordinado al tiempo inexorable,


condenado al pasado extinto,


irracional manera de medirnos,


un nuevo día, un nuevo nombre, un nuevo individuo.

La cuenta regresiva invertir,


abrazar la muerte como objetivo,


vivir un día sin ser cautivo,


morir al ocaso, fugitivo.

Y renacer, revivir con el frío,


permanecer eterno en el vacío


en la cálida niebla de no saber


el mañana, el hoy, ni el ayer.

Amaru castelA.


viernes, mayo 03, 2019

Reeditada de hace 1 año

Germina en mi oscuridad
la incapacidad de amar,
pétalos purpura
nulidad trémula de bondad,
incapacidad de apreciar
meliflua belleza / exquisita piedad,
desposeído de afectos,
incontenible / irracional.

Me sumo en la tierna ira
al sopor de una sandez,
un difunto desde las cortinas,
entre flores naranja y ramajes lila,
musita mi nombre con estupidez.
!Ya no puedo detenerme!

Prolifêra / se riega / inmovilidad / flaqueza
soy una momia que desea
ser el cadáver de otra persona
de aquella a quien acabo de ofender
de lastimar...

Amaru castelA.

La muerte, rosal en sol, besó mi rostro, en saudade horroroso espero su flor, el surgir en dolor sus sombras, abrir el pistillo y sacudir la tormenta del alba.
Se burla del abandono y la pobreza de recuerdos con la soledad, que musita sus risitas tontas mientras deja de abrazarme y se aleja.
Entra y busca en mi cuarto, una foto, una carta, un papel arrugado manchado de un corazón; pero es en vano, astiada me mira y encolera su saña.
- Cómo extrañaras la vida? Sí nunca vives?
- Cómo sabrás la diferencia? Sí ya estas muerto y vives en tan ruinoso mausoleo?
Yo aterrado trato de gesticular alguna forma que la tranquilice. El dolor se incrementa mientras continua en su requiza. Solo basura! Letras sin sentimiento! Grita lastimeramente.
Se sienta en mis piernas mostrando en su cara miles de bellas apariciones que en algo me son familiares, inmuto, recio, mi rostro y apendices solo sienten dolor.  El dolor al que tanto temo y que se incrementa irracionalmente.
- No! Contigo no hay como!
-Quice ofrendarte consuelo pero ya eras hace mucho un pedazo de cartón y huesos.
Se fue. Por fin se fue, luego de tres días de sufrimiento, ya no siento nada y hasta el hambre desaparecio. Por lo demás todo continua igual.
Amaru castelA.

El poder nunca ha estado en manos de los inteligentes (entiendase el sentido más amplio del concepto ) y sí lo ha estado, los que no lo son, inteligentes, han hecho hastalo imposible para recuperarlo en la mayor brevedad posible.


Esto lo demuestra la historia.


Amaru castelA.

Que rico

Chocolate amargo,  cabernet a pico, copas, almohadas,  luz opaca,  lluvia ventana, viento cortinas  y en tu boca  mi espina baila. Que rico ...